LA LUCHA CONTRA EL VIRUS

COVID-19: Brasil se compromete a vacunar a toda su población este año

Las mayores apuestas del Ministerio de Salud de Brasil se centran en la producción nacional de vacunas contra el coronavirus.

Brasil es uno de los países más afectados por la pandemia del coronavirus. Foto: AFP
Brasil es uno de los países más afectados por la pandemia del coronavirus. Foto: AFP

El ministro de Salud de Brasil, Eduardo Pazuello, anunció ayer jueves que “toda la población” del país será inmunizada este año y que, aunque la variante brasileña del COVID-19 es “tres veces” más contagiosa, las vacunas existentes la combaten.

Brasil es uno de los países más afectados por la pandemia, suma ya 236.200 muertos y casi 10 millones de casos, y la gestión de la crisis sanitaria está bajo investigación judicial por las supuestas “omisiones” del Ministerio de Salud y por el negacionismo explícito del presidente Jair Bolsonaro.

Según dijo el ministro en una comparecencia ante el pleno del Senado, el 50% de la población, de 210 millones de habitantes, será vacunado en el primer semestre de 2021 y el otro 50% durante el segundo.

El optimismo del ministro fue contestado por muchos senadores, que contrastaron su previsión con las 11 millones de dosis que el país ha obtenido hasta ahora, que comenzaron a ser aplicadas el mes pasado y que en algunas ciudades están a punto de agotarse.

Pazuello garantizó que las negociaciones que están en marcha con diversos laboratorios permitirán que Brasil cuente con más de 300 millones de dosis este año y que muchas llegarán a fines de febrero.

Las mayores apuestas del Ministerio de Salud, según Pazuello, se centran en la producción nacional de vacunas, pues en los mercados internacionales existe una enorme demanda y las cantidades que se ofrecen “no bastan para cubrir las necesidades” de Brasil.

En ese sentido, subrayó que entre el Instituto Butantan, de San Pablo y que está asociado con el laboratorio chino Sinovac, y la Fundación Oswaldo Cruz (FioCruz), que trabaja con la Universidad de Oxford y la empresa AstraZeneca, estarán en condiciones de producir este mismo año en el país un total de 200 millones de dosis.

Según Pazuello, cuyas previsiones no convencieron a los senadores de oposición, la producción de esas dos instituciones se acelerará a partir de marzo y así aumentará la oferta de vacunas en el país.

A esas dos vacunas se sumarán otras, de las cuales 42 millones provendrán del consorcio internacional Covax, y las que puedan ser adquiridas con otros laboratorios, entre los que citó el indio Barath BioTech.

Pazuello manifestó su preocupación frente a la nueva variante de coronavirus surgida en Amazonas, de la cual dijo que algunos estudios sugieren que pudiera ser “tres veces más contagiosa”.

Vacuna contra el coronavirus. Foto: AFP
Vacuna contra el coronavirus. Foto: AFP

Sin embargo, también citando otros estudios que no identificó, garantizó que las vacunas existentes son eficaces contra esa nueva mutación del virus.

“Gracias a Dios tuvimos la noticia clara de análisis, de que las vacunas tienen resultado contra esa variante”, dijo sin dar ningún otro detalle ni presentar los estudios referidos.

El ministro también fue indagado sobre la hidroxicloroquina, un antipalúdico sin eficacia comprobada contra el COVID-19 promocionado por Bolsonaro, y que ha sido incluido en el tratamiento precoz de la enfermedad por el Ministerio de Salud.

Pazuello, sin embargo, no dio una sola respuesta directa sobre el asunto, que evadió pese a las quejas de muchos senadores.

Más dosis a EE.UU.

En Estados Unidos, el presidente Joe Biden anunció ayer jueves que su gobierno cerró acuerdos para adquirir 200 millones de dosis adicionales de vacunas.

La mitad de las dosis que vendrán serán de la vacuna de Moderna y la otra mitad de Pfizer, dijo Biden tras recorrer la sede de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), cerca de la capital Washington.

“Ahora estamos en vías de tener suficiente suministro para (vacunar a) 300 millones de estadounidenses para fines de julio”, agregó.

La campaña de vacunación de Estados Unidos tuvo un comienzo inestable en diciembre, pero desde entonces ha mejorado: al menos 34,7 millones de personas ya han recibido una de las dos dosis, aproximadamente el 10% de la población.

En total, 46,3 millones de dosis ya fueron aplicadas y 68,2 millones de dosis ya fueron distribuidas, según cifras oficiales.

Las personas que han recibido las dos dosis pueden saltarse los 14 días de cuarentena tras haberse expuesto a una persona infectada, siempre que no presenten síntomas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dijeron que las vacunas han mostrado ser eficaces contra la aparición de casos sintomáticos de COVID-19, que se cree tienen influencia mayor en la transmisión del virus que los contagios asintomáticos.

La agencia ha divulgado un criterio estricto para las personas que ya no tendrán que someterse a una cuarentena luego de sus vacunaciones, siempre que hayan recibido las dos dosis completas.

Quienes ya han sido vacunados y deciden no hacer cuarentenas de todas formas deberían estar atentos a la posibilidad de desarrollar síntomas en un período de 14 días tras la exposición a una persona contagiada.

Las vacunas de dos dosis de Pfizer y Moderna han sido autorizadas en Estados Unidos para su uso de emergencia. Johnson & Johnson pidió la semana pasada la autorización para su vacuna de dosis única.

La campaña de vacunación en Estados Unidos entró ayer jueves en una nueva fase con la participación de miles de farmacias.

El gobierno de Biden ordenó el envío de un millón de dosis a unas 6.500 droguerías y farmacias de supermercados de todo el país, y varias cadenas anunciaron que empezarían a administrar las primeras inyecciones hoy viernes.

El programa de farmacias podría ampliarse a 40.000 establecimientos, mientras que el gobierno federal aumentó la producción de vacunas, abrió centros de vacunación masiva en estadios y comenzó un programa para llegar a comunidades vulnerables.

Para abril, “prácticamente todo el mundo y cualquier persona de cualquier categoría podría empezar a vacunarse”, estimó Anthony Fauci, principal asesor del presidente sobre la pandemia, a la cadena NBC.

Trump casi necesitó respirador
La actitud de Trump está siendo juzgada por el Senado. Foto: Reuters

El expresidente Donald Trump (74) estuvo cerca de tener que utilizar un respirador cuando estuvo enfermo de COVID-19 el pasado mes de octubre, y su estado de gravedad era mayor del que se admitió públicamente, informó ayer jueves The New York Times.

Según el diario, los niveles de oxígeno de Trump eran “extremadamente bajos” en un momento dado, y sufría un problema pulmonar asociado a la neumonía, una condición que causa el coronavirus, apuntaron cuatro personas que conocían el estado de salud de Trump. Su pronóstico era tan preocupante que, antes de ser trasladado al hospital militar Walter Reed, a las afueras de Washington, se pensó que tendría que empezar a utilizar un respirador.

El día que fue trasladado al hospital, el pasado 2 de octubre, se informó a los medios de que Trump tenía fiebre y problemas para respirar, y los tipos de tratamientos que recibía indicaban que su estado era preocupante.

Las nuevas revelaciones sobre el estado de Trump, y los importantes esfuerzos de la Casa Blanca por conseguir medicaciones que aún no habían sido aprobadas, apuntan a que la información que se publicó en ese momento fue limitada, y en ocasiones engañosa, dice el diario, que señala además que el expresidente se resistió a ser hospitalizado.

Solo dio el brazo a torcer cuando sus auxiliares le dijeron que podía salir de la Casa Blanca caminando, o arriesgarse a que los Servicios Secretos le llevaran a la fuerza si la enfermedad empeoraba.

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