A BORDO DEL PORTAAVIONES "ABRAHAM LINCOLN" | AP y AFP
El presidente George W. Bush, a bordo de un portaaviones que regresaba del teatro de operaciones en Medio Oriente, dijo que la derrota de Saddam Hussein "es una victoria en la guerra contra el terrorismo" que aún continúa.
"Los grandes operativos de combate en Irak han terminado", dijo Bush desde la cubierta del portaaviones Abraham Lincoln, desde el cual partieron miles de cazas en misiones de combate. "En la batalla de Irak, Estados Unidos y nuestros aliados hemos triunfado".
Bush voló al portaaviones en un caza de la Armada, cuyas ruedas chillaron sobre la cubierta al ser detenido por un cable. Se quitó el uniforme de piloto para dirigirse a miles de marineros que lo aplaudían de pie bajo el sol que iluminaba la cubierta.
"La liberación de Irak es un avance crucial en la campaña contra el terror", dijo Bush. "Hemos derrocado a un aliado de al-Qaeda y cerrado una fuente de fondos para el terrorismo. Y hay algo seguro: ninguna red terrorista obtendrá armas de destrucción masiva del régimen iraquí porque ese régimen dejó de existir".
Bush quiso dar a los estadounidenses una sensación de que los combates habían terminado, pero sin declarar la victoria final. Dijo que faltaba mucho por hacer, como imponer el orden en el país, hallar las armas de destrucción masiva, instaurar un gobierno democrático y perseguir a Saddam y los demás jerarcas del régimen caído.
El presidente consideró la guerra en Irak como una fase en toda la lucha contra el terrorismo. De hecho, el secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld anunció ayer durante una vista a Afganistán que han concluido los combates en gran escala en ese país, mucho tiempo después de que las fuerzas encabezadas por Estados Unidos derrocaran al régimen Talibán.
"Desde Pakistán a las Filipinas y hasta el cuerno de Africa, estamos eliminando a los asesinos de al-Qaeda", dijo Bush.
"¡SI, LO VOLE!" Aparentemente fue la primera vez que un presidente vuela en jet para ir a un portaaviones. Tradicionalmente usan helicópteros para estas visitas.
Bush, ex piloto, salió del aparato vestido con un traje especial de vuelo y gritó a los periodistas, "¡Sí, lo volé! ¡Desde luego que me gustó!"
Bush agregó luego en su discurso: "Estamos ayudando a reconstruir Irak, donde el dictador construyó palacios para él en lugar de hospitales y escuelas para el pueblo. La transición de la dictadura a la democracia llevará tiempo, pero vale la pena el esfuerzo. Nuestra coalición permanecerá allí hasta que concluyamos nuestro trabajo".
ADVERTENCIAS. El mandatario estadounidense aprovechó el discurso para reiterar sus advertencias sobre el terrorismo: "Cualquier persona involucrada en la preparación o ejecución de ataques terroristas contra el pueblo norteamericano se convierte en enemigo de nuestro país y en blanco de la justicia norteamericana", dijo.
"Cualquier persona, organización o movimiento que apoye, proteja o refugie a terroristas es cómplice de asesinato de inocentes y es igualmente culpable de crímenes terroristas", añadió.
También advirtió que cualquier régimen "que tenga vínculos con grupos terroristas o procure entregarles armas de destrucción masiva" será considerado "un grave peligro para el mundo civilizado" y como tal será enfrentado.
En Irak, mientras tanto, las fuerzas estadounidenses sufrieron ayer un ataque en una población cercana a Bagdad cuando dos individuos lanzaron granadas y siete soldados resultaron heridos.
El miércoles, en esa misma ciudad murieron tres iraquíes por disparos de soldados norteamericanos, según testigos y fuentes médicas, durante una manifestación en protesta por la muerte de otros 13 iraquíes dos días antes por disparos estadounidenses.
Otro militar estadounidense resultó herido ayer por la mañana en Bagdad en un tiroteo con iraquíes armados, anunció el mando central (Centcom) norteamericano, según el cual los asaltantes "atacaron a una patrulla de la coalición".
También en la capital, el menos seis personas fallecieron el jueves en el incendio de una gasolinera de Bagdad, declaró a la AFP un soldado estadounidense, mientras varios habitantes dijeron que habían oído disparos en el barrio justo antes de que se desatara el incendio.
En el plano militar, entre 3.000 y 4.000 soldados norteamericanos se sumarán a los 12.000 que se ocupan de la seguridad en Bagdad, donde las manifestaciones antinorteamericanas son casi diarias.
Ciudadanía a marines
SAN DIEGO. Cuarenta y tres marinos del portaaviones "Abraham Lincoln" fueron declarados ciudadanos estadounidenses en San Diego (California, EE.UU.), en la mayor ceremonia de naturalización de personal militar desde el inicio de la guerra de Irak, informaron fuentes militares.
Los marinos, procedentes de 16 países —entre ellos Colombia, México, El Salvador, Ecuador y Cuba—volaron a San Diego desde el barco, que todavía se encuentra en el oceáno Pacífico de regreso de Irak, y a bordo del cual el presidente estadounidense George W. Bush anunció el fin de los combates.
"Creo que si estás sirviendo al país, tienes que ser un ciudadano del país", afirmó Roosevelt Ulloa, marino ecuatoriano de 22 años.
"Estados Unidos me dio muchas oportunidades. Me siento más un ciudadano de Estados Unidos a pesar de que no nací aquí", afirma Ulloa que había querido ser norteamericano desde que llegó al país a los 14 años.
"Más de cuatro decenas de miembros de la marina que sirvieron a Estados Unidos en el mundo podrán ahora, sin temor, llamar a este país ‘hogar’", afirmó por su parte Lauren Mack, de la oficina de los servicios de ciudadanía e inmigración.
Tras la ceremonia, los marinos recientemente naturalizados volaron de regreso al "Abraham Lincoln", que deberá entrar a puerto en la mañana de hoy, antes de dirigirse a su base en el estado de Washington (noroeste).
Todo residente legal en Estados Unidos debe vivir al menos cinco años antes de poder solicitar la nacionalidad, un procedimiento administrativo que puede tomar después varios años más.
Sin embargo, gracias a un decreto firmado en julio pasado por Bush, los extranjeros enrolados en las fuerzas armadas pueden obtener la ciudadanía con mayor rapidez.
AFP