ENCUENTRO ENTRE DONALD TRUMP Y KIM JONG-UN

Cumbre en Vietnam: se esperan avances en desnuclearización y el fin de guerra de Corea

Ambos llegaron ayer martes a Vietnam con una diferencia de diez horas. La cumbre terminará mañana jueves.

Trump voló desde Washington a Hanoi; dijo que tuvo una "gran recepción". Foto: AFP
Trump voló desde Washington a Hanoi; dijo que tuvo una "gran recepción". Foto: AFP

Con una cena en la mañana uruguaya, comenzará hoy en Hanoi, la capital de Vietnam, la segunda cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un.

Ambos llegaron ayer martes a Vietnam con una diferencia de diez horas. La cumbre, que terminará mañana jueves, tiene por objetivo buscar un acuerdo sobre cómo aplicar el compromiso norcoreano de renunciar a sus armas nucleares.

Trump viajó a Hanoi a bordo del Air Force One, aterrizando poco antes de las 21 horas local, (las 11 en Uruguay). "Acabo de llegar a Vietnam", escribió en Twitter. "Gracias a todos por la gran recepción en Hanoi. ¡Mucha gente y mucho amor!"

Kim llegó en tren, después de un viaje de tres días y casi 4.000 kilómetros desde la capital norcoreana, Pyongyang, a través de China. Completó el último tramo del viaje a Hanoi en coche. Kim viaja acompañado por su hermana, Kim Yo Jong, que se ha convertido en una importante asesora.

Kim viajó en tres casi tres días y recorrió unos 4.000 kilómetros por territorio chino hasta Vietnam. Foto: AFP
Kim viajó en tres casi tres días y recorrió unos 4.000 kilómetros por territorio chino hasta Vietnam. Foto: AFP

El primer encuentro que tendrán en Hanoi será una breve conversación privada en la noche vietnamita (media mañana en Uruguay), seguida de una cena en la que cada uno estará acompañado por dos invitados e intérpretes. Trump y Kim se verán nuevamente mañana jueves.

Esta cumbre se produce ocho meses después de su histórica reunión en Singapur, la primera entre un presidente estadounidense en funciones y un líder norcoreano.

Si bien la primera reunión consistió en romper el hielo después de décadas de guerra y animosidad, es probable que esta vez ambas partes presionen para ir más allá de los vagos compromisos acordados en Singapur hacia la completa desnuclearización de la Península de Corea.

Kim espera concesiones importantes por parte de Washington en materia de sanciones y también una declaración formal del fin de la Guerra de Corea (1950-53).

Stephen Biegun, emisario de Estados Unidos para Corea del Norte, reconoció recientemente que ambos países no se habían "puesto de acuerdo sobre el significado" de la desnuclearización. Estados Unidos ha reclamado en varias ocasiones un desarme nuclear completo, verificable e irreversible de Corea del Norte. Pero para el régimen de Kim, el desmantelamiento de su programa nuclear debe venir acompañado del levantamiento de las sanciones internacionales.

Durante una ceremonia el domingo en la Casa Blanca, Trump pareció querer reducir las expectativas de un acuerdo global. "Las sanciones siguen. Todo sigue como está. Pero tenemos un sentimiento especial y pienso que conducirá a algo bueno. Pero tal vez no", comentó. Y repitió que no tiene prisa en convencer a Corea del Norte de que renuncie a su arsenal nuclear, mientras el país siga sin realizar disparos de misiles.

En junio de 2018 se reunieron en Singapur; estuvieron solos por 38 minutos. Foto: AFP
En junio de 2018 se reunieron en Singapur; estuvieron solos por 38 minutos. Foto: AFP

"La insistencia de Trump en que no tiene prisa para desnuclearizar al Norte parece diseñada para que pueda presumir después de una victoria, independientemente de si se hacen verdaderos avances sobre desnuclearización en la cumbre", dijo a la agencia EFE el analista Scott Seaman, de la consultora Eurasia Group.

No obstante, desde el Congreso no cesan las presiones para que Trump adopte una postura más firme. Corea del Norte afirma que ya ha tomado medidas, como la suspensión de sus pruebas de misiles o artefactos nucleares durante más de un año, además de destruir las vías de acceso a sus campos de pruebas atómicas.

¿Qué esperar?.

Según Harry Kazianis, del conservador Center for the National Interest, las dos partes deberían dar "al menos un paso adelante hacia la desnuclearización" porque "nada sería peor para ambos que salir de la reunión habiendo perdido el tiempo".

Washington podría prometer seguridad en forma de una declaración oficial sobre el fin de la Guerra de Corea, que terminó con un armisticio, en lugar de un tratado de paz. La presidencia de Corea del Sur juzgó creíble esta posibilidad.

Según informes de la prensa surcoreana, la cumbre podría concluir mañana jueves con la firma de esa declaración, un documento político y no vinculante pero que tendría un peso simbólico claro en una región que sigue técnicamente en guerra desde el armisticio de 1953.

También se espera que Estados Unidos y Corea del Norte establezcan oficinas de enlace en sus respectivas capitales, un primer paso para iniciar relaciones diplomáticas entre los dos históricos enemigos.

Kim y Trump mantuvieron una histórica cumbre en junio. Foto: Reuters
Kim y Trump mantuvieron una histórica cumbre en junio. Foto: Reuters

La gran pregunta es hasta qué punto está Estados Unidos dispuesto a flexibilizar el sofisticado régimen de sanciones que ha impuesto a Corea del Norte durante los últimos años y si el régimen de Kim considerará satisfactorias las concesiones estadounidenses.

La jornada principal de la cumbre, la de mañana jueves, se celebrará en el hotel Sofitel Metropole, un lujoso establecimiento de estilo colonial francés situado en el casco antiguo de la capital vietnamita, cerca del Meliá, donde se hospeda Kim.

La cena de hoy miércoles será en la Casa de la Ópera de Hanói.

Periodistas desalojados del hotel de Kim

La Casa Blanca trasladó la sala de prensa que había instalado en Hanói para sus periodistas acreditados. La portavoz de la Cancillería vietnamita escribió en un mensaje en Twitter que la oficina se trasladaría del Hotel Meliá —donde se hospeda Kim Jong-un— al centro de prensa dispuesto para el resto de los medios. El corresponsal jefe de CNN ante la Casa Blanca, Jim Acosta, citó el tuit de la Cancillería y escribió en su propia cuenta de Twitter: "Traducción: La prensa de EE.UU. está siendo expulsada del hotel en el que hemos pasado días instalando nuestros equipos". "Claramente, a los norcoreanos no les ha gustado que la prensa estadounidense tuviera montados sus equipos en el Hotel Meliá en Hanói", opinó.

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