Síntomas de final de ciclo

Dilma empieza a perder aliados

El PMDB que lidera el vicepresidente prohibió a afiliados ocupar nuevos cargos y comienza a debatir la ruptura.

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El presidente del senado, Renán Calhieros, y el vicepresidente de Brasil, Michel Temer, tienen el futuro del gobierno de Dilma Rousseff en sus manos, ante lo que parece su inexorable caída. Foto: Reuters.

El oficialista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) decidió prohibir ayer a sus afiliados que ocupen nuevos cargos en el Gobierno, en lo que fue interpretado como un claro distanciamiento de la presidenta Dilma Rousseff.

La decisión fue tomada en el marco de una convención nacional que ese partido, el más influyente del país y de la propia coalición de Gobierno, en la que muchos dirigentes de la formación exigieron una ruptura "inmediata" con Rousseff y el Partido de los Trabajadores (PT), al que ella pertenece.

El PMDB también acordó que la decisión sobre la posible salida de esa formación del Gobierno, exigida a gritos por la numerosa disidencia del partido, será tomada en un plazo de treinta días por la nueva directiva que será designada durante la convención.

"Son medidas de precaución", indicó Wellington Moreira Franco, uno de los principales líderes del PMDB, quien explicó que la aguda crisis política y económica que enfrenta Brasil demanda "prudencia a todos los dirigentes" y a "la propia sociedad".

El PMDB tiene como principal líder al vicepresidente del país, Michel Temer, primero en la línea sucesoria en caso de que prospere un juicio político que la oposición promueve en el Congreso contra Rousseff.

Temer intervino en la convención y en su discurso admitió que "la crisis política y económica" del país es "gravísima", e instó a la "unidad de todos" para superarla.

Fiel de la balanza.

El PMDB ocupa actualmente 7 de los 31 ministerios que tiene el Gobierno de Rousseff y representa la segunda minoría en la Cámara de Diputados y la primera en el Senado. En el mapa regional, gobierna en siete de los 27 estados del país, mientras que en el plano municipal tiene aún más presencia y cuenta con 1.041 de las 5.570 alcaldías del país.

La propuesta rupturista fue matizada por las figuras más prominentes del partido, especialmente por su presidente Temer, que anticipó en la convención que los afiliados renovarán su mandato, y para quien la crisis "es gravísima", aunque no es momento de "dividir a los brasileños". "Hay una corriente grande del PMDB que defiende la salida del gobierno y existe otra facción que quiere que el PMDB siga en el gobierno (...) La cuestión de la salida del gobierno será discutida en los próximos días (...) Si hay que elegir entre quedarse con el gobierno o con el pueblo, tenga por seguro que el PMDB se quedará con el pueblo", dijo el diputado Hugo Motta.

La crisis brasileña entró en una espiral en 2015 de la mano de un deterioro de la economía, que ese año cayó 3,8% y sentó las bases para que el país se encamine hacia su peor recesión en un siglo si se confirman los pronósticos negativos para 2016, y se fue agravando con los hallazgos de la multimillonaria trama de sobornos en la estatal Petrobras, que golpeó de lleno al PT y al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

"La presidenta tiene una óptima oportunidad de renunciar. O caminará hacia el impeachment. Las calles están pidiendo eso. La presión de la sociedad (...) y el descalabro moral que tiene el país exigen que haya un cambio de gobierno", agregó Omar Terra.

El primer secretario de la formación, Geddel Vieira Lima, subrayó en su discurso el "malestar" que existe en el PMDB con la gestión de Rousseff y exigió una "ruptura inmediata" con el Gobierno, que tiene en ese partido su principal base de sustentación.

Vieira Lima hasta criticó el hecho de que Rousseff haya optado por no dirigirse al país en cadenas de radio y televisión en "fechas importantes", entre las que citó el Día Internacional de la Mujer, a fin de evitar los cacerolazos que han resonado en varias de sus últimas apariciones públicas.

"Si la primera mujer presidente de la República pierde todas las condiciones de ir a la televisión por miedo a las cacerolas, qué autoridad de Gobierno le queda", planteó Vieira Lima ante una platea que gritaba "Fuera Dilma".

Poco antes de ser inaugurada la convención, algunos de los grupos que demandan pasar a la oposición distribuyeron un documento titulado "Carta de Brasilia", que en su primer párrafo dice: "Independencia y salida del Gobierno ya!".

El documento afirma que Brasil vive "la más grave de sus crisis" y critica la "rápida degradación de la economía", el "vertiginoso empobrecimiento de la población" y "una quiebra de la ética y la moral en todas las relaciones políticas", todo en un escenario de "falta de comando y credibilidad en el Gobierno". También alude a los escándalos de corrupción en la petrolera estatal Petrobras, por los que se investiga a medio centenar de políticos, incluso del propio PMDB, y sostiene que las sospechas "llegan a los más altos escalones de la República".

En exactamente un mes el socio mayor del PT podría dejarlo definitivamente aislado.

Estatuas con vendas rojas.

Unas 100 estatuas en plazas y paseos de Río de Janeiro amanecieron ayer con vendas de color rojo en los ojos, colocadas por un artista plástico que quiso protestar así por la crisis que vive Brasil, informó el diario O Globo. "La idea era vendarle los ojos a aquellos que ya no pueden hacer nada por el país, porque ya fallecieron", dijo el artista, que pidió mantener el anonimato y dijo pertenecer al colectivo "Oráculo Poject".

Rousseff visitó zonas afectadas por temporal.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, sobrevoló ayer en helicóptero las zonas del estado de San Pablo que este viernes fueron afectadas por unas fuertes lluvias que causaron al menos 21 muertes, deslizamientos y graves inundaciones. La mandataria se reunió luego con autoridades de San Pablo y dijo a periodistas que el Gobierno analizará la ayuda financiera que necesitarán los municipios afectados, en varios de los cuales aún hay vastas zonas inundadas. "El primer objetivo frente a los desastres naturales es prevenir, lo que significa trabajar para evitar más muertes, porque cualquier patrimonio se reconstruye, una ciudad se limpia, una calle se rehace, pero las vidas no vuelven", declaró. El temporal castigó en especial a los municipios de Mairipora y Francisco de Morato, en los que se registraron 15 de los 21 muertos.

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