VIOLENCIA DESATADA

Continúan los muertos en cárcel de Ecuador

En lo que va de 2021, las revueltas carcelarias en el país dejan unos 240 muertos, según cifras oficiales.

Soldados montan guardia fuera de la prisión de Guayas 1 en Guayaquil, Ecuador. Foto: AFP.
Soldados de Ecuador. Foto: AFP - Archivo.

Siete reclusos fueron encontrados muertos en una penitenciaría del puerto ecuatoriano de Guayaquil (suroeste), la misma en la que un amotinamiento en septiembre dejó 119 presos fallecidos, indicó ayer el organismo a cargo de las prisiones (SNAI).

“Se encontraron suspendidos los cuerpos sin vida de 7 #PPL (personas privadas de la libertad)”, señaló el SNAI por Twitter. La semana pasada también reportó que cuatro reclusos fueron hallados muertos en la misma cárcel. La penitenciaría fue escenario en septiembre de una de las peores masacres carcelarias de la historia de América Latina cuando bandas rivales vinculadas a cárteles del narcotráfico se enfrentaron a bala, dejando 119 presos muertos, entre ellos desmembrados y quemados.

En lo que va de 2021, las revueltas carcelarias en Ecuador dejan unos 240 muertos, según cifras oficiales. Las prisiones ecuatorianas, con capacidad para 30.000 personas, tienen una superpoblación del 30%. Al siguiente día de la matanza, el gobierno del presidente Guillermo Lasso decretó un estado de excepción solo para el sistema penitenciario, lo que le permitió movilizar a 3.600 soldados y policías a los 65 reclusorios del país. Ecuador afronta una escalada de la criminalidad a causa del narcotráfico, con cerca de 1.900 muertes violentas en lo que va del año.

Esa situación también llevó a Lasso a declarar el pasado lunes el estado de excepción en todo el país por 60 días, ordenando que los militares salgan a las calles a patrullar.

Atleta muerto.

Una mezcla de dolor y malestar invadió ayer a los ecuatorianos tras conocer el asesinato del atleta Alex Quiñónez, acribillado el viernes de noche por desconocidos que le dispararon junto a un amigo, en Guayaquil (suroeste del país). Considerado como uno de los atletas más rápidos del mundo y un séptimo lugar en los Juegos Olímpicos de Londres 2016, en la prueba de 200 metros planos, el asesinato de Quiñónez ha traspasado los límites de la tolerancia ciudadana, mientras las autoridades libran una batalla para frenar la violencia desatada.

El mandatario Lasso, insistió en declaraciones a periodistas locales, que “quienes arrebatan la vida de los ecuatorianos no quedarán impunes”.

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