BEIJING | Un hombre ataviado con una voluminosa escafandra y flotando en el espacio junto a una nave orbital está a punto de captar la atención de millones de personas en todos los continentes.
La hazaña en sí misma no lo es tanto a esta altura de la aventura espacial, con decenas de hombres y mujeres que han cumplido paseos espaciales. Pero en esta ocasión se trata de un chino, Zhai Zhigang, de 42 años, piloto, y muchos van a medir la creciente capacidad espacial de su país cuando salga de la nave Senzhou VII al espacio abierto para realizar el primer paseo espacial chino, de unos 40 minutos, mañana o el sábado. El lanzamiento está previsto para la noche china de hoy desde la base espacial de Jiuquan, pero podría realizarse en cualquier momento antes del martes próximo. A bordo irán tres hombres.
Si la misión sale bien, China habrá mostrado su empeño y capacidad para ocupar un puesto en el podio de las potencias espaciales. En concreto, ocupa ya el lugar de la medalla de bronce, pero no hay cuarto clasificado en esta actividad: sólo EEUU, Rusia y China tienen autonomía para enviar al espacio a sus astronautas, cosmonautas o tikonautas, respectivamente, en sus propios vehículos.
La Shenzhou VII es la tercera misión tripulada China. La primera fue en 2003, cuando Yang Liwei, a bordo de la Shenzhou V, se convirtió en el primer tikonauta.
En 2005, dos tikonautas cumplieron una misión en órbita de cinco días en la Shenzhou VI. Estos primeros pasos dejan muy claro al resto del mundo el empeño chino por ocupar un lugar entre los puestos de cabeza de la actividad espacial.
Para su primer paseo espacial China cuenta con apoyo tecnológico y logístico ruso. El primer hombre que flotó en el espacio fuera de una nave fue, justamente, un ruso. Los 12 minutos del paseo espacial de Alexei Leonov en 1965 mostraron que el ser humano podía cumplir tal actividad en el espacio siempre y cuando fuera protegido por una escafandra adecuada. EL PAÍS DE MADRID