ESPAÑA

Coronavirus: en medio de la polémica, Madrid empieza una semana de encierro

La medida para frenar el avance del COVID-19 abarca a 4,8 millones de personas; solo estarán permitidas las salidas justificadas.

Arriba, la Plaza Mayor, uno de los lugares más visitados de la ciudad por los turistas, ahora casi vacía. Foto: Reuters
Arriba, la Plaza Mayor, uno de los lugares más visitados de la ciudad por los turistas, ahora casi vacía. Foto: Reuters

Madrid, la región más afectada de España por la segunda ola del COVID-19, aplica desde anoche restricciones a la entrada y salida de personas, medidas que han sido rechazadas y recurridas por las autoridades madrileñas, que han desatado una polémica política y jurídica con el gobierno central del socialista Pedro Sánchez.

La presidenta regional de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (Partido Popular), arremetió contra Sánchez por estas medidas. “Gracias por el caos, Pedro Sánchez”, escribió en Twitter.

“Vamos a acatar y aplicar la norma que nos impone el gobierno”, dijo por su parte el ministro regional de Justicia, Enrique López, quien igual criticó las medidas aseverando que “van a generar un gran caos”.

El Gobierno central y 12 de las 17 regiones españolas acordaron el miércoles endurecer las limitaciones de movilidad en todos los municipios de más de cien mil habitantes con al menos 500 casos nuevos de coronavirus por 100.000 personas, más de un 10% de positivos en pruebas PCR y una tasa de pacientes de COVID-19 en unidades cuidados intensivos (ucis) superior al 35% de su capacidad total de camas.

Estas circunstancias se dan, por ahora, en la capital y otros nueve grandes municipios de la región de Madrid, que constituyen el epicentro de la pandemia en España y en Europa.

La entrada en vigor de estas medidas, que las autoridades madrileñas consideran una “agresión” y una “invasión” de sus competencias, supondrá la limitación de movimientos para 4,78 millones de habitantes, que no podrán entrar o salir de sus áreas en el plazo de una semana, tiempo que será prorrogable una vez que se revise la situación epidemiológica.

Los rastreadores militares COVID-19 trabajando en el Cuartel General de la Armada Española en Madrid. Foto: AFP
Los rastreadores militares COVID-19 trabajando en el Cuartel General de la Armada Española en Madrid. Foto: AFP

Sólo estarán permitidos los desplazamientos “adecuadamente justificados”, como asistir al trabajo, a centros escolares y universidades, centros de salud, comprar o ir al banco, o cuidar a personas dependientes, entre otros asuntos.

Las restricciones tendrán repercusión también en hoteles, que están obligados a reducir su aforo al 50%. Las reuniones sociales se limitarán a seis personas y los parques y jardines quedarán clausurados, según las nuevas disposiciones.

En cualquier caso podrán moverse libremente dentro de sus municipios, y no se verán confinados en sus casas, como ocurrió en primavera en toda España. Tampoco se prevén restricciones de vuelos internacionales desde Madrid.

España sumó ayer viernes 11.325 nuevos contagios de coronavirus, 3.722 notificados en las últimas 24 horas, según los datos publicados por el Ministerio de Sanidad, con lo que el total de infecciones desde el inicio de la pandemia se eleva a 789.932, y el de muertes a 32.086, con 113 defunciones más.

En las últimas 24 horas, la región madrileña anotó 814 nuevos contagios, seguida de la región del País Vasco, con 393, Aragón, con 359, Navarra, con 335, y Andalucía, con 334.

La situación en Italia.

Junto a España fue el país más golpeado al principio de la pandemia, pero hoy vive otra realidad, y enfrenta la segunda ola de contagios con unas cifras envidiables en comparación con otros Estados vecinos. De todos modos, un fuerte repunte de casos esta semana ha hecho saltar todas las alarmas.

Algunas regiones y municipios están adoptando ordenanzas propias contra la COVID-19, la última de ellas Lacio (cuya capital es Roma), que decretó el uso de la mascarilla al aire libre, mientras el Gobierno de Giuseppe Conte ya ha adelantado que pedirá ampliar el estado de emergencia que vence el 15 de octubre hasta el 31 de enero de 2021 para poder adoptar medidas rápidamente en caso de necesidad.

Según los datos del Ministerio de Sanidad, Italia registró 2.548 nuevos casos de coronavirus, el mayor aumento de contagios desde mediados de abril, cuando el país estaba en pleno confinamiento, y con los hospitales y las morgues desbordados.

Si en las últimas semanas el virus ha tenido un crecimiento lento pero constante.

Aunque la fuerte subida coincidió con un número récord de pruebas de detección -118.000 en 24 horas- los expertos no han ocultado su preocupación. “Probablemente estemos viendo los primeros efectos de la reapertura de las escuelas, con todo lo que conlleva, es decir, un mayor uso del transporte público y un aumento de las infecciones intrafamiliares, como también han señalado los análisis del Instituto Superior de Sanidad”, dijo Giorgio Sestili, fundador de una página de análisis científico y datos sobre el coronavirus.

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