ESTADOS UNIDOS

Donald Trump visitó el muro en la frontera con México y lo autografió

El presidente de Estados Unidos dijo que las características del nuevo muro en esta área hacen más difícil el ingreso de personas porque no es fácil de escalar ni de cortar.

Donald Trump visitó la frontera donde se realiza el muro. Foto: Captura
Donald Trump visitó la frontera donde se realiza el muro. Foto: Captura

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió ayer miércoles en la necesidad de un tramo de más de 800 kilómetros de muro fronterizo para atajar lo que considera "una tremenda emergencia nacional".

Durante una visita a un tramo de la valla fronteriza erigida en Otay Mesa (sur de California), el presidente señaló que la "tremenda emergencia nacional" que supone el tráfico de drogas y personas solo podrá ser contenida con la construcción del muro y "cuando los traficantes de personas no puedan atravesarlo".

Añadida hoy en la agenda oficial de su gira por California, Trump volvió al mismo sitio que visitó en 2018 para observar los ocho prototipos del nuevo muro que durante su campaña electoral prometió construir en los más de 3.200 kilómetros de frontera con México.

El proyecto de los prototipos rebasó los US$ 3 millones y finalmente fueron demolidos en febrero de este año sin que ninguno fuera seleccionado.

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‪GREAT progress on the Border Wall!‬

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No obstante, la valla fronteriza en San Diego comenzó a ser reemplazada en junio de 2018 por un nuevo muro metálico de entre 5 y 9 metros de altura, casi el doble que el tramo anterior, por un costo de US$ 147 millones.

Entre la comitiva que acompañó al mandatario estuvo el secretario de Seguridad Nacional en funciones, Kevin McAleenan, quien señaló a los periodistas que acompañó al grupo que el área donde se levantaron los prototipos tiene ahora unos 38 kilómetros de pared primaria o secundaria.

Trump dijo que las características del nuevo muro en esta área hacen más difícil el ingreso de personas porque no es fácil de escalar ni de cortar.

El presidente firmó una de las columnas del muro durante su recorrido y luego tuiteó una imagen en la que aparece el concreto a sus espaldas junto con la frase "No más falso asilo", reforzando así los comentarios que ha hecho antes en torno a los "criminales" que toman ventaja de la política migratoria de asilo humanitario estadounidense.

Trump aseguró que una vez sea levantada la nueva barrera los contingentes militares desplegados en la frontera serán retirados y se mantendrán solo los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

Respecto a la cooperación de México para abordar la crisis migratoria, luego de enviar agentes de la Guardia Nacional mexicana tanto a la frontera con Estados Unidos como a la que dicho país comparte con Centroamérica, Trump resaltó que "están pagando por 27.000 soldados".

También dijo que con subir los aranceles a México en un 5 % por seis meses quedaría cubierto el costo total del muro, pero descartó que vaya a tomar una medida en ese sentido.

Menos de 15 personas, entre simpatizantes y trabajadores de Otay Mesa, una zona comercial al sur de la ciudad de San Diego, esperaron sobre las calles la llegada del convoy que transportó al presidente y a funcionarios federales, algunos de ellos de la Patrulla Fronteriza.

Trump arribó a California, un territorio hostil para él, el martes procedente de Nuevo México, en el marco de una gira de recaudación de fondos que lo llevó a San Francisco, a la que visitó por primera vez desde que es presidente y donde permaneció poco más de tres horas sin dejarse ver en público.

Los protestantes expresaron su rechazo a las políticas migratorias de Trump. Foto: EFE
Los protestantes expresaron su rechazo a las políticas migratorias de Trump. Foto: EFE

Posteriormente partió a Los Ángeles y fue parte de una cena de recaudación de fondos en Beverley Hills, para luego, hoy miércoles, dirigirse hacia San Diego, en el sur de California.

Entre los que esperaban al presidente a su llegada a la estación aérea militar de Miramar, en San Diego, estaba Yisroel Goldstein, rabino de la sinagoga Chabad en Poway, quien resultó herido en el tiroteo que se registró en abril de este año en este centro religioso.

"Estamos construyendo un montón de muro", prometió el presidente el miércoles a sus seguidores, mientras que cerca de 200 manifestantes se apostaron cerca del US Grant Hotel, en el centro de San Diego, donde Trump se reunió con contribuyentes para una comida cuyos boletos alcanzaron hasta los US$ 100.000.

En las inmediaciones del lugar se levantó un globo gigante del "Bebé Trump", a la vez que los protestantes expresaron su rechazo a las políticas migratorias que actualmente mantienen en Tijuana (México) a unos 10.000 migrantes que solicitaron asilo en Estados Unidos.

En su recorrido por el muro, el mandatario apuntó hacia Tijuana y dijo que "hay miles de personas de aquel lado que están intentando entrar".

De la viabilidad del plan de construir entre 724 y 806 kilómetros de valla fronteriza el próximo año, anunciado desde la semana pasada por su Administración, Trump aseguró que dependerá de las condiciones del terreno.

El anuncio movilizó a grupos nativos americanos que han manifestado su oposición a que tramos de la verja pasen por sus tierras.

Asimismo, esta semana el diario The Washington Post difundió un informe del Servicio Nacional de Parques que advirtió que el plan de levantar una estructura de acero en la frontera sur puede dañar hasta 22 sitios arqueológicos.

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