PORTUGAL

La derecha y la izquierda jaquean al gobierno luso

Una inusual alianza política hizo fracasar el presupuesto previsto para el año 2022; convocarían a elecciones anticipadas.

Primer ministro socialista António Costa, en el Parlamento de Portugal. Foto: AFP
Primer ministro socialista António Costa, en el Parlamento de Portugal. Foto: AFP

Portugal quedó ayer miércoles a las puertas de convocar a elecciones anticipadas, luego de que una alianza entre la derecha y la izquierda radical hiciera fracasar en el Parlamento el proyecto de presupuesto para el año 2022 del primer ministro socialista António Costa.

El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, empezó anoche mismo una ronda de contactos para preparar el adelanto electoral, con una reunión con Costa y el presidente del Parlamento, Eduardo Ferro Rodrigues.

Los socialistas, que gobiernan en minoría, no lograron aprobar el proyecto de Presupuesto debido al voto en contra de toda la derecha y de sus antiguos socios, el Bloco de Esquerda y el Partido Comunista.

Aunque todavía no ha comunicado su decisión definitiva, en los días previos a la votación Rebelo de Sousa ya avisó de que, si el Presupuesto fracasaba, disolvería el Parlamento y convocaría elecciones anticipadas. Además de la reunión con Costa y Ferro Rodrigues de anoche, el presidente tiene previstas audiencias con todos los partidos representados en el Parlamento hasta el sábado.

Rebelo de Sousa también quiere escuchar al Consejo de Estado, que se reúne el próximo 3 de noviembre.

Si avanza con la disolución del Parlamento, el presidente luso tiene 55 días para marcar la fecha de las elecciones anticipadas, según la ley electoral.

Por su parte, Costa anunció que no dimitirá y su Gobierno garantizará la estabilidad del país sea cual sea la decisión tomada por Rebelo de Sousa. El socialista, que gobierna desde 2015, anunció además que, en caso de elecciones anticipadas, se volverá a presentar como candidato de su partido.

La legislatura que ahora está a punto de interrumpirse comenzó en 2019 y debería haberse prolongado hasta 2023.

Para el líder de la oposición de derecha, Rui Rio, “las elecciones deben celebrarse lo antes posible”, es decir, a partir del mes de enero.

Qué pasó.

Como estaba previsto, el Bloque de Izquierda y el Partido Comunista se alinearon con la oposición de derecha contra la ley de presupuestos para 2022 del gobierno.

Es la primera vez desde el regreso de la democracia en Portugal en 1974 que el Parlamento no vota una ley de presupuesto.

Los socialistas llegaron al poder hace seis años gracias a una alianza inédita con el Bloque de Izquierda y el Partido Comunista.

En aquel momento, la izquierda había superado sus divisiones para poner fin a la política de austeridad aplicada por la derecha a cambio del plan de rescate internacional concedido a Portugal en 2011.

Pero las discusiones en torno al presupuesto 2022 tropezaron sobre todo con la voluntad de la izquierda radical de derogar las disposiciones del código del trabajo heredadas del tiempo de la “troika” de los acreedores (UE-BCE-FMI).

Esta frágil unión de la izquierda, conocida como “jerigonza”, comenzó a resquebrajarse tras las elecciones de 2019.

Costa, que fue el más votado pero no alcanzó la mayoría por ocho escaños, se abstuvo entonces de negociar nuevos acuerdos que garantizaban la estabilidad hasta las legislativas previstas a finales de 2023, prefiriendo negociar puntualmente los apoyos parlamentarios necesarios.

Hace un año, el presupuesto 2021 fue aprobado por poco gracias a la abstención de la coalición comunista-verde y de un pequeño partido animalista.

Sin embargo, este año, el estancamiento presupuestario se materializó cuando el Partido Comunista, siguiendo el ejemplo del Bloque de Izquierda, anunció el lunes su intención de votar en contra del proyecto del gobierno, reclamando mayores esfuerzos en favor del poder adquisitivo y de los servicios públicos.

El escenario de unos comicios legislativos anticipados podría sin embargo perjudicar a todas las fuerzas presentes, excepto a la extrema derecha, que espera consolidar su avance, comentó la politóloga Paula Espirito Santo, de la Universidad de Lisboa.

“Hice todo lo que estaba a mi alcance. Cumplimos”

“Nadie pide un cheque en blanco”, afirmó ayer miércoles el primer ministro socialista luso, António Costa, que dijo tener la conciencia tranquila porque hizo todo lo que estaba a a su alcance para sacar adelante el Presupuesto para 2022 y evitar las elecciones anticipadas. “Hice todo lo que estaba a mi alcance para asegurar la viabilidad de este presupuesto, sin aceptar lo que en conciencia no considero que el país pudiera soportar”, dijo Costa en su discurso ante el Parlamento.

“El Gobierno cumplió su parte”, insistió el primer ministro antes de la votación.

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