ESTADOS UNIDOS

A 100 días de las elecciones, Trump cambia la estrategia para remontar en las encuestas

Estados Unidos entra en la recta final para las elecciones del 3 de noviembre. Biden toma ventaja y Trump cambia de estrategia.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Foto: AFP
Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Foto: AFP

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A partir de mañana domingo, Donald Trump tendrá 100 días para dar vuelta un partido que, al menos por lo que dicen las encuestas de intención de voto, viene perdiendo. Las elecciones del 3 de noviembre se anuncian muy crispadas, en un momento en que el país está dividido, inquieto por los 140.000 fallecidos de COVID-19 y la sacudida de la crisis económica.

Trump (74) afirma que su rival demócrata, Joe Biden (77), es una “marioneta” de la “izquierda radical” y lo acusa de querer destruir el “estilo de vida estadounidense”.

En respuesta, Biden afirma que lo que está en juego es “una batalla por cuál es el alma” de Estados Unidos.

De perder, Trump se convertiría en el primer presidente de Estados Unidos de un solo mandato en más de un cuarto de siglo.

Sin embargo, después de tres años y medio de una presidencia llena de baches, todavía es posible que haya sorpresas. Una posibilidad es que su rival cometa un error monumental, o que se logre una vacuna contra la COVID-19. Hasta ahora la pandemia ha debilitado a Trump. Según una encuesta publicada por ABC News, dos tercios de los estadounidenses desaprueban su respuesta frente al coronavirus.

Ayer viernes, Trump hizo un esfuerzo por no salirse del guión en un intento por mejorar los resultados de las encuestas. “Nada me importa más que la salud y el bienestar del pueblo estadounidense", manifestó en un discurso en la Casa Blanca, en el que apareció rodeado de banderas de Estados Unidos.

Trump dijo que su “mayor prioridad” es conseguir una vacuna y explicó que su Gobierno ha invertido millones de dólares en la producción “masiva” de las opciones más prometedoras para que, en cuanto se compruebe que hay una vacuna segura, pueda distribuirse a millones de estadounidenses. El presidente hizo esas declaraciones en un evento para firmar cuatro órdenes ejecutivas destinadas a rebajar el precio de los medicamentos, uno de los temas que más preocupan a los estadounidenses.

Coronavirus en Estados Unidos. Foto: Reuters.
Coronavirus en Estados Unidos. Foto: Reuters.

Sin aceptar preguntas, logró seguir con el giro de discurso que ha emprendido esta última semana. Primero abrazó el uso de las mascarillas, contra las que había librado una guerra cultural durante meses; después instó a los jóvenes a evitar multitudes, luego aceptó que no todas las escuelas abrirán en otoño, y este mismo jueves canceló la Convención Nacional Republicana que iba a celebrarse en Florida.

Este cambio en la actitud de Trump no se debe a las encuestas, aseguró ayer viernes el nuevo jefe de campaña del presidente, Bill Stepien.

“No prestamos mucha atención a las encuestas”, afirmó Stepien, quien insistió en que los sondeos ya se equivocaron en 2016, cuando predijeron que Trump perdería frente a la entonces candidata demócrata Hillary Clinton.

“No estoy perdiendo, las encuestas son falsas”, afirma ahora Trump.

Texas, un estado clave.

Pero las cifras no son positivas para el republicano. Según el compilado de encuestas que realiza la página RealClearPolitics, Biden acumula, desde más de seis semanas, una ventaja sobre Trump de entre ocho y diez puntos.

Desde 1980, todos los candidatos que tuvieron una ventaja tan importante a esta altura de la campaña electoral lograron la victoria, con la excepción del demócrata Michael Dukakis, derrotado por George Bush en 1988.

En Texas, un estado en el cual ningún demócrata logra una victoria desde Jimmy Carter en 1976 y donde Trump ganó con holgura en 2016, ambos candidatos están empatados. Con 38 votos electorales, este estado del sur es un bastión muy codiciado.

Si Biden logra ganar Texas, el segundo estado más poblado después de California, sería un gran empuje para su campaña. El exvicepresidente lidera a nivel nacional y según los sondeos también en Florida, Michigan, Carolina del Norte, Pensilvania y en Wisconsin. Una encuesta de la Universidad de Quinnipiac le da a Biden un 45% de los votos y un 44% a Trump en Texas.

“Las cifras no pintan bien para Trump” tras su respuesta a la pandemia, señaló Brandon Rottinghaus, profesor de la Universidad de Houston.

Obama se suma a la campaña
Obama en setiembre de 2019, durante un congreso en Munich, Alemania: Foto: AFP

Antes de que empiecen los debates, Biden se contenta con algunas apariciones contadas en los medios. En los últimos días sumó a su campaña al expresidente Barack Obama, que promete convertirse en un imán para las masas.

El comando de campaña de Biden difundió un video que lo muestra dialogando con Obama en la misma habitación, pero respetando la distancia social impuesta por el COVID-19.

“(...) Primero que nada hay un enorme apetito por una forma de decencia”, resumió Obama, alabando la empatía de Biden, de quien espera que se convierta en el 46º presidente de Estados Unidos el 20 de enero de 2021.

La "guerra fría" con China.

El tramo final de la campaña para las elecciones de noviembre, encuentra a Trump en una guerra fría” declarada con China. En este contexto, China se está preparando para más turbulencias antes de noviembre, y comienza a manejar la victoria de Biden como una oportunidad para evitar un conflicto mayor.

La orden de Estados Unidos esta semana de que China cierre su consulado de Houston enfureció a Pekín, que por su parte tomó la misma medida con la sede diplomática estadounidense en Chengdu.

Algunos miembros del Ejército y del gobierno chino ven cuatro años más de Trump como una oportunidad para acelerar el ascenso del país.

China, que fue tomada por sorpresa por la victoria de Trump en 2016, envió grupos de expertos para preparar informes sobre las elecciones y el sentir de los estadounidenses, enfocados en el demócrata Biden y sus políticas, informó la agencia Reuters.

Trump dijo esta semana que no tiene intenciones de reunirse con Xi Jinping para solucionar con conflictos bilaterales. Foto: AFP
Trump dijo esta semana que no tiene intenciones de reunirse con Xi Jinping para solucionar con conflictos bilaterales. Foto: AFP

“China no parece hacerse ilusiones de que una victoria de Biden revertiría la visión de Washington sobre el país, pero probablemente generará un acercamiento al diálogo”, dijo Daniel Russel, el principal diplomático para Asia Oriental bajo el presidente Obama y al inicio del mandato de Trump.

Las dos campañas sostienen que China apoya a la otra parte. Tim Murtaugh, director de comunicaciones de Trump 2020, dijo a Reuters que Pekín sin duda respalda a Biden: “Tiene un historial de apaciguarlos y ha promovido sus intereses durante sus 47 años en Washington”.

Por su parte Andrew Bates, portavoz de la campaña de Biden, dijo que Pekín ha hecho lo que quiso durante el mandato de Trump, a quien calificó como “el presidente más débil en la historia de Estados Unidos con respecto a China”.

La rapidez de la expansión del virus en EE.UU.

Estados Unidos es el país que tiene más casos de COVID-19 en el mundo, con más de 4 millones de infectados, y 140.000 fallecidos. La expansión de la pandemia en ese país quedó reflejada en un informe de la Universidad Johns Hopkins. Estados Unidos registra el primer caso de COVID-19 el 21 de enero. “Pasó de 1 a 1 millón de casos en 99 días; 1 millón a 2 millones de casos en 43 días; 2 millones a 3 millones de casos en 28 días; 3 millones a 4 millones de casos en 15 días”.

Portland lleva dos meses de protestas violentas
Protestas en Portland. Foto: Reuters

La ciudad de Portland, la mayor del estado de Oregon, lleva casi dos meses de protestas contra el racismo y la represión policial, manifestaciones que comenzaron tras la muerte de George Floyd, el afroestadounidense asfixiado por un policía blanco en Minneapolis.

El polémico despliegue de agentes federales en las calles de Portland, en contra de la voluntad de las autoridades estatales, ha generado indignación y denuncias por tácticas abusivas e inconstitucionales contra los manifestantes.

La protesta en general pacífica del jueves terminó, como varias de las anteriores, en un enfrentamiento entre los manifestantes y la policía.

El edificio de la corte federal, punto caliente de las protestas, fue blanco de los manifestantes, que le arrojaron basura y le lanzaron fuegos artificiales, iniciando focos de incendio. Agentes federales con uniformes de camuflaje arrojaron bombas de gas lacrimógeno, utilizaron granadas cegadoras y dispararon municiones irritantes, tras declarar ilegal a la aglomeración.

Aunque muchas de las personas que se manifiestan en Portland comenzaron a hacerlo como parte de una ola nacional antirracista y en contra del abuso policial derivado del asesinato de George Floyd a fines de mayo, algunos dicen que ahora protestan por diferentes razones.

Por ejemplo, el jueves, cientos de personas movilizadas vociferaron el nombre del movimiento Black Lives Matter (“las vidas negras importan”), pero también “Federales, váyanse a su casa”.

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