TENSIÓN

Crecen las protestas en Israel contra el primer ministro Benjamin Netanyahu

Descontento popular por la gestión ante la pandemia del nuevo coronavirus.

Israel: miles de personas manifestaron este fin de semana. Foto: AFP
Israel: miles de personas manifestaron este fin de semana. Foto: AFP

En Israel cada vez son más fuertes las manifestaciones contra el primer ministro Benjamin Netanyahu, acusado de corrupción y cuestionado su gestión de la pandemia de COVID-19.

Las protestas han pasado de ser semanales a casi diarias y congregan en cada convocatoria a sectores más variados, especialmente jóvenes, hoy centradas en Tel Aviv, frente a la residencia oficial del primer ministro en Jerusalén y frente a su residencia privada de la localidad costera de Cesárea. También en Jerusalén, donde miles de personas se manifestaron el sábado hasta la noche, y volvieron a hacerlo ayer domingo.

En un principio, Israel se jactó de su gestión de la pandemia, con un número relativamente bajo de casos de enfermos. Pero, según avanzaba el desconfinamiento, decidido a finales de abril para recuperar la economía, los casos de infección se multiplicaron, obligando al gobierno a decretar nuevas restricciones.

El país, con nueve millones de habitantes, ha registrado oficialmente más de 61.380 casos de infectados, y 464 muertes por COVID-19.

La tasa de desempleo sigue aumentando, y ha superado el 20% en los últimos meses, contra sólo el 3,4% en febrero.

Las autoridades han anunciado ayudas a los asalariados y trabajadores independientes, y también a todas las familias y ciudadanos mayores de 18 años pero, para los manifestantes es poco y demasiado tarde.

En el poder sin interrupción desde 2009, Netanyahu, apodado “Bibi”, fue inculpado en noviembre de 2019 por corrupción, abuso de confianza y malversación de fondos, en una serie de casos distintos.

Se trata de la primera vez que esto ocurre con un jefe de gobierno israelí durante su mandato.

Netanyahu lidera un Gobierno de unidad con el centrista Beny Gantz que se creó en marzo con carácter de emergencia para combatir la pandemia de coronavirus y reactivar la actividad económica.

Sin embargo, los dos líderes han mostrado continuos desacuerdos para abordar esta peligrosa segunda ola que está registrando cifras máximas de contagios con una media de dos mil infectados diarios en un país de casi nueve millones de habitantes.

El 78% de los jóvenes cree que este gobierno de coalición está desconectado del interés público, según una encuesta publicada ayer por el diario Yediot Ahronot.

Pérdida de confianza entre los jóvenes

La confianza en Benjamín Netanyahu ha caído del 50% en marzo al 30% actual, sobre todo entre los votantes de su partido derechista Likud, reflejó un sondeo esta semana del Instituto por la Democracia de Israel. El primer ministro considera que las manifestaciones están promovidas por “la izquierda anarquista para derrocar al gobierno de derecha y su líder”, y acusa a los medios de “propaganda” y fabricar fake-news. Netanyahu nombró a un responsable de salud pública encargado específicamente de responder a la pandemia de coronavirus y al aumento de casos. Se trata de Ronnie Gamzu, el director del complejo médico Sourasky de Tel Aviv. La confianza en la gestión del coronavirus se ha visto afectada por órdenes contradictorias del gobierno sobre el cierre o la apertura de restaurantes, playas o gimnasios.

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