EN LIMA

Cumbre americana centrada en la lacra de la corrupción

Empresarios se comprometen a no pagar sobornos ni hacer aportes ilegales a las campañas electorales.

El presidente del BID en la inauguración del foro empresarial. Foto: AFP
El presidente del BID en la inauguración del foro empresarial. Foto: AFP

La corrupción es el peor enemigo de las democracias en las Américas, una región que en el último mes vio caer a un gobernante de derecha en Perú y encarcelar a un expresidente de izquierda en Brasil. La Cumbre de las Américas de hoy viernes y mañana sábado en Lima, cuyo tema es "gobernabilidad democrática frente a la corrupción", busca establecer una mayor cooperación regional frente a un flagelo que no conoce ideologías e involucra por igual a empresarios y funcionarios.

"La corrupción es la que no deja desarrollar al Perú", advirtió el presidente Martín Vizcarra. La ironía de la cita es que Vizcarra llegó al poder el 23 de marzo, tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski por sus vínculos con la empresa brasileña Odebrecht. Kuczynski se convirtió en el primer presidente en ejercicio en América en caer por el caso Odebrecht.

"Sería un poco contradictorio acoger a presidentes vinculados claramente con la corrupción en una cumbre anticorrupción", resaltó el abogado José Ugaz, expresidente de Transparency International. Ugaz aplaude la salida de Kuczynski, pero también que se haya retirado la invitación a Nicolás Maduro, porque "en Venezuela todo está tapado por el régimen autoritario".

"Históricamente en América Latina, la corrupción siempre ha sido un problema, pero no era tan visible como ahora", dijo Ugaz, para quien la corrupción en la región "es sistémica y tiene que ver con la forma como fueron construidos nuestros países". "Ahora con el caso Lava Jato ha tomado una dimensión global: 12 países latinoamericanos han sido impactados en los más altos niveles políticos, lo cual da mucha visibilidad a la corrupción", subraya este abogado, que como fiscal desmontó la red de corrupción del régimen de Alberto Fujimori (1990-2000) en Perú.

La corrupción que en Brasil destapó el escándalo Lava Jato demostró que no distingue de ideologías con el ingreso a prisión de Luiz Inácio Lula da Silva para cumplir una condena de 12 años y un mes, y del empresario Marcelo Odebrecht, hoy con prisión domiciliaria cumpliendo una condena de 10 años. Lula y Odebrecht han sido vinculados por la fiscalía peruana a una trama que salpicó a los expresidentes Ollanta Humala y Alejandro Toledo, procesados por presuntos sobornos o aportes de campaña del gigante brasileño de la construcción.

"Estamos viviendo un momento de luces y sombras. Sombras porque no hay forma de negar que estamos profundamente contaminados por la corrupción (...) Las luces, los millones de ciudadanos movilizados en Brasil, Perú, Guatemala, Honduras, República Dominicana, exigiendo a sus autoridades que zanjen con la corrupción y que se castiguen estos casos".

La región ofrece ejemplos de altas autoridades encarceladas por corrupción: El Salvador, con el presidente Antonio Sacca (2004-2009); Ecuador con Jorge Glas, vicepresidente de Lenin Moreno; en Argentina con Amado Boudou, vicepresidente de Cristina Fernández, ella misma también investigada. Y en Perú, Humala está en prisión y una orden de extradición pende sobre Toledo.

El tema de la corrupción estuvo en la apertura de la III Cumbre Empresarial de las Américas, inaugurada ayer jueves en Lima. Si las empresas cumplen con los compromisos anticorrupción de la III Cumbre Empresarial de las Américas, se marcará un cambio histórico en la cultura empresarial de la región, afirmó el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Alberto Moreno.

Los empresarios "se han comprometido a no hacer más contribuciones ilegales a las campañas, a no hacer obsequios a funcionarios y no pagar sobornos para quedarse con una licitación", citó Moreno de la lista de planteos a los presidentes.

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