LA LUCHA AL COVID-19

Chile: hasta cinco años de cárcel por violar la cuarentena por el coronavirus

El Parlamento de Chile aprobó ayer miércoles una ley para sancionar con penas de hasta cinco años cárcel a los que no cumplan la cuarentena domiciliaria.

Enterramientos de víctimas de COVID-19; en Chile han muerto 3.615 personas y los infectados llegan a 220.628. Foto: AFP
Enterramientos de víctimas de COVID-19; en Chile han muerto 3.615 personas y los infectados llegan a 220.628. Foto: AFP

El Parlamento de Chile aprobó ayer miércoles un proyecto de ley para sancionar con penas de cárcel a los que no cumplan las cuarentenas domiciliarias, situación en la que se encuentran más de la mitad de los 18,7 millones de habitantes del país como medida para evitar la expansión del coronavirus.

La Cámara de Diputados despachó el proyecto, impulsado por parlamentarios oficialistas, y la normativa pasó ahora al Ejecutivo para ser promulgado por el presidente Sebastián Piñera. El texto ya había sido aprobado por el Senado, con votos del oficialismo y la oposición.

El cambio en la legislación penal se produce tras las críticas de las autoridades hacia parte de los ciudadanos que, sobre todo en la capital Santiago, de 7 millones de habitantes y que se encuentran bajo cuarentena desde hace cuatro semanas, no cumplían con el confinamiento obligatorio.

Tres niveles.

Los cambios en el Código Penal aprobados por el Poder Legislativo estipulan tres situaciones sancionadas con penas de prisión.

En el grado más severo, el proyecto señala penas de hasta 5 años de presidio para quien “en tiempo de pandemia, epidemia o contagio, genere, a sabiendas, riesgo de propagación de agentes patológicos con infracción de una orden de la autoridad sanitaria”.

En este caso, el texto legislativo se refiere a los pacientes confirmados de COVID-19, que en lugar de mantener la situación de cuarentena domiciliaria u hospitalaria, se encontraren en la vía pública sin permiso de la autoridad sanitaria.

En otros casos, se pena con hasta 3 años de cárcel a quien ponga en peligro la salud pública por infracción de las reglas higiénicas o de salubridad, en relación, por ejemplo, a quien salga a la vía pública sin el permiso pertinente en lugares bajo cuarentena, ya que en Chile la medida no se aplica a nivel nacional sino selectiva.

También será la misma pena para quien “a sabiendas y teniendo autoridad para disponer el trabajo de un subordinado, le ordene concurrir al lugar de desempeño de sus labores cuando este sea distinto a su domicilio o residencia, y el trabajador se encuentre en cuarentena o aislamiento sanitario obligatorio”.

Además de las penas de prisión, la nueva legislación también aumenta sustancialmente las multas a los infractores, con montos hasta 15.770 dólares para los casos más extremos y de unos 12.500 dólares en los otros dos supuestos.

Una de las calles principales de Santiago de Chile se observa casi vacía durante una cuarentena general impuesta por el COVID-19. Foto: Reuters.
Una de las calles principales de Santiago de Chile se observa casi vacía durante una cuarentena general impuesta por el COVID-19. Foto: Reuters.

A pesar de la severidad de la nueva normativa, el texto puntualiza que al tratarse de penas privativas de libertad se podría aplicar medidas sustitutivas de servicios sociales.

Chile registra 220.628 contagios y 3.615 fallecidos por la COVID-19.

El país se encuentra bajo estado de excepción por catástrofe y toque de queda nocturno, con cuarentena en la capital y diversas ciudades del centro del país, como Valparaíso y Viña del Mar; con las fronteras cerradas, así como las escuelas y los negocios que no sean de primera necesidad.

Las autoridades anunciaron ayer miércoles una disminución de cinco a dos en los permisos de salida por persona a la semana, aunque rechazaron poner a “hibernar” a la capital Santiago, como pidieron algunos expertos para frenar drásticamente los contagios. “No es posible llevar a cabo una medida como esa, porque nos quedaríamos sin servicios básicos”, dijo el ministro de Salud, Enrique Paris.

Militares chilenos. Foto: Reuters
Militares chilenos. Foto: Reuters

Polémica.

Por su parte, el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, valoró la aprobación del proyecto de ley que aumenta las sanciones para quienes infrinjan las medidas sanitarias. A la vez que dijo que se debe ver si efectivamente la medida es llevada al Tribunal Constitución (TC), como anunciaron desde la bancada de diputados del Partido Socialista, recordando que la iniciativa contó con apoyo de ese partido.

Tras la votación de la ley, el diputado del PS Marcos Ilabaca, planteó que “no es posible establecer una figura penal a través de una normativa infralegal”. “Por lo mismo, creo que esta norma presenta graves vicios de constitucionalidad. Entonces, esperamos que en definitiva sea el Tribunal Constitucional el que defina”, acotó.

Consultado al respecto, el ministro del Interior comentó que “hay que ver si efectivamente ello ocurre, pero también yo quisiera ser muy claro, este proyecto avanzó con amplias mayorías. De hecho, en el Senado lo aprobamos por una votación muy importante” con apoyo del PS.

Brasil se acerca al millón de infectados
Jair Bolsonaro este martes en Brasilia (Brasil). Foto: Reuters

Brasil registró ayer miércoles 1.269 muertes por causa de coronavirus, que elevan el total de fallecidos a 46.510, en tanto que el número de casos confirmados sumó 32.188, para llegar a 955.377, informó el Ministerio de Salud. El boletín diario también informó que el total de pacientes recuperados se sitúa ahora en 463.474, en tanto que los enfermos que siguen bajo observación suman 445.393.

Brasil es el segundo país más afectado del mundo por la COVID-19, solo por detrás de Estados Unidos (117.600 muertos y 2,15 millones de infectados), y a pesar de la gravedad de la pandemia y de su continuo avance las autoridades de algunas zonas del país consideran que la curva empieza a estabilizarse. Aún así, esta supuesta estabilización se da con un promedio que en las últimas semanas se ubica en un millar de muertes confirmadas por día, lo cual también refuerza la idea de muchos médicos que consideran que el país aún está lejos de dar por superada la crisis.

Esa misma opinión fue expresada ayer miércoles por expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra, que también han percibido una tendencia a la estabilización de casos y muertes en Brasil, aunque alertaron que aún no se puede confirmar que el país ha alcanzado el pico de la curva pandémica. “El crecimiento no es tan exponencial como era anteriormente, hay algunos indicios de que la situación se ha estabilizado, pero hemos visto en otros países que, tras una estabilización, los casos pueden aumentar otra vez”, dijo el director de Emergencias Sanitarias de la OMS, Mike Ryan.

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