LA CARRERA HACIA LA CASA BLANCA

Una cena de gala a la que faltó la cortesía política

Ironías entre Trump y Clinton en el elegante Waldorf Astoria.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Trump y Clinton cenaron solos separados por el cardenal Timothy Dolan. Foto: AFP

Donald Trump y Hillary Clinton acapararon la Al Smith dinner, la cena de beneficencia celebrada el jueves en Manhattan y que desde hace 70 años se convirtió en un rito de la política estadounidense donde los candidatos a la Presidencia intercambian más críticas que ideas.

Tras el debate televisivo del miércoles, los candidatos estuvieron separados en la mesa solo por el cardenal arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, en el rol de "pacificador". Y los dos confirmaron un secreto a voces: que se detestan.

El magnate comenzó con un estilo liviano e ironizó afirmando que es conocido por su modestia. Entonces dijo que Clinton se hallaba ante "la multitud más grande" reunida en su campaña y precisó que era la primera vez que la candidata demócrata hablaba ante empresarios sin cobrar por ello.

La ex primera dama se rió pero luego su rival dejó de lado el fair play y comenzó con sus insultos, describiendo a Clinton como "corrupta" y aludiendo a sus mails hackeados, incluidas las ofensas de su equipo a los católicos. Pero este cambio de tono no le gustó al público y Trump recibió abucheos.

Las mayores carcajadas del discurso de Trump fueron a costa de su esposa, cuando el empresario dijo: "Los medios están siendo más sesgados que nunca en estas elecciones. La prueba es que, si Michelle Obama hace un discurso, a la gente le encanta. Mi mujer, Melania, da exactamente el mismo discurso, ¡y la gente se le echa encima!".

Eso fue lo más cerca que estuvo de reírse de sí mismo. A partir de ahí, Trump fue Trump y se puso duro y con cara de pocos amigos. "Clinton está aquí fingiendo que no odia a los católicos", fue uno de los comentarios que el público le reprochó. "Hillary es tan corrupta que fue expulsada de la Comisión Watergate", atacó después.

Clinton, a su vez, eligió la ironía. "Si no te gusta lo que digo puedes gritar equivocado", le dijo, evocando la palabra usada por Trump para negar las acusaciones en su contra. "Tomé una pausa de mi riguroso programa de siesta para estar aquí", señaló con ironía al aludir a las acusaciones de Trump sobre su salud.

"El público debería estar agradecido porque generalmente me llevo mucho dinero por discursos como éste", indicó siguiendo con la ironía.

Pero luego atacó a su rival en uno de sus puntos más débiles: su comportamiento con las mujeres. "Cuidado con la Estatua de la Libertad. Le pone un 4 (sobre 10). Quizás un 5 si pierde la antorcha y cambia su peinado", dijo. Finalmente bromeó sobre su salud afirmando que Trump le había enviado un automóvil para llevarla a la cena, que resultó "un carro fúnebre".

La diócesis de Nueva York, que organiza la cena a beneficio de obras católicas, había pedido a los dos candidatos que mantuvieran "un espíritu amistoso y de buen humor".

La cena, celebrada en el hotel Waldorf Astoria, en Manhattan, contó con unos 1.500 invitados que desembolsaron al menos 3.000 dólares cada uno, aunque varios de ellos donaron mucho más, logrando recolectar seis millones de dólares.

La cena Alfred E. Smith es una tradición que se remonta al periodo de entreguerras, en honor al exgobernador de Nueva York que en 1928 fue el primer católico candidato a la Presidencia de Estados Unidos.

Los dos candidatos concluyeron la cena estrechándose las manos —de forma breve y sin efusiones—, en la que será probablemente la última aparición conjunta del magnate inmobiliario y la exsecretaria de Estado antes de la cita electoral del 8 de noviembre.

Obrador: "Váyanse al carajo".

El precandidato presidencial mexicano de izquierda Andrés López Obrador se enfureció luego de ser comparado con el republicano Donald Trump por su rechazo a aceptar las reglas electorales y sus desplantes populistas.

"Váyanse al carajo", les dijo López Obrador a quienes lo comparan con Trump.

Durante las dos campañas que realizó a la Presidencia, López Obrador rechazó reconocer los resultados si le eran adversos, e inclusive, tras ser derrotado en 2006, decidió bloquear con sus seguidores la emblemática Avenida Reforma de Ciudad de México.

"No nos podemos imaginar que Trump y sus seguidores invadan la Avenida Pennsylvania si es derrotado", afirmaron algunos comentaristas en tono de broma.

López Obrador, del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), se perfila para convertirse en el nuevo referente de la izquierda mexicana

En un acto en Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, dijo que hay una campaña en su contra para convertirlo en una especie de "Trump tropical" y frenar su avance.

López Obrador lidera las encuestas junto al PRI y el Partido Acción Nacional (PAN).

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