Rosendo Fraga

"Cristina se repliega con poder para volver en 2019"

El reconocido analista político argentino y director del Centro de Estudios Nueva Mayoría, analizó para El País la coyuntura electoral argentina a una semana de las Elecciones Nacionales.

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Rosendo Fraga.

El experto ve que los tres candidatos principales, el oficialista Daniel Scioli y los opositores Mauricio Macri y Sergio Massa, llegan relativamente parejos en las intenciones de voto y avizora un balotaje al no alcanzar la mayoría requerida. El analista también pone el foco en el papel de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su último tramo en el gobierno. Fraga también analiza cómo impactará en la región un gobierno encabezado por uno u otro postulante, con improntas y sesgos diferenciados.

—¿Cambió mucho el escenario tras las PASO? ¿Se sigue vislumbrando todavía un escenario de balotaje?

—Hoy no hay ninguna certeza de que haya segunda vuelta en las elecciones presidenciales. El oficialismo tiene a su favor que ejerce el poder nacional y la oposición está dividida. Si Argentina tuviera el balotaje "clásico", en el que hace falta llegar al 50% para ganar en la primera vuelta (como son los de Brasil, Colombia y Chile en la región, entre otros), no cabe duda de que habría segunda vuelta. Pero Argentina tiene un balotaje "atenuado" y por ello no se puede descartar un triunfo del oficialismo en primera vuelta este 25 de octubre. Mientras tanto, Scioli no logra asegurarse el 40% que reduzca el riesgo de segunda vuelta, a la vez que siguen las tensiones con el kirchnerismo. La mala noticia para el candidato oficialista es que puede haber segunda vuelta ante el riesgo de quedar un voto por debajo del 40%, pero la buena es que alcanzando este porcentaje probablemente no la habría, porque tiene más de 10 puntos sobre el segundo, que es Macri. La mala imagen del candidato oficialista a la gobernación bonaerense (Aníbal Fernández) y la negativa del kirchnerismo a aceptar que ejercerá el poder en plenitud, vienen impidiendo al candidato oficialista aventar el riesgo de segunda vuelta. En eso el tema de los "fondos buitre" ha sido uno de los conflictos más relevantes. A su vez Macri busca polarizar el voto opositor en momentos que su diferencia sobre Massa se reduce. Las últimas encuestas que han sido publicadas así lo muestran. La diferencia de las PASO, que fue de 10 puntos, ahora es de 4 para Polldata y Aragón, de 6 para Poliarquía y de 8 en el caso de Analogías. El impacto del caso Niembro, que el candidato de Cambiemos no logró resolver bien, un discurso poco preciso frente al kirchnerismo y el mejor desempeño de Massa en el debate, pueden haber influido en ello. Por su parte el oficialismo, buscando impedir que el exintendente de Tigre sea el beneficiario de esta situación, ha decidido moderar la campaña de denuncias contra Macri. Massa es el tercero, su problema es que no tiene una estructura estatal que le responda. Hoy en Argentina es muy difícil sostener una campaña presidencial si no se tiene el control de un área importante del poder político. Es así como los dos candidatos que están primeros gobiernan los dos distritos más importantes: la provincia de Buenos Aires (Scioli) y la Ciudad de Buenos Aires (Macri). Ambos distritos sumados tienen la mitad de la población del país y el 65% del PBI. Massa hoy no gobierna ningún territorio. La realidad es que en segunda vuelta de Scioli con Macri, el voto de Massa tiene un fuerte componente peronista y se divide, y por esta razón gana el primero.

—En una disertación consideró que el "presidencialismo de la Argentina" no se produce en esta elección. ¿Puede describirme en ese sentido a los tres favoritos?

—Es que eso del presidencialismo no es tan así, no es un proceso tan inmediato, tanto Menem como Duhalde siguieron teniendo injerencia luego de terminados sus mandatos, y hoy además quien venga tendrá un ciclo económico complejo. En cuanto a Scioli, Macri y Massa, por primera vez en la historia, los dos primeros candidatos a Presidente provienen del deporte. Scioli se incorporó a la política en 1997, en base a su popularidad como campeón de carreras en lancha y la superación de un accidente que le costó un brazo. Por su parte Macri llega a la política en 2003, en base a su popularidad como presidente del Club de Fútbol Boca Juniors, el más popular de Argentina. En términos de sociología política es un fenómeno singular. Ninguno de los dos había tenido actuación previa en lo político. En el caso de Massa, el tercer candidato, tuvo actuación política desde su juventud universitaria. Ni Scioli ni Macri tienen formación política o ideológica en términos formales, no son lectores ni tampoco buenos oradores. Los dos son hijos de empresarios. Ninguno es abogado, profesión que han tenido todos los presidentes electos desde 1983.

—¿Cuál será el rol de Cristina en este último tramo de su mandato y como expresidente?

—Cuando desde afuera se preguntan por esta elección lo que se cuestiona es: ¿Será la última elección de un ciclo o la primera del que viene? A dos meses de terminar el mandato, Cristina ha realizado en el Congreso una demostración de fuerza sin precedentes para un presidente constitucional en Argentina. Es un fenómeno singular la calidad y eficacia que tiene el liderazgo de Cristina. En Diputados logró la aprobación del Presupuesto —que limita la libertad de acción del próximo presidente— por una amplia mayoría de 137 a 80 votos; la emergencia económica la obtuvo por 137 a 65 y la prórroga del impuesto al cheque por 137 a 70. En el Senado logró por unanimidad con el voto de todos los partidos la sanción del proyecto de ley de los "principios básicos de reestructuración de deuda" que transforma en ley de orden público la recomendación de la ONU para regular los holdouts. Esta ley complica el eventual acuerdo con ellos y tendrá que ser derogada por casi los mismos que la votaron para acordar con ellos junto con la "ley cerrojo", sancionada en 2005, y la de "pago soberano" de 2010. Cristina se repliega con poder, con la intención de retornar al poder en las elecciones presidenciales de 2019.

Si gana Scioli la relación con Uruguay será difícil.

"La Argentina en el Mercosur, se encuentra en una situación paradojal: las relaciones con los países de este grupo regional se han deteriorado en los últimos meses, por la política comercial argentina de corte proteccionista y la imposibilidad de las empresas extranjeras de remitir dividendos —dice Fraga. Pero los presidentes de la región en su mayoría, siguen apoyando al candidato de Cristina (Scioli). Los tres candidatos coinciden en que Argentina debe equilibrar sus relaciones exteriores, centradas en China y Rusia en el ámbito global y Venezuela y Cuba en el regional. Pero posiblemente Scioli será quien tendrá más dificultades para hacerlo, por el poder que mantendrá ella. Al mismo tiempo, Scioli anunció que el gobernador entrerriano (Uribarri), fuerte crítico de la posición uruguaya con las pasteras, será su ministro de Interior y Transporte. Para el Uruguay de hoy, será así más fácil la relación con la Argentina de Macri o Massa que con la de Scioli, aunque la visión ideológica muestre lo contrario".

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