Inmigración

Croacia dejará pasar a todos los refugiados de camino a Alemania

Los activistas están repartiendo mapas donde se indican las zonas del país donde hay campos minados, que permanecen desde la guerra con la ex Yugoslavia entre 1991 y 1995

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Zoran Milanovic, primer ministro de Croacia. Foto: Davor Kovacevic.

El primer ministro de Croacia, Zoran Milanovic, dijo hoy que todos los refugiados de Oriente Medio que acudan a su país podrán atravesarlo en su camino hacia Alemania.

"Van a poder pasar por Croacia, nosotros los vamos a ayudar", manifestó el jefe de Gobierno, citado por la emisora N1, después de que los primeros grupos de inmigrantes cruzaran esta mañana la frontera croata-serbia.

Según la agencia de noticias croata Hina, el socialdemócrata Milanovic informó que unos 150 refugiados entraron en Croacia durante la noche pasada.

"Tendremos en mente ante todo los intereses de Croacia, su seguridad, pero tampoco olvidaremos que somos personas, en su mayoría cristianos", declaró Milanovic.

Señaló que su país está preparado para aceptar y orientar a los refugiados "hacia donde quieren ir", indistintamente de su religión y color de piel.

En ese sentido, Milanovic criticó la política migratoria del Gobierno de Hungría, de carácter conservador y nacionalista, como "nociva y peligrosa".

"Los muros que se elevan no sólo no detendrán a nadie sino que mandan un mensaje horroroso y peligroso (...) La alambrada en Europa en el siglo XXI no sólo no es una respuesta sino que es una amenaza", aseguró el primer ministro croata.

Los primeros ómnibus con refugiados de Oriente Medio llegaron este miércoles a Croacia procedentes de Serbia, lo que supone una nueva ruta para aquellos que intentan alcanzar Europa Occidental.

El cambio se produce después de que Hungría cerrara su frontera con Serbia para impedir el paso de miles de inmigrantes por su territorio.

Mientras, la presidenta de Croacia, la conservadora Kolinda Grabar Kitarovic, pidió a Milanovic convocar una sesión del Consejo de Seguridad Nacional para tratar de la crisis migratoria al máximo nivel estatal, informó Hina.

Grabar Kitarovic indicó que la situación "se vuelve compleja día a día" y señaló que con su propuesta quiere llamar la atención por "la ola de refugiados, y sus posibles implicaciones sociales, económicas y de seguridad".

Según la presidenta, la crisis migratoria no terminará pronto, incluso si se produjera un acuerdo en la Unión Europea (UE) sobre las cuotas de reparto de refugiados.

La ruta croata, poco atractiva por ser más larga que la húngara

Viajar hacia Europa Occidental a través de Croacia no era atractivo hasta ahora para los refugiados, debido a la longitud del camino y los controles fronterizos, pero el cierre de la frontera entre Hungría y Serbia los ha obligado a tomar ese desvío de la llamada "ruta de los Balcanes".

Desde la frontera con Macedonia, por donde entran los refugiados a Serbia, son unos 860 kilómetros hasta el punto fronterizo más cercano entre Croacia y Eslovenia, el siguiente país de la zona Schengen, de libre circulación comunitaria.

En el medio, los refugiados deberán pasar primero un control fronterizo entre Croacia y Serbia, que se encuentra a unos 500 kilómetros de la frontera macedonia.

Croacia entró en la Unión Europea (UE) en julio de 2013 y todavía no forma parte de la zona Schengen, un espacio creado para suprimir las fronteras comunes entre los países integrantes y establecer controles comunes en las fronteras exteriores.

A diferencia de Hungría, Croacia es una zona montañosa. Además, la mayor parte de la frontera entre Serbia y Croacia está formada por el río Danubio, con una estrecha franja de frontera terrestre, en el entorno de la ciudad serbia de Sid, adonde llegan ahora los ómnibus con refugiados desde el sur de Serbia.

Detrás de esa zona fronteriza, hay regiones rurales en Croacia que siguen minadas, 20 años después del fin de la guerra entre Croacia y la entonces Yugoslavia.

Más adelante, la zona fronteriza entre Eslovenia y Croacia es montañosa y en el camino hacia Austria, los Alpes crecen más todavía en altura.

Desde Presevo, en el sur de Serbia, hasta la frontera austríaca son unos 900 kilómetros, y desde allí otros 300 hasta Alemania, el país que casi todos los refugiados quieren alcanzar.

Reparten mapas sobre campos minados

Un mapa que señala el peligro de "campos minados" circula entre activistas que ayudan a los refugiados sirios a alcanzar Europa central a través de la ruta balcánica.

Para indicar las minas, colocadas durante la guerra que sacudió el país entre 1991 y 1995, el mapa muestra manchas rojas en el trayecto del río Drava, al norte de Osijek (desde el límite serbio al húngaro), y también a unos 15 kilómetros al sudeste de Vinkovci y en otras cinco áreas del país.

El mapa es acompañado por otro que advierte que la ruta a través de Macedonia y Serbia está interrumpida ("closed!!!") por la barrera de alambre húngara.

La flecha que indica a los refugiados donde ir desvía el camino hacia el oeste, trazando la "open route", a través de Croacia, donde sin embargo, hay campos minados en la costa del río Drava.

El Centro de Acción sobre minas croata (Hcr), citado por el sitio de la CNN, estimó que son unas 51.002 las minas de las guerras balcánicas, que datan de los años 90 y aún están enterradas en Croacia.

El gobierno de Zagreb sostiene que los campos minados están claramente indicados con grandes carteles.

Un consultor del centro anti-minas, Hrvoje Debac, dijo que su oficina exhortó a los refugiados a seguir las rutas evitando los bosques.

Médicos sin Fronteras también advirtió de esta situación a los refugiados. "Son necesarias rutas seguras y legales. Los refugiados están a la búsqueda de caminos para saltear las nuevas restricciones fronterizas y podrían inadvertidamente caer en campos minados de los Balcanes", afirmó la entidad en un tuit.

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