ARGENTINA

Doce exfuncionarios y empresarios "K" procesados por corrupción quedaron libres

Desde que se realizaron las elecciones internas en las que pedrdió Mauricio Macri, doce funcionarios y empresarios “K” lograron salir de la cárcel.

El ex ministro de Planificación, Julio De Vido, salió de la cárcel y se encuentra en arresto domiciliario, debido a su salud. Foto: La Nación (GDA)
El ex ministro de Planificación, Julio De Vido, salió de la cárcel y se encuentra en arresto domiciliario, debido a su salud. Foto: La Nación (GDA)

Doce exfuncionarios, sindicalistas y empresarios kirchneristas que estaban presos por casos de corrupción salieron de la cárcel desde que el peronismo ganó las primarias realizadas en octubre.

Algunos de ellos dejaron la cárcel tras el cambio de gobierno, y otros, luego de la decisión del Congreso de flexibilizar las prisiones preventivas al poner en práctica el nuevo Código Procesal Penal, que le ofrece al juez la alternativa de dictar 11 posibles medidas de coerción que no implican la pérdida de la libertad, antes de disponer la prisión preventiva del acusado.

En algunos casos los acusados obtuvieron el beneficio del arresto domiciliario, en otros quedaron controlados por una tobillera electrónica o directamente fueron excarcelados, mientras esperan su juicio oral. En un caso, el acusado quedó libre porque fue absuelto.

Las libertades coincidieron con los pronunciamientos del presidente Alberto Fernández contra las prisiones preventivas y con las discretas marchas kirchneristas frente a los tribunales de Comodoro Py que reclamaban una “Navidad sin presxs políticxs”.

Los que salieron de la cárcel entre octubre y las PASO (elecciones primarias) son el exministro de Planificación Julio De Vido, que tiene arresto domiciliario por su salud; el exsubsecretario de Control y Gestión de Planificación Roberto Baratta, que fue excarcelado; los dueños del Grupo Indalo Cristóbal López y Fabián de Sousa, excarcelados mientras son juzgados; el líder de Quebracho Fernando Esteche, excarcelado a la espera del juicio oral por la causa del memorándum con Irán; el extitular de la Entidad Binacional Yacyretá Oscar Thomas, excarcelado por el caso de los cuadernos de la corrupción; el exfuncionario de Planificación Carlos Kirchner, en juicio por la obra pública; el dueño de Electroingeniería Gerardo Ferreyra, a la espera del juicio oral por el caso de los cuadernos de las coimas; el exjefe del Ejército César Milani, absuelto en las dos causas que lo mantenían detenido; el abogado Miguel Ángel Plo, con arresto domiciliario; el exintendente de Río Turbio Atanasio Pérez Osuna, excarcelado, al igual que el sindicalista Omar “Caballo” Suárez.

Varios motivos.

Todos ellos se encontraban cumpliendo prisión preventiva, una condición que durante el gobierno de Mauricio Macri se volvió frecuente para los procesados por causas de corrupción del gobierno kirchnerista.

Pero en los últimos meses los funcionarios judiciales que sostuvieron sus prisiones preventivas con el fundamento de que los acusados podrían fugarse o perjudicar las investigaciones o intimidar a los testigos consideraron que los riesgos se habían diluido, ya sea porque muchas causas ya fueron elevadas a juicio y se cerraron las investigaciones o directamente porque los plazos de la prisión preventiva estaban vencidos -los convenios internacionales hablan de dos años- y los jueces o los tribunales superiores entendieron que no debían ser prorrogados.

Después de las PASO, en el inicio del fenómeno de las liberaciones, salieron de la cárcel López y De Sousa -dueños del Grupo Indalo-, Esteche y el empresario Gerardo Ferreyra.

Luego, el Congreso estableció pautas previas al dictado de las prisiones preventivas, mediante la aplicación de algunos artículos del nuevo Código Procesal Penal, y se dispararon decenas de planteos de parte de abogados que tienen a sus clientes detenidos bajo esta modalidad.

Por los nuevos parámetros fijados por el Congreso, la Cámara de Casación Penal ordenó en las últimas semanas a las instancias anteriores que se pronunciaran nuevamente sobre los pedidos de excarcelación que ya habían rechazado antes.

De Vido recibió la prisión domiciliaria por la causa de los cuadernos de las coimas y por el tribunal que tiene la causa de Río Turbio. Tiene una condena por la tragedia de Once, pero no está firme. Por esa causa no está detenido.

Otros todavía no recuperaron su libertad, pero, en las últimas semanas, recibieron fallos favorables. El exsecretario de Obras Públicas José López recibió la excarcelación de parte del Tribunal Oral Federal N° 7, que tiene a cargo el juicio de la causa de los cuadernos, en el que López declaró como arrepentido.

Pero no saldrá de la cárcel porque está condenado por otro tribunal por el delito de enriquecimiento ilícito, el caso en el que se lo investigaba por los bolsos con dólares que llevó a un convento.

Fernández, una hora con Diego Maradona
Diego Maradona este jueves en la Casa Rosada. Foto: AFP

Elevó sus manos al pecho, y luego miró hacia el cielo, mientras sostenía la réplica de la Copa del Mundo en su mano izquierda. “¡No vuelven más! ¡Que Macri se vaya a vivir a Tailandia!”, gritó Diego Maradona desde el histórico balcón de la Casa Rosada, mientras una multitud lo vivaba detrás de las rejas, en la Plaza de Mayo, y distintos funcionarios festejaban la ocurrencia.

El astro futbolístico y actual técnico de Gimnasia y Esgrima La Plata visitó ayer al mediodía al presidente Alberto Fernández, en un encuentro en el que también estuvo el titular del ministerio de Turismo y Deporte, Matías Lammens.

Según la fotos que circularon por redes sociales, Maradona visió saco, camisa y pantalón corto, y le regaló al presidente camisetas de fútbol de la selección nacional y también de Argentinos Juniors, club del que es hincha Fernández. “Para Alberto, con mi corazón de pueblo”, le dedicó en la casaca celeste y blanca.

Maradona llegó acompañado por su abogado Matías Morla y el abogado Vìctor Stinfale, y lo recibió Miguel Cuberos, subsecretario general de la Presidencia y encargado de la organización del encuentro.

Muchos empleados se acercaron a la planta baja para verlo pasar. Los ministros también cambiaron sus rutinas: el ministro de Economía, Martín Guzmán, por caso, salió y luego volvió a la Rosada con una pelota envuelta en una bolsa cuando se enteró de su presencia.

Una hora después de comenzado el encuentro, Maradona salió al icónico balcón de la Casa Rosada para saludar a las personas que estaban afuera.

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