CRISIS POLÍTICA

Disolución del Congreso abre cuatro escenarios en Perú

Más allá del ámbito político, la crisis no se ha traducido en caos ni tensiones y todas las actividades se desarrollan normalmente en el país, desde las clases en las escuelas a las visitas de turistas.

Martín Vizcarra, presidente de Perú. Foto: AFP
El presidente Martín Vizcarra afianza su poder y tiene el apoyo de la amplia mayoría de los ciudadanos tras disolver el Congreso. Foto: AFP

El presidente de Perú, Martín Vizcarra busca nuevos ministros para reorganizar su gabinete después de disolver el Congreso y adelantar los comicios legislativos, fortalecido por la renuncia de su vicepresidenta y rival Mercedes Aráoz.

Al frente del nuevo gabinete de 19 miembros, Vizcarra designó a Vicente Zevallos, quien era titular de Justicia, en reemplazo de Salvador del Solar y es probable que confirme en sus cargos a varios de sus anteriores ministros.

Del Solar y los demás miembros del gabinete tuvieron que renunciar luego de que el Congreso negara un voto de confianza al gobierno ligado a una reforma para la designación de los miembros del Tribunal Constitucional. El presidente planteó la reforma para impedir que ese alto tribunal estuviera dominado por la oposición y consiguiera así accionar en favor de ésta. La corte había mostrado señales de querer liberar a varios presos, entre ellos Keiko Fujimori, la ex candidata a la presidencia que permanece en prisión preventiva bajo sospecha de lavado de dinero.

Pero, el Congreso, que está controlado por la oposición fujimorista, decidió el lunes ignorar el planteo del presidente Vizcarra e iniciar la designación de los nuevos magistrados.

Ante esa postura, el presidente Vizcarra disolvió el Congreso y convocó a elecciones legislativas para el 26 de enero de 2020, apegándose al plazo que establece la Constitución.

En los comicios pueden participar los 24 partidos legales del país. Pero ningún legislador puede ir a la reelección, en virtud de una reforma propuesta por Vizcarra y ratificada en referéndum en diciembre de 2018.

Más allá del ámbito político, la crisis no se ha traducido en caos ni tensiones y todas las actividades se desarrollan normalmente en el país, desde las clases en las escuelas a las visitas de turistas.

Aunque el Congreso está disuelto, sigue en funciones su Comisión Permanente, de 27 miembros, entre ellos 18 fujimoristas. La Comisión la preside el jefe del Legislativo, el opositor Pedro Olaechea, pero tiene facultades restringidas.

Después de la disolución del Congreso, se abren estos escenarios en la crisis política de Perú.

1. Comicios legislativos. Junto con disolver el Congreso, Vizcarra convocó a comicios legislativos para el 26 de enero para elegir a los 130 miembros del Congreso unicameral, lo que fue validado por el órgano electoral, que es autónomo.

Tendrán mandato hasta julio de 2021, pues deben completar el periodo de los elegidos en 2016.

Como la reelección fue eliminada en referéndum en 2018, los legisladores cesados no pueden postularse esta vez.

Este escenario es el más probable por ahora.

2. Mediación internacional. Los líderes opositores dijeron que enviarán representantes a países de la región para denunciar un “golpe” de Vizcarra, aunque fracasó su llamado a que la OEA interviniera en busca de alguna mediación que les permita salvar su mandato en el Congreso. Pero parece improbable que la crisis peruana se “internacionalice”, pues las instituciones del país siguen funcionando, incluida la Comisión Permanente.

3. Tribunal Constitucional. Al rechazar intervenir en la crisis peruana, la OEA dijo que corresponde a su Tribunal Constitucional pronunciarse sobre la disolución del Congreso.

El jefe parlamentario Pedro Olaelchea dijo que la oposición evalúa llevar el caso al Tribunal Constitucional, aunque no confiaba en sus magistrados.

Si el Tribunal le diera la razón a la oposición, restituiría a los 130 legisladores y podría suspender a Vizcarra.

Pero su intervención debería pedirlo el Congreso, que fue disuelto. Hay otras vías para presentar un recurso, que podría ser analizado en tres o cuatro meses, en coincidencia con los comicios.

4. Renuncia de Vizcarra y nuevas elecciones. Seis días antes de ser disuelto, el Congreso rechazó la propuesta que Vizcarra lanzó el 28 de julio de recortar un año su mandato y el de los parlamentarios, adelantando las elecciones para abril de 2020 (en vez de abril de 2021).

Tras ser cesados, los parlamentarios opositores quieren que Vizcarra renuncie y que se convoque a elecciones presidenciales adelantadas, además de legislativas.

La vicepresidenta Mercedes Aráoz rompió con Vizcarra por la propuesta de adelantar las elecciones generales, pero ahora aboga por ellas.

Este escenario parece descartado, pues Vizcarra hizo esta propuesta debido a la imposibilidad de gobernar con un Congreso obstruccionista, del cual se deshizo al disolverlo.

Además, en función de lo que indica la Constitución, Vizcarra sólo puede renunciar ante el Congreso, que no existirá hasta después de los comicios. No puede dimitir ante la Comisión Permanente. (Con información de AFP)

Los Fujimori ven desde la cárcel caer a su partido

Alberto y Keiko Fujimori ven desde la prisión el desplome de su fuerza política, que en otros tiempos fue avasalladora y operaba sin contemplaciones. Pero, ha perdido su poder ante un político novato pero enérgico: el presidente Martín Vizcarra. “El fujimorismo se ha convertido en una fuerza muy débil. Pese a que tenían aún el control del Congreso, están en una situación crítica desde el año pasado”, indicó a la AFP el analista Fernando Rospigliosi.

Puede convertirse en fuerza minoritaria en los comicios legislativos de enero.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)