SEGURIDAD EN LA FRONTERA

Despliegue militar con alto riesgo

Temen cause un conflicto con México, país aliado; hay un mal antecedente.

Jóvenes mexicanos escalan la estructura divisoria entre Juárez y Sunland Park. Foto: AFP
Jóvenes mexicanos escalan la estructura divisoria entre Juárez y Sunland Park. Foto: AFP

Hace poco más de un año, cuando surgieron noticias de que un memorándum en el gobierno del presidente Donald Trump proponía movilizar a 100.000 miembros de la Guardia Nacional para detener a inmigrantes no autorizados en la fronetra sur de Estados Unidos, un vocero de la Casa Blanca rápidamente denunció los informe como "irresponsables".

"Eso es cien por ciento mentira", dijo Sean Spicer, entonces secretario de Prensa, a los periodistas a bordo del Air Force One. "No existe ningún esfuerzo para usar a la Guardia Nacional para la detención de inmigrantes ilegales".

En el Pentágono, donde las autoridades habían recibido la noticia con preocupación, hubo alivio. Los líderes militares se oponen desde hace muchos años a enviar tropas de la Guardia Nacional a la frontera.

"Hay un costo de oportunidad significativo", indicó James G. Stavridis, un almirante de cuatro estrellas que comandó fuerzas de Estados Unidos en Europa y América Latina, quien sostiene que el envío de tropas a la frontera con México —notoriamente es un aliado— puede "hacer perder oportunidades importantes de entrenamiento para su verdadera misión, que es el combate".

Pero, la idea que Spicer calificó de inconcebible hace un año, ha vuelto.

El miércoles, funcionarios de la Casa Blanca informaron que Trump planea movilizar a la Guardia Nacional hacia la frontera sur. El anuncio surgió un día después que Trump sorprendió a sus principales asesores al señalar que quería enviar a los miliatres a hacer lo que las autoridaes de inmigración, en su opinión, no podían hacer: asegurar la frontera de lo que definió como la creciente amenaza de inmigrantes sin autorización, drogas y delincuentes de Centroamérica.

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De inmediato.

La secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen, sostuvo el miércoles que su departametamento junto con el de Defensa trabajarán con los gobernadores para desplegar la Guardia Nacional "para asistir a la Patrulla Fronteriza". Sin embargo, más allá de eso, los funcionarios pudieron dar pocos detalles de cuántas tropas serían enviadas, cuándo llegarían y con qué capacidad actuarían. Nielsen dijo que el despliegue comenzaría de inmediato (ver nota aparte), y funcionarios del gobierno señalaron que los acuerdos formales con los gobernadores que permitirían la movilización de las tropas, ya fueron objeto de negociaciones.

En el Pentágono, en privado, varios funcionarios expresaron preocupación de aparecer como si estuvieran buscando pelearse con un aliado en tiempos en que los militares tienen suficientes adversarios: el Estado Islámico, Corea del Norte, Rusia y Siria, con los cuales contender. Amontonar tropas de Estados Unidos en la frontera con otro país enviaría un mensaje de hostilidad y haría crecer las chances de provocar un confliecto general.

Frustrado porque su prometido muro está lejos de ser construido, Trump sostuvo que había discutido el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera con el ministro de Defensa, Jim Mattis, quien estaba sentado a su lado, el jueves, cuando el presidente protestó por lo que calificó de leyes de inmigración débiles.

Detenciones.

Pese al número históricamente bajo de detencione en la frontera, el año pasado, los últimos datos difundidos por el servicio de Protección de Fronteras y Aduanas, mostraron un sostenido ascenso desde el comienzo de este año. El mes pasado, 37.933 personas cueron detenidas por Estados Unidos, en tanto fueron 26.662 en febrero y 25.978 en enero.

Funcionarios del Ministerio de Defensa dijeron que Mattis respalda la propuesta si es un espejo de los despliegues realizados bajo antecesores de Trump, cuando las tropas fueron enviadas en misión de apoyo, pero no de aplicación de la ley. En general, los militares en servicio activo tienen vedado por ley realizar funciones de aplicación de la ley, como es la detención de personas en la frontera. Pero, el presidente Barack Obama envió 1.200 tropas en 2010 y el presidente George W. Bush encomendó a 6.000 efectivos en 2006 el apoyo a las autoridades fronterizas.

Aun despliegues limitados han causado problemas, dijeron funcionarios del Pentágono. En 1997, Ezequiel Hernández Jr., un estudante estadounidense de 18 años, murió bajo fuego de un grupo de Marines que estaban en una misión contra las drogas en Redford, Texas, mientras atendía un rebaño. Hernandez fue el primer civil estadounidense al que mataron tropas en servicio activo desde la msasacre de la universidad de Kent State en 1970. Ese hecho llevó al presidente Clinton a suspender las patrullas con tropas cerca de la frontera.

Comenzó operativo fronterizo

Estados Unidos empezó ayer sábado el despliegue militar de la Guardia Nacional en la frontera con México que ordenó esta semana el presidente, Donald Trump.

En un comunicado conjunto, el jefe del Pentágono, James Mattis, y la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, informaron que "tropas de la Guardia Nacional se están desplegando para apoyar las misiones de seguridad fronteriza".

El Pentágono autorizó el uso de 4.000 soldados de la Guardia Nacional.

La Guardia Nacional es un cuerpo de reserva de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos bajo control de los estados. Por ello, su despliegue depende de los gobernadores.

Antes del comunicado de Mattis y Nielsen, el estado de Texas ya anunció el "inmediato" despliegue de 250 militares en su tramo de frontera por orden de su gobernador, Greg Abbott. El gobernador de Arizona, Doug Ducey, también anunció el envío a partir de esta semana de 150 soldados de la Guardia Nacional a su zona fronteriza. FUENTE: EFE

Dan apoyo a patrulla fronteriza

"El trabajo de la Guardia Nacional incluirá a la aviación, ingenieros, vigilancia, comunicaciones, mantenimiento de vehículos y apoyo logístico. Asistirá a los agentes de la Patrulla Fronteriza que estén llevando a cabo labores de aplicación de la ley", manifestó el vocero del Pentágno, Dana White, al explicar la decisión del presidente Donald Trump.

Para concretar la participación del Departamento de Defensa en las labores de vigilancia fronteriza, anunció White, el Pentágono ha establecido "con efecto inmediato" un grupo de trabajo que funcionará "24 horas al día, 7 días a la semana" y que servirá para coordinar el trabajo de los distintos departamentos. Será este grupo, explicó, el que en última instancia establecerá las necesidades y, por lo tanto, los aspectos concretos de la operación, tales como duración de la misma o la cantidad de efectivos desplegados en la frontera.

Este grupo , en definitiva, determinará si la Guardia Nacional portará armas durante su misión, una opción que no se descartó desde el Pentágono.

Soldados siempre se defienden

El director del Estado Mayor Conjunto, el teniente general Kenneth McKenzie, explicó que "los soldados siempre tienen el derecho a la defensa propia. En todo caso, eso dependerá de las conversaciones que estamos manteniendo en estos momentos con el Departamento de Seguridad Nacional y los gobernadores",

Esta posibilidad entraría en conflicto con un comunicado divulgado por la Cancillería de México en el que se señala que la secretaria del Departamento de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen, habría asegurado a las autoridades mexicanas que "los elementos de la Guardia Nacional no portarán armas".

Nilsen, no obstante, declaró el jueves a un grupo de periodistas que se encontraban en la Casa Blanca que este es un punto que aún está siendo estudiado por el Gobierno.

Estados Unidos desplegaría entre 2.000 y 4.000 efectivos de la Guardia Nacional en la frontera con México para frenar los cruces ilegales de personas, así como reforzar la seguridad. FUENTE: EFE

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