DERECHOS HUMANOS

Una corte europea condena a Rusia por la muerte en prisión de Serguéi Magnitski

Magnitski murió en detención preventiva a la edad de 37 años en noviembre de 2009, donde había sido encarcelado tras haber denunciado una importante red de corrupción.

Vladimir Putin, presidente de Rusia. Foto: Reuters
Vladimir Putin, presidente de Rusia. Foto: Reuters

La Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) condenó ayer martes a Rusia por la muerte en prisión en 2009 del jurista Serguéi Magnitski, que desencadenó una grave crisis diplomática entre Washington y Moscú.

La CEDH reprocha en este caso a las autoridades rusas numerosas violaciones de los derechos fundamentales, desde malos tratos hasta una condena póstuma “intrínsecamente inadecuada”, pasando por una detención preventiva excesiva.

El jurista fue detenido en 2008 tras haber denunciado una maquinación financiera de 5.400 millones de rublos (130 millones de euros), urdida según él por responsables de la policía y del fisco, en detrimento del Estado y de Hermitage Capital, el mayor fondo de inversión occidental en Rusia

Magnitski murió en detención preventiva a la edad de 37 años en noviembre de 2009, donde había sido encarcelado tras haber denunciado esa importante red de corrupción. El jurista trabajaba para el servicio fiscal de un gabinete de abogados de Moscú que tenía entre sus principales clientes a Hermitage Capital.

Según los servicios penitenciarios rusos, murió tras sufrir un desfallecimiento. Pero la CEDH destaca los malos tratos que sus guardas le infligieron antes de su fallecimiento, y la investigación “incompleta e ineficaz” sobre las circunstancias de su muerte.

También reseña las “carencias en los cuidados médicos” que recibió y el hecho de que su juicio y condena a título póstumo, “intrínsecamente inadecuados”, no habían respetado su derecho a un proceso justo.

En efecto, en julio de 2013, Magnitski fue declarado a título póstuma culpable de evasión fiscal, durante un juicio boicoteado por su familia. En este aspecto, la CEDH subraya que “el juicio a una persona muerta desconoce manifiestamente los principios” de un derecho a una juicio justo.

El propio Magnitski había recurrido a la CEDH y luego, tras su fallecimiento, lo hicieron su esposa y su madre..

La Corte condenó a Rusia a pagar 34.000 euros a la esposa y a la madre de Magnitski, que habían acudido a la CEDH por daño moral. Se trata de una suma importante comparada con las que habitualmente otorga esta jurisdicción.

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