La Bitácora

Detrás de la masacre de Turquía

Qué deja a la vista la masacre perpetrada en Ankara si, como sostiene el gobierno turco, fue perpetrada por ISIS? Que el presidente Recep Tayip Erdogán y el primer ministro Ahmed Davutoglu se equivocan al sostener que la prioridad en la guerra siria es la caída del régimen alauita.

No habían terminado de contar los 128 muertos que dejaron las dos bombas detonadas contra una marcha por la paz con los kurdos, cuando el gobierno turco lanzó su dedo acusador contra la demencial milicia sunita que instaló un "califato" en parte de Irak y Siria.

Los yihadistas del autoproclamado "califa" Abu Bakr al Bagdadí también están en guerra contra los kurdos en el norte iraquí y el noreste sirio. Allí, la fuerza que más resistencia les opuso no fue ni el ejército de Siria ni el de Irak, sino los "peshmergas" (milicianos kurdos) y los habitantes kurdos de ciudades como Kobane, donde los yihadistas encontraron una resistencia que evoca a la que encontraron las tropas alemanas del mariscal Von Paulus en Stalingrado.

El gobierno de Turquía y el ISIS tienen como enemigo común a los kurdos. Por eso, y por priorizar la caída del régimen alauita en Siria, es que el presidente Erdogán no movió los tanques de la frontera para salvar al pueblo de Kobane, la ciudad de donde huía la familia del niño cuyo cadáver apareció en una playa de turca.

Por cierto, es imposible, de momento, descartar que la masacre en Ankara, capital turca situada en el corazón de Anatolia Central (o sea muy lejos de las fronteras siria e iraquí), no haya sido perpetrada por ISIS sino por otro grupo.

En Turquía, hay ultranacionalistas que coinciden con el gobierno del partido islamista Justicia y Desarrollo en el desprecio a los kurdos y a los pacifistas. Al fin de cuentas, la protesta atacada fue organizada por el pro-kurdo Partido Democrático Popular (PDP), por la izquierda laica y pacifista, y por sindicatos opositores al gobierno de Erdogán.

La marcha también reclamaba al PKK (Partido de los Trabajadores Kurdos) que no vuelva al terrorismo que practicó durante décadas, antes de que su líder, Abdullah Öcalán, fuera entregado a Turquía por el dictador sirio Hafez al Asad y encarcelado en una isla del Mar de Mármara.

Pero las entidades que organizaron la marcha atacada con dos bombas, promueven una mayor autonomía del Kurdistán turco y el cese de la persecución y la represión a la dirigencia kurda.

Si como dicen Erdogán y Davutoglu, fue un brazo de ISIS el que cometió el atentado, entonces el gobierno turco debe replantear el orden de prioridades que ha mantenido en el conflicto sirio.

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