Sistema favorecía el peso parlamentario de la derecha chilena

Desarticulan la ley electoral de Pinochet

El Senado en Chile aprobó ayer una histórica reforma al sistema electoral, que desarticula un intrincado mecanismo heredado de la dictadura de Augusto Pinochet, y que busca una mejor representación de los distintos sectores políticos con un aumento en el número de legisladores.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Michelle Bachelet.

La maratónica discusión del proyecto, que se extendió por cerca de 21 horas, contó con los votos del oficialismo y de dos miembros de la oposición, en una inédita aprobación tras el fracaso de múltiples iniciativas desde el retorno a la democracia en 1990. El proyecto debe ahora ser refrendado por la Cámara de Diputados, donde el oficialismo tiene mayoría, lo cual garantiza su aprobación.

"Esto permite dar un salto importante para nuestra democracia. Después de 25 años se permite terminar con un sistema electoral único en el mundo y que, por supuesto, le ha hecho mucho daño a la democracia chilena", dijo el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, tras el término de la votación.

El actual sistema electoral —denominado binominal— gira en torno a dos grandes coaliciones. Fue diseñado durante el régimen de Pinochet para asegurar el peso en el Congreso de los partidos conservadores ante un pacto de partidos de centroizquierda que se agruparon para terminar con la dictadura. Así, el sistema ha excluido por décadas a las agrupaciones políticas que no forman parte de las dos principales coaliciones.

Cambios

"El nuevo sistema electoral abre las puertas a nuevas fuerzas políticas, donde hay una mayoría clara, una mayoría que se expresa y una minoría que en toda democracia es necesaria y no el actual sistema que tiende al empate", dijo Peñailillo.

El proyecto propone aumentar en 12 los escaños senatoriales y en 35 los diputados. En el caso del Senado, se elegirán 50 senadores y en la Cámara baja 155 diputados en total.

La aprobación del cambio al sistema electoral coincide con un distanciamiento de la ciudadanía en general de los partidos políticos tradicionales y ocurre en medio de una fuerte baja en el adhesión a la mandataria socialista Michelle Bachelet.

"Hoy volvemos a la tradición de este país, un sistema representativo, proporcional. Ese logro, que costó mucho, es el inicio de una nueva etapa y a la vez el fin de una de las herencias más nefastas de la dictadura", dijo el senador socialista Juan Pablo Letelier durante el debate.

La iniciativa establece además que al menos un 40 por ciento de los candidatos deben ser mujeres.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)