CORONAVIRUS

Desvelo por el origen del virus luego de 18 meses de pandemia

Informe de la inteligencia de Estados Unidos, pedido por el presidente Joe Biden no es concluyente sobre fuga de un laboratorio chino.

Funcionario de la salud toma un descanso en una sala de CTI. Foto: AFP
Funcionario de la salud toma un descanso en una sala de CTI en Wuhan. Foto: AFP

El informe solicitado en mayo por el presidente Joe Biden a sus servicios de inteligencia sobre el origen del COVID-19 no es concluyente sobre si surgió en un laboratorio en China.

El presidente recibió el martes el informe altamente secreto. Los investigadores no pudieron ponerse de acuerdo sobre una explicación definitiva, señaló el diario The Washington Post. Parte de la razón es que China no ha proporcionado suficiente información, agrega The Wall Street Journal, que como el Post también se basa en dos altos funcionarios estadounidenses no identificados.

La teoría de un accidente en el laboratorio de Wuhan, China, ha vuelto al debate en Estados Unidos en los últimos meses. Y los llamados a una investigación más profunda se han multiplicado dentro de la comunidad científica.

China, que se opone ferozmente a la tesis de una fuga del virus de uno de sus laboratorios, acusó a Estados Unidos de difundir teorías “conspirativas”. Y ayer miércoles descartó nuevamente cualquier nueva investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su territorio en torno al virus.

“China no necesita demostrar su inocencia”, sostuvo el director general del departamento de control de armas del Ministerio de Relaciones Exteriores, Fu Cong. Agregó además que Estados Unidos debe “estar preparado para aceptar un contrataque de China” en esta materia.

China reclamó a la OMS que en vez de volver a investigar centros chinos visite el laboratorio militar estadounidense de Fort Detrick en busca de evidencias del origen del coronavirus.

Poco después, el director de emergencias de la OMS, Mike Ryan, calificó los comentarios chinos como una “contradicción”, ya que China ha rechazado esa teoría.

En el marco de este cruce entre Estados Unidos y China, la investigación internacional para buscar el origen de la pandemia del coronavirus permanece estancada.

La OMS y China designaron un grupo conjunto de expertos, que en octubre de 2020 recibió el encargo de intentar establecer los orígenes del COVID-19, y ayer miércoles los miembros independientes internacionales de ese colectivo firmaron un común.

Esos expertos sometieron en marzo un primer informe, tras una visita de 28 días a Wuhan junto a científicos chinos, lo que “se suponía que era el primer paso en un proceso que está estancado”.

Por ello, hacen un llamamiento a la comunidad científica y a los dirigentes de los países para que “unan sus fuerzas” para acelerar los estudios de la siguiente fase “mientras haya tiempo”.

El artículo no solo resume el proceso científico desarrollado hasta el momento, sino que pide “acelerar el trabajo científico de seguimiento necesario para identificar cómo surgió el COVID-19”.

“La ventana de oportunidad para llevar a cabo esta investigación crucial se está cerrando rápidamente: cualquier retraso hará que algunos de los estudios sean biológicamente imposibles”, escriben los expertos independientes, quienes recuerdan que “entender los orígenes de una pandemia devastadora es una prioridad global basada en la ciencia”.

En este sentido, explican como ejemplo que los anticuerpos contra el covid disminuyen, por lo que la recogida de más muestras y la realización de pruebas a los animales o a los manipuladores de animales que podrían haber estado expuestos antes de diciembre de 2019 darán resultados decrecientes.

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