TENSIONES POLÍTICAS

Chile celebró 30 años de democracia con protestas

El presidente Sebastián Piñera pidió el apoyo de los partidos políticos para evitar episodios de violencia.

Nueva jornada de protestas en Chile. Foto: Reuters
La policía reprimió ayer las manifestaciones liceales. Foto: Reuters

El presidente Sebastián Piñera celebró ayer miércoles los 30 años del retorno a la democracia en Chile, en una jornada marcada por nuevas manifestaciones. Estudiantes, en su mayoría liceales, protagonizaron incidentes en varios puntos de Santiago, en una jornada de protesta bautizada “el mochilazo”.

Augusto Pinochet derrocó por medio de un golpe de Estado al gobierno democráticamente electo del socialista Salvador Allende en 1973. Durante la dictadura, que terminó con la asunción el 11 de marzo de 1990 del presidente Patricio Aylwin, unas 3.000 personas murieron o desaparecieron en Chile. Muchos más fueron torturados, según la comisión de verdad del gobierno.

Piñera dijo en un discurso en el palacio presidencial de La Moneda que la democracia fue quebrada en 1973 cuando las fuerzas políticas recurrieron a la violencia, instando a no sustituir el “diálogo por intolerancia”. Además, el mandatario remarcó la importancia de condenar la violencia y “cuidar nuestra democracia”.

“Necesitamos la ayuda de todos los chilenos para enfrentar estos tiempos difíciles y desafiantes”, agregó Piñera, quien mencionó que la paz y la democracia no están garantizadas.

Sin embargo, líderes de la oposición criticaron la ceremonia de Piñera, calificando las celebraciones de inapropiadas dadas las denuncias de abuso por parte de la policía durante las protestas desde octubre del 2019.

Grupos de derechos humanos han presentado informes que detallan denuncias de tortura, fuerza innecesaria y agresión sexual tras los meses de disturbios.

Las acusaciones contra las fuerzas de seguridad han persistido, cuando las protestas reavivaron tras el fin de las vacaciones de verano austral.

El domingo, espectadores capturaron en video a policías golpeando a un hombre de 69 años. Patricio Bao requirió 14 puntos de sutura en el párpado y la cabeza después que, según las imágenes viralizadas en redes sociales, fue golpeado, estrangulado y arrastrado por dos policías antidisturbios fuertemente armados tras asistir a la marcha del Día de la Mujer por el centro de Santiago con su esposa e hijas.

El incidente fue ampliamente condenado, y el ministro del Interior lo declaró un “uso excesivo de la fuerza”. José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, que estudió el manejo policial de casi cinco meses de disturbios, lo calificó como un “espectáculo grotesco”.

La policía dijo que Bao atacó a un oficial antes de la golpiza y que había sido detenido por una pelea.

El martes, Bao presentó una denuncia contra la policía en la unidad de derechos humanos de la Policía de Investigaciones (PDI). La oficina del fiscal chileno supervisará el caso, confirmó un portavoz.

Los disturbios más graves durante las protestas estudiantiles de ayer miércoles se concentraron afuera del Instituto Nacional, un emblemático colegio público en el centro de Santiago que ha sido escenario de varios enfrentamientos con la policía. En los de este miércoles, algunos estudiantes vistieron guardapolvo blanco y capucha.

Enfrentamientos similares se repitieron en otros puntos de Santiago, acogiendo un llamado a manifestarse contra el segundo aniversario del gobierno de Piñera, en medio de la crisis social que golpea al país desde octubre del año pasado.

La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios de Chile (ACES) había convocado un “tomazo” indefinido ayer miércoles en todo el país, es decir, ocupar los liceos y colegios “hasta que Piñera renuncie”.

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