HUNGRÍA

Creadora de vacuna contra el COVID-19 denunciada de espiar para la dictadura comunista

“Es inútil perder tiempo con el tema, tengo muchas cosas que hacer. Tengo mi conciencia limpia”, asegura la investigadora.

Katalin Karikó, pionera de las vacunas de ARN, en el jardín de su casa en Filadelfia, el 22 de diciembre.RACHEL WISNIEWSKI / RACHEL WISNIEWSKI
Katalin Karikó, pionera de las vacunas de ARN, en el jardín de su casa en Filadelfia, el 22 de diciembre.RACHEL WISNIEWSKI / RACHEL WISNIEWSKI

Katalin Karikó, la bióloga húngara que desarrolló la tecnología de ARN mensajero de las vacunas contra el COVID-19 de BioNTech/Pfizer y Moderna, es acusada de haber sido una confidente de la antigua dictadura comunista en su país, algo que ella desmiente.

“Es inútil perder tiempo con el tema, tengo muchas cosas que hacer. Tengo mi conciencia limpia”, asegura la investigadora, que vive en Estados Unidos desde 1985, en declaraciones a EFE vía correo electrónico.

El portal de extrema derecha kuruc.info dijo el pasado 22 de mayo que Karikó apareció en 2017 señalada como confidente en un libro que recogía la actividad de reclutamiento de agentes por parte de los servicios de seguridad de la dictadura comunista. Según este medio, con sede en Estados Unidos, la bióloga habría firmado en su momento un acuerdo de colaboración en tareas de contraespionaje.

En un comunicado reciente, la bióloga, cuyo nombre suena para el premio Nobel, denuncia que se trata de un intento de estigmatizarla y que ella nunca ha escrito informes sobre ninguna persona.

El director del Archivo Histórico de los Servicios de Seguridad Nacional, Gergö Bendegúz Cseh, también confirmó que no existe ningún informe registrado ni firmado por Karikó.

Karikó, nacida en 1955, concluyó sus estudios secundarios y universitarios con resultados sobresalientes. Después de titularse en 1978 en la Universidad de Szeged en Hungría, comenzó a trabajar como asistente de investigaciones en el Centro de Investigaciones de Biología de Szeged (SZBK), con una beca de la prestigiosa Academia de las Ciencias de Hungría.

Ese mismo año, agentes de los servicios de seguridad del régimen comunista le chantajearon para obligarle a firmar un documento de reclutamiento.

Por un lado, le recordaron que su padre fue condenado por participar en la rebelión antisoviética aplastada por Moscú en 1956 y, además, le amenazaron con que su carrera científica quedaría bloqueada si no firmaba, asegura Karikó.

En 1985, siendo ya doctora en Biología, con su puesto suspendido y limitada a trabajar como asistente, la joven bióloga se marchó a Estados Unidos. Allí, su carrera despegó y en 2005 patentó, junto con su colega estadounidense Drew Weissman, la tecnología de ARN mensajero que actualmente usan BioNTech/Pfizer y Moderna en sus vacunas.

Karikó es desde 2014 vicepresidenta de BioNTech y en 2018 empezó a desarrollar vacunas que aplican esa tecnología patentada, algo que permitió a su empresa reaccionar rápidamente a la pandemia del coronavirus.

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