EL AVANCE DE LA PANDEMIA EN EL MUNDO

El covid-19 conduce a Japón hacia una recesión

La postergación un año de los Juegos Olímpicos de Tokio por el coronavirus, es un duro golpe para la tercera economía mundial.

Se prevé que ahora los Juegos Olímpicos se realicen entre junio y agosto de 2021. Foto: AFP
Se prevé que ahora los Juegos Olímpicos se realicen entre junio y agosto de 2021. Foto: AFP

El aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio-2020, anunciado ayer martes, se presenta como otro duro golpe para la economía japonesa este año, aunque el mayor impacto procederá más bien de la crisis mundial generada por la pandemia del nuevo coronavirus.

A finales de 2019, los organizadores habían estimado que el coste total de la organización de los Juegos de Tokio (24 julio-9 agosto) debía elevarse a más de un billón de yenes (unos 11.500 millones de euros) por parte de los japoneses. Esa factura se repartía entre la ciudad de Tokio (597.000 millones de yenes), el Comité de Organización (603.000 millones de yenes) y el Estado central japonés (150.000 millones de yenes).

Sin embargo, la implicación financiera del gobierno central sería en realidad diez veces mayor, de más de un billón de yenes, según la Comisión de Verificación de Cuentas de Japón, que opta por tener en cuenta todos los gastos desde que la sede de los Juegos fue atribuida a Tokio en 2013.

Las empresas privadas japonesas, que patrocinan en un grado importante el evento, invierten 348.000 millones de yenes (casi 3.000 millones de euros), todo un récord.

Por otra parte, ese coste no incluye los patrocinios mundiales firmados entre multinacionales y el Comité Olímpico Internacional (COI) y que afectan a varias citas olímpicas.

La mayor parte de las inversiones, especialmente la construcción de nuevas instalaciones deportivas, ha sido ya realizada y ha contribuido al PIB japonés en los últimos años.

El aplazamiento de los Juegos debe conllevar por contra una caída para el sector del turismo y del consumo en general, que ya se encuentra en crisis desde hace meses.

Juegos Olímpicos de Tokio 2020, todavía siguen en pie
La suspensión de los JJOO es otro duro golpe para la economía japonesa. Foto: Archivo

La actividad turística en el país comenzó a sufrir a mediados del año pasado por las tensiones históricas reavividas entre Tokio y Seúl, que provocó un boicot masivo a Japón por parte de los turistas surcoreanos, el segundo mayor contingente de visitantes extranjeros al país nipón, únicamente superado por los chinos.

Con la pandemia del nuevo coronavirus este año, Japón se encuentra a la vez privado de turistas de Corea del Sur y de la China, que representaron nada más entre ellos dos la mitad de los 31,9 millones de visitantes extranjeros en el país en 2019.

En febrero, el número de visitantes extranjeros en Japón cayó un 58,3% respecto al año anterior, lastrado por un 87,9% de caída de los procedentes de China.

Sin embargo, la importancia del turismo para la economía japonesa, muy diversificada e industrializada, es todavía débil: los gastos de los turistas extranjeros pesaban apenas un 0,9% del PIB de Japón en 2018, según el gabinete de estudios económicos CEIC.

El Ministerio de Turismo había estimado en 600.000 el número de visitantes extranjeros previstos para los Juegos de Tokio-2020.

Los datos del consumo de los hogares en Japón está también con problemas desde octubre, penalizado por la subida del IVA en el país.

Con la pandemia del coronavirus, Japón se dirige directo hacia una recesión, caracterizada por una contracción del PIB en al menos dos trimestres consecutivos. El PIB japonés había ya reculado un 1,8% en el cuarto trimestre de 2019, comparado con el tercero.

El gabinete de estudios Fitch Solutions estimó el lunes que el PIB japonés retrocedería un 1,1% en 2020, en vez de la previsión anterior de un 0,2%, por efecto del impacto el Covid-19 en el consumo, el turismo y las exportaciones.

El aplazamiento de los Juegos de Tokio podría aumentar todavía más esa previsión negativa, “de 0,5 a 0,8 puntos de porcentaje”, avisó Fitch Solutions.

La ausencia de un evento así debería “afectar la confianza de los consumidores japoneses”, además de privar al país de 2.000 millones de euros de ingresos relacionados con los espectadores extranjeros, estimó Takashi Miwa, economista de Nomura preguntado por la AFP.

SMBC Nikko Securities predijo que el aplazamiento de los Juegos tendrá un impacto negativo total de 5.500 millones de euros en el PIB japonés de este año. Pero como se trata de un aplazamiento y no de una cancelación definitiva, el impacto en el crecimiento debería ser nulo a largo plazo, puntualizan.

COI: “Se trata de proteger vidas”

Las consecuencias financieras del aplazamiento de los Juegos de Tokio un año, “no son una prioridad, se trata de proteger vidas”, declaró ayer el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) Thomas Bach. Las nuevas fechas del evento, que se celebrará “como muy tarde” entre junio y agosto de 2021, las decidirán la Comisión de Coordinación y el Comité de Organización de los Juegos de Tokio.

“Todos somos conscientes de la gravedad y de la extensión de la pandemia y, lo más importante, de las consecuencias para la vida de la gente. Tuvimos cifras alarmantes el domingo y luego el lunes. Pero también cifras alarmantes en África y Oceanía. Hemos convenido (con el primer ministro japonés Shinzo Abe) que dadas las circunstancias los Juegos tenían que reprogramarse más allá de 2020, pero como muy tarde en el verano (boreal) de 2021”, dijo Bach.

“La preocupación y el compromiso del COI es organizar los Juegos en un ambiente y de una manera que se garantice la salud de todas las personas implicadas. (…) Las consideraciones económicas no pueden ser la prioridad, se trata de proteger vidas”, agregó el presidente del COI, para quien comparar este aplazamientos de los Juegos a los de la Segunda Guerra Mundial “no es bueno si se considera el sufrimiento generado por la guerra durante tanto tiempo”.

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