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La crisis de refugiados desespera a Europa

La Policía húngara detuvo ayer a 45 personas por entrar de forma ilegal en el país tras sellar su frontera meridional, mientras que centenares de refugiados han quedado en un "limbo legal" entre Serbia y Hungría.

La crisis migratoria elevó la tensión entre Budapest y Belgrado, ya que el ministro de Exteriores serbio, Ivica Dacic, consideró "inaceptable" la intención de Hungría de devolver a Serbia refugiados que no reciban asilo en territorio húngaro.

Entretanto, centenares de refugiados se encuentran atrapados por tiempo indefinido en una franja de territorio entre los puestos de control de fronteras de ambos países en Horgos, cerca de Röszke.

La otra frontera húngara que afecta a los refugiados es la de Austria. El gobierno de este país anunció ayer que restablecerá hoy los controles en sus fronteras este y sur con Hungría, en un intento de canalizar y ordenar la avalancha de miles de refugiados de Oriente Medio que siguen llegando desde el país vecino.

La ministra del Interior, Johanna Mikl-Leitner, envió una carta a la Comisión Europea anunciando estos controles, centrados en una primera etapa en la frontera con Hungría, con la ayuda de 600 soldados del Ejército federal austríaco.

"La intensidad de los controles se limitará a lo que se considere necesario para la seguridad", reza la carta de la ministra, dirigida al comisario europeo de Inmigración, Dimitris Avramopulos.

Los controles se irán estableciendo de forma paulatina ante "la dimensión masiva del flujo de ciudadanos de terceros países (no comunitarios), para no arriesgar el orden público y la seguridad interior", agregó la ministra.

"También los aspirantes al asilo deben aceptar que no pueden escoger el Estado miembro de la UE que les concederá asilo", advirtió Mikl-Leitner en su carta.

Austria asume de esta forma la misma postura de la vecina Alemania, que seguirá aceptando entre 2.500 y 3.500 refugiados por día que pasan por la república alpina desde Hungría.

En agosto ingresaron a Hungría unos 52.000 migrantes. Foto: Reuters.
En agosto ingresaron a Hungría unos 52.000 migrantes. Foto: Reuters.

Reunión.

Para determinar cómo tratar esta crisis de refugiados, y pensar qué medidas tomar, los ministros de Interior de la Unión Europea (UE) volverán a reunirse el 22 de septiembre de manera extraordinaria, indicó la presidencia luxemburguesa del bloque .

Esta reunión "extraordinaria está destinada a hacer el seguimiento de la reunión del 14 de septiembre", también extraordinaria, en la que los ministros no lograron ponerse de acuerdo sobre cómo hacer frente a la llegada de refugiados a la UE y distribuir entre los 28 miembros a 120.000 solicitantes de asilo llegados a Grecia, Italia y Hungría.

"En esta ocasión, la presidencia (semestral) luxemburguesa desea que el Consejo adopte una decisión sobre un mecanismo provisorio que prevé la reubicación de 120.000 personas que necesitan protección internacional" y que se encuentran en "los Estados miembros expuestas a una situación migratoria excepcional", dice.

El lunes, al cabo de siete horas de reunión, los 28 ministros de Interior del bloque comunitario no alcanzaron un acuerdo unánime para adoptar el plan propuesto por la Comisión Europea de repartir a los refugiados que huyen de la guerra en Siria o del régimen dictatorial de Isayas Aferworki en Eritrea.

"No todos (los países) están a bordo", señaló el ministro luxemburgués, Jean Asselborn, al término de la reunión.

Hungría, República Checa, Eslovaquia y Rumania rechazan abiertamente el sistema de cuotas y su carácter obligatorio.

Tras el fracaso, la canciller alemana Angela Merkel pidió la organización de una cumbre de jefes de Estado y de gobierno para zanjar la cuestión.

Esta la tiene que convocar el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, que el martes dijo que continuaría sus consultas los próximos días con los Estados miembros y que anunciará el jueves su decisión.

En 8 meses, 500.000 entraron en Europa

La agencia de control de fronteras de Europa (Frontex) contabilizó a más de 500.000 inmigrantes que entraron en la Unión Europea en los ocho primeros meses del año, después de que en agosto se rompiese el récord de entradas por quinto mes consecutivo.

En comparación, en el mismo período del 2014 se registraron 280.000 entradas de inmigrantes y refugiados procedentes de terceros países, algo más de la mitad.

El mayor número de detecciones tuvo lugar en las islas griegas, a apenas unos kilómetros de la costa turca, con 88.000 entradas sólo en agosto, once veces más que en el mismo mes del año anterior.

Los llegados por esta vía, de los que casi un 75 % son nacionales sirios, denunciaron la creciente "agresividad y crueldad" de los traficantes en Turquía, que ignoran las condiciones meteorológicas al hacer partir en barcas a los inmigrantes.

En segundo lugar por número de detecciones se encuentra Hungría, país a través del cual entraron en la UE desde Serbia 52.000 inmigrantes en agosto, veinte veces más que en el mismo mes del año anterior.

En Italia las detecciones en agosto ascendieron a 13.000, en su mayoría de personas procedentes de Eritrea y otros países subsaharianos que atravesaron Libia.

En el Mediterráneo central, Frontex ha contabilizado un total de 106.000 inmigrantes rescatados en lo que va de año, un 6 % menos que en el mismo período del año pasado. EFE

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