La era Macri

Los diez días intensos de Macri

A pocas horas de asumir el presidente argentino aplicó batería de medidas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Macri concretó en pocos días varias promesas de su campaña. Foto: AFP.

La primera semana de gobierno del presidente Mauricio Macri fue agitada. Apenas un día después de asumir, Macri dispuso la eliminación de las retenciones para el agro, con la excepción de la soja para cuya producción dictó una rebaja del 5% de su tributo. Luego siguió la eliminación del impuesto a las ganancias aplicado a salarios y aguinaldo. La caída del memorando de entendimiento con Irán —lo que de manera automática reacitvó la causa AMIA, así como la denuncia presentada por el fallecido fiscal Alberto Nisman, y aún la reapertura de la causa que investiga su muerte— y el renovado pedido de captura para ocho iraníes a través de Interpol.

Esta semana que termina decretó la caída del cepo cambiario —una de las medidas más esperadas—, la que contrariamente a lo esperado no ocasionó turbulencias.

También dispuso el nombramiento de los dos jueces integrantes de la Corte Suprema de Justicia, su medida más polémica y cuestionada aún por sus aliados. La base del cuestionamiento reside en que el nombramiento fue formulado sin previa consulta con las otras fuerzas políticas y sin el beneplácito del Congreso.

También esta semana el gobierno puso el dedo en la llaga al declarar un estado de emergencia en materia de seguridad pública. Con ello las carteras de seguridad del gobierno nacional y los provinciales podrán converger en un plan común para atacar una delincuencia que, sobre el acicate del crimen organizado —en particular el narcotráfico— se ha convertido en el problema más angustiante de los últimos años para la población argentina.

Desafíos.

De este modo, sin pausa, el presidente argentino puso en marcha los primeros trazos de su plan de gobierno. Lo hace un un país que desde el exterior se lo observa como peligrosamente al borde del estancamiento, muy cerca de la parálisis productiva y en una severa crisis de seguridad.

Macri tiene aún un gran desafío por delante y es el de reenfocar la negociación con los fondos especulativos, llegar a un acuerdo con los bonistas que iniciaron la demanda en Nueva York y evitar así que se abra la puerta a la peor pesadilla en materia de deuda. A estar por la información conocida hasta la fecha ese problema fue abordado por los colaboradores más cercanos al presidente aún desde antes de su asunción.

Pero por lo pronto, el presidente llevó alivio a uno de los sectores más golpeados y evitó un colapso: el campo.

"Conflictos estúpidos".

El presidente se reunió ayer mismo con productores agropecuarios en Curuzú Cuatiá, provincia de Corrientes, y dijo que "de la mano del campo" la Argentina volverá a crecer.

"Todos los anuncios que hicimos estos días tienen que ver con que nos preocupa que haya oportunidades de trabajo, que podamos poblar nuestro querido país. De la mano del campo vamos a poblar el país y volver a crecer", dijo Macri.

El lunes pasado, Macri anunció una rebaja de cinco puntos para las retenciones a la soja y una eliminación total para las cargas que pesan sobre el trigo, el maíz, la carne, pesca y las economías regionales.

A su vez, ayer, el Presidente dijo que el "gran desafío" de la Argentina es dejar de ser "el granero del mundo" para ser "el supermercado del mundo". Macri remarcó, en ese sentido, la necesidad de "ponerle valor agregado" a la producción primaria y en buscar acuerdos para "ayudar a quien tiene que producir".

"Venimos de años de conflictos estúpidos entre el Gobierno y este sector tan pujante. Llego la hora, finalmente, en la cual todos vamos a ser un equipo. Todos vamos a trabajar para que la Argentina vuelva a crecer", concluyó.

De este modo, Macri selló un acercamiento con los productores que le garantizará un considerable periodo de paz.

Al margen de esas medidas, entonces, el presidente tuvo en estos diez días de mando un primer tropiezo que lo llevó a dejar la medida en suspenso.

Polémica.

El abogado Fabián Rodríguez Simón, diputado en el Parlasur por Cambiemos, defendió ayer el decreto del presidente Macri para nombrar jueces en comisión en la Corte Suprema y reveló que él le había acercado esa idea hace dos años cuando temió que Cristina Kirchner apelara a ese recurso para lograr la reelección indefinida. Rodríguez Simón rechazó ser el "monje negro" del macrismo, afirmó que es sólo "un abogado y nada más". Confirmó que motorizó el pedido elevado a la justicia electoral para que Macri asumiera la Presidencia desde las 0 del 10 de diciembre y admitió haber sido el mentor de la herramienta para nombrar jueces de la Corte en comisión. "No fui yo el ideólogo. El ideólogo fue (el jurista americano Thomas) Jefferson y después lo tomó (el autor de la Constitución, Juan Bautista) Alberdi", se atajó en una entrevista radial.

Y, añadió: "Además la reforma del 94 lo ratificó. No es que se lo olvidaron los constituyentes. Le cambiaron el número de artículo. Yo no creo en el espíritu de la norma, creo en la letra. Si hubieran querido cambiarla, lo hubieran hecho".

Cuando le preguntaron cómo había surgido la idea de apelar a ese camino, Rodríguez Simón confesó: "Le acerqué unpaper hace dos años, cuando tenía mucho temor de que Cristina Elizabet Fernández que proponía cambiar la Corte y tenía el numero suficiente en la Cámara de Diputados" para lograr la medida.

"Tenía pánico que ampliaran la Corte a nueve y en el receso nombrar a jueces en comisión, porque (de ser así) entonces teníamos a Cristina Fernández hasta el 2050. Pasado el temor, apareció una oportunidad y yo avisé que esto se podía hacer desde lo legal", afirmó.

Un primer traspié a lo largo de una semana muy intensa.

Timerman sabía que la bomba de AMIA fue puesta por iraníes.

El excanciller argentino Héctor Timerman, encargado de las relaciones exteriores durante el Gobierno de Cristina Fernández, afirmó que los sospechosos iraníes de causar el atentado contra la mutualista judía AMIA en 1994 fueron los responsables de poner la bomba. La afirmación se encuentra en el audio de una llamada telefónica realizada en 2012, antes de que Argentina firmara con Irán un acuerdo para avanzar en la investigación del atentado y tomar declaración a los iraníes sospechosos de causar el ataque.

En la llamada, Timerman informaba al entonces presidente de la AMIA sobre las conversaciones que mantenía el Gobierno de Fernández con el país persa, al que las autoridades de la mutualista no reconocen como un interlocutor válido en la investigación. En el audio, dado a conocer el viernes en la radio Mitre y reproducido ayer por medios locales, Timerman asegura que Argentina no tenía "otro con quien negociar".

"Hace 18 años que pusieron la bomba. No me decís con quién negociar", reprocha Timerman a Guillermo Borger, extitular de la AMIA, ante la negativa de las autoridades de la mutualista. "Si fuera otro, no hubiera puesto la bomba", agrega el excanciller como justificación para las conversaciones con el entonces Gobierno de Mahmud Ahmadineyad que acabaron en un memorándum de entendimiento firmado entre ambos países en 2013. El acuerdo, que el Gobierno de Mauricio Macri dejó caer el lunes pasado en un giro en las relaciones exteriores del país, contemplaba la revisión de toda la documentación de la investigación del ataque y la creación de una comisión integrada por cinco juristas internacionales.

Esa "comisión de la verdad" emitiría un informe no vinculante "con recomendaciones sobre cómo proceder con el caso en el marco de la ley y regulaciones de ambas partes".

"El fiscal de la causa hizo un estudio serio e importante donde dice que Irán es responsable", argumenta Borger en el audio, en referencia al trabajo realizado por el fallecido Alberto Nisman, a cargo de la investigación del atentado hasta su muerte en enero de este año.

"La única forma es que (los acusados iraníes) se presenten a la Justicia (argentina) y declaren", añade Borger, pues el acuerdo tenía previsto la realización de interrogatorios, pero en Teherán algo rechazado por la comunidad judía. EFE

DOS TEMAS PENDIENTES.

El Indec y la fotografía en cifras.

Asunción, la capital de Paraguay, está lista para recibir a siete jefes de Estado de América del Sur, que se darán cita mañana en la 49º Cumbre de Jefes y Jefas de Estado del Mercosur, evento del que participará, por primera vez, el presidente Mauricio Macri. Bajo una lluvia espesa se preparó el predio de la Conmebol, un enorme centro de convenciones ubicado en Luque, en el Gran Asunción, cercano al aeropuerto internacional Silvio Pettirossi, adonde arribará mañana el presidente Macri, entre otros mandatarios.

Será la primera cumbre presidencial a la que asista Macri desde que asumió el pasado 10. Antes de tomar el poder, el líder de Cambiemos había asegurado que pediría la aplicación de la cláusula democrática para Venezuela hasta tanto no solucione el conflicto con los presos políticos. Pero luego de las elecciones legislativas en que perdió el presidente Nicolás Maduro, el domingo 6, Mauricio Macri dio marcha atrás con esa intención.

La muerte del fiscal Nisman.

Los abogados de las hijas de Alberto Nisman insistieron ayer con que el jefe de la Unidad Fiscal de Investigación AMIA fue asesinado tras haber denunciado a la ex presidenta Cristina Kirchner y celebraron el apartamiento de la fiscal Viviana Fein de la causa. Consideraron a Fein como una "mala investigadora" que no fue "ni eficaz ni objetiva", pero remarcaron que la jueza Fabiana Palmaghini "se tomó un muy buen tiempo" para asumir la pesquisa. "Nos place que no esté la investigación a cargo de la fiscal. Vamos a ver qué prueba pueda aparecer. Desde la querella teníamos un montón de información que no queríamos dar a la fiscalía porque sabíamos que la iban a malograr. Vemos la decisión (de Palmaghini) auspiciosa aunque tardía", dijo el abogado Juan Pablo Vigliero, quien junto a sus socios defiende la tesis del homicidio.

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