REINO UNIDO

Crisis de combustibles: Boris Johnson apela al Ejército

El gobierno aprobó formalmente la provisión de 150 conductores del ejército, que empezaron a entrenarse para ser desplegados en los próximos días.

Estación de servicio en el Reino Unido. Foto: AFP
Estación de servicio en el Reino Unido. Foto: AFP

El gobierno británico movilizó ayer miércoles su flota de camiones cisterna conducidos por civiles y prepara al Ejército para suplir la escasez de camioneros en el país repartiendo combustible a las gasolineras a fin de ponerle fin a una crisis de desabastecimiento que lleva siete días.

Las estaciones de servicio han tenido dificultades para hacer frente a la gran afluencia desatada desde que la semana pasada algunos concesionarios informaron de problemas de abastecimiento por falta de hasta 100.000 camioneros para transportar el combustible desde los puntos de almacenamiento.

Para ayudar al sector, el gobierno aprobó formalmente la provisión de 150 conductores del ejército, que empezaron a entrenarse para ser desplegados en los próximos días. “Hemos decidido hacerlo y creo que en los próximos días la gente verá a los soldados conduciendo la flota de camiones cisterna”, afirmó el miércoles a los periodistas el ministro de Empresa, Kwasi Kwarteng. Otros 150 soldados se mantienen a la espera por si fueran necesarios.

Pero antes, el gobierno movilizó ayer miércoles a su propia flota de camiones cisterna, conducida por civiles. “Ahora vemos signos de que la situación en los surtidores está empezando a mejorar”, confirmaron Shell, BP y otras 12 empresas y federaciones del sector en un comunicado conjunto. Acogiendo con satisfacción el despliegue de los camiones cisterna del gobierno, afirmaron estar “seguros de que la situación se estabilizará en los próximos días”.

La asociación de minoristas de gasolina, que representa al 65% de gasolineras del Reino Unido, también vio “signos alentadores de que la crisis en los surtidores está remitiendo”, ya que ayer miércoles solo 27% de sus miembros tenían problemas de abastecimiento, frente a dos tercios el domingo.

Las largas colas en las gasolineras, marcadas por altercados entre automovilistas iracundos, son la última consecuencia de una importante escasez de mano de obra provocada por la pandemia y el Brexit, con problemas de reparto que también afectan a los supermercados o las cadenas de comida rápida.

Ante las impactantes imágenes de gasolineras abarrotadas, el Gobierno de Boris Johnson no deja de repetir que el Reino Unido no se está quedando sin combustible, sino que la escasez se debe a una demanda excepcional provocada por las compras de consumidores movidos por el pánico, como ya ocurrió con el papel higiénico o ciertos productos alimenticios al principio de la pandemia.

Trabajo hay.

Para captar a transportistas -se calcula que hay un déficit de 100.000-, el Ejecutivo concedió 5.000 visados temporales a trabajadores extranjeros, pero los expertos consideran que esto no resolverá el problema ya que también hay necesidad en toda Europa y los profesionales cualificados tienen mejores opciones.

Según la empresa de oferta de empleo Indeed, las vacantes laborales en el Reino Unido, en ese y otros sectores, siguen al alza, con un 28,5% más a fecha del 24 de septiembre que el 1 de febrero de 2020, antes de la pandemia.

Tanto el sector de la hostelería como en general el comercio minorista han alertado de que, si el Gobierno no flexibiliza las normas de inmigración introducidas tras el Brexit a fin de poder contratar a comunitarios, se verán afectados los suministros y los servicios de cara a la Navidad.

El martes, el primer ministro Boris Johnson, que cae en las encuestas por su gestión de la crisis del combustible, subrayó que “se están haciendo los preparativos necesarios para pasar bien las Navidades y más allá, no solo en el abastecimiento de las gasolineras sino en todos los puntos de la cadena de suministro”.

El consejero delegado de la firma de moda Next, Simon Wolfson -que precisamente apoyó la salida británica de la Unión Europea-, alerto ayer miércoles de que la falta de personal dificultará sus entregas en el periodo festivo y anticipó un aumento de los precios.

Pidió al Gobierno que, “para proteger la economía”, adopte “un enfoque decisivo de la crisis de personal cualificado” abriendo la puerta a extranjeros para trabajar en “almacenes, restaurantes, hoteles, residencias de mayores y sectores temporeros”.

La consejera delegada de UK Hospitality -agrupación de restauración y hostelería-, Kate Nicholls, instó por su parte a suavizar las restricciones de viaje al Reino Unido, simplificar la burocracia de inmigración e introducir en sectores como el suyo los “visados de recuperación covid” ofrecidos a los transportistas.

“Está claro que no tenemos suficientes trabajadores en nuestro mercado laboral para llenar todas las plazas”, afirmó Nicholls, quien advirtió de que, sin medidas más decisivas, muchos sectores seguirán “siendo frágiles” durante las fiestas navideñas.

Otra vez problemas con barcos franceses

La isla británica de Jersey anunció ayer miércoles que concederá 64 licencias permanentes y 31 provisionales a pesqueros de Francia, pero rechazará solicitudes de 75 barcos que deberán dejar de faenar en sus aguas. El portavoz del gobierno francés, Gabriel Attal, dijo que estudiarán con la Comisión Europea eventuales “medidas de represalia”. Tras el Brexit, el acuerdo comercial alcanzado a finales de 2020 entre Londres y Bruselas establece que los pescadores europeos puedan seguir realizando capturas en aguas británicas a condición de obtener un permiso, concedido solo si demuestran que ya lo hacían en los últimos años.

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