PANDEMIA

COVID en Argentina: esperó que la atendieran acostada en el piso del hospital y murió días después

Se llamaba Lara Arreguiz, era diabética, insulinodependiente y estudiaba veterinaria. El hecho ocurrió en un hospital de Santa Fe.

Lara Arreguiz. Foto: Facebook.
Lara Arreguiz. Foto: Facebook.

Una joven de 22 años que tuvo que esperar varias horas para recibir atención médica en Sante Fe (Argentina), murió el pasado viernes. Había dado positivo de coronavirus y tuvo una pulmonía bilateral, informó La Nación.

Se llamaba Lara Arreguiz, era diabética, insulinodependiente y estudiaba en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Vivía en Esperanza, a 45 kilómetros de la capital de Santa Fe.

El hecho ocurrió en el Hospital J.B. Iturraspe. En Santa Fe los casos de COVID-19 no dejan de crecer y casi no quedan camas disponibles. Esta mañana había ocupadas 109 de las 112 plazas de terapia intensiva con respirador que se encuentran operativas en la ciudad. En el sector privado, hay 55 camas ocupadas con respirador sobre un total de 90, es decir una ocupación del 61%.

Actualmente en Argentina hay más de 3.500.000 de infectados. Desde que comenzó la pandemia murieron más de 74.000 personas.

Lara Arreguiz
Lara Arreguiz

Alejandro, el padre de Lara, contó que su hija comenzó con síntomas el jueves 13 de este mes. "Tenía tos y llamó a su mamá para que la fuera a buscar. La trajimos a Santa Fe y la mamá le hizo unas nebulizaciones, pero seguía ahogada. La llevamos al Hospital Protomédico, ya que en los sanatorios no atienden a pacientes con síntomas de coronavirus", relató y recogió La Nación.

"En el Protomédico (un hospital en el extremo norte de la ciudad) la sentaron en una silla de ruedas como cuatro horas porque no había camas, le hicieron placas y le dieron turno para hisoparla el domingo (por el 16 de este mes. Dio positivo). La llevamos de nuevo a casa. Las placas dieron pulmonía bilateral. En solo dos días era impresionante cómo avanzó y le tomó ambos pulmones, por eso se ahogaba. Ahí nos dijeron que la lleváramos y que siguiéramos con nebulizaciones. Fuimos a casa y se volvió a ahogar. Nos trasladamos al Hospital J.B. Iturraspe y, como estaba lleno de gente, nadie nos atendía, hasta que ella se descompensó y cayó al suelo", explicó.

Lara decidió quedarse ahí. "'Me voy a acostar en el piso', me dijo. Después nos vio una señora que nos prestó su campera para taparla por el frío", contó Claudia, su madre.

Alejandra agregó que "ahí fue cuando un médico o enfermero que pasó, la levantó y se la llevó a la guardia".

"Le administraron oxígeno y se calmó. Pero nos dijeron que no había camas, así que estuvo hasta las 21 en la guardia y después la llevaron al Iturraspe antiguo, donde había una cama para ella. Al día siguiente la pasaron a una sala intermedia para controlarle la insulina mediante una bomba de hidratación. Yo la iba a visitar todos los días, solo 15 minutos mediante una ventana, porque la mamá estaba aislada con COVID", explicó

El jueves 20, le enviaron un mensaje desde el hospital preguntando si no quería ir a verla. "Me pareció raro. Fui, y cuando llegué, estaba muy mal, con una máscara de oxígeno. Me miraba y me hacía señas de que estaba ahogada. Me quebré, no podía verla así. Me fui, pero al llegar a mi casa avisaron que Lara había pasado a terapia y que la habían intubado. Pero a las 3 de la mañana del viernes nos avisaron que había fallecido", añadió.

"La gente no entra en razón de lo que está sucediendo. Muchos dicen que todo esto es mentira. Pero cuando te toca en carne propia hay que vivirlo y es lo peor que te puede pasar estar de hospital en hospital con un ser querido y no tener una cama o un médico que te ayude. Espero que lo que nos pasó sirva para concientizar a la gente, que esto le puede pasar a cualquiera", finalizó Alejandro.

¿Qué dicen en el hospital?

Francisco Villano, director del Hospital J.B. Iturraspe, indicó: "La chica tuvo atención. Estuvo en hospital internada. No es que murió sin atención médica. No estoy diciendo que somos perfectos, pero también tengamos en cuenta que el tema de la saturación, la cantidad de trabajo y el agotamiento del personal son hechos importantes. Es a los que tenemos que cuidar y es lo más valioso".

"Hace un año y medio que el personal de salud está trabajando a destajo, sin parar. La gente parece que no lo entiende. Es la imagen que uno no quisiera tener, como que la chica fue dejada o no atendida; no es la imagen del esfuerzo que está haciendo todo el personal de salud cada día", sumó.

Villano detalló que Lara "era diabética tipo 1 y eso también la pone en una situación de más riesgo".

"Estamos viendo gente muy joven (...) El promedio de edad que tenemos en la terapia es de 50 años. Son pacientes jóvenes. De hecho tenemos dos pacientes embarazadas, una de 27 y otra de cerca de 30, las dos en terapia y con respirador", subrayó.

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