INICIATIVA 

La carta abierta en defensa de la democracia que firmaron 480 personas, por Uruguay Almagro y Garcé 

480 personas de 118 países, entre ellas trece premios Nobel y 58 exjefes de estado o de gobierno respondieron a una llamada de IDEA Internacional. 

Luis Almagro, secretario general de la OEA. Foto: AFP.
Luis Almagro, secretario general de la OEA. Foto: AFP.

Mario Vargas Llosa, Francis Fukuyama, Gary Kasparov y una larga lista de otras 477 personalidades de todo el mundo se unieron este jueves para hacer un llamado a defender la democracia que, al igual que los humanos, está en jaque por la COVID-19.

Cuatrocientas ochenta personas de 118 países, entre ellas trece premios Nobel, 58 exjefes de estado o de gobierno, jefes de organismos internacionales y representantes de organizaciones de la sociedad civil, respondieron a una llamada de IDEA Internacional para hacer una carta abierta global en defensa del sistema democrático.

Entre los firmantes hay dos uruguayos: el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y el profesor de la Universidad de la República (UdelaR) Adolfo Garcé. 

El exvicepresidente de Costa Rica Kevin Casas-Zamora, secretario general de la intergubernamental IDEA Internacional, dice que la crisis actual no es solo de salud o económica, también es política.

A su juicio, "cada vez es más claro que esta emergencia entraña riesgos importantes para la democracia de distintos tipos", entre los cuales está el uso "más allá de lo razonable" de los poderes de emergencia por parte de gobiernos que los emplean para fines no compatibles con los valores democráticos.

Es algo que no sorprende en los regímenes dictatoriales, pero que se está viendo también en los considerados democráticos, incluso en la Unión Europea, dice el secretario general de Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA) Internacional, que tiene sede en Estocolmo y 33 países miembros.

Casas-Zamora subraya que "la democracia venía navegando por aguas complicadas" antes de la COVID-19, pero su "salud" se ha visto más comprometida a partir de la pandemia.

La iniciativa de IDEA Internacional está dirigida también a formar una red global para "proteger la democracia del asalto de las opciones totalitarias", mediante una "acción más concertada" entre organizaciones, voces individuales, líderes políticos y gobiernos.

El germen de esa coalición es la carta abierta publicada hoy que comienza con la afirmación de que "la pandemia del COVID-19 amenaza más que las vidas y la manera de vivir de la gente en todo el mundo. También es una crisis política que amenaza el futuro de la democracia liberal".

Los firmantes dicen que no es sorprendente que los regímenes autoritarios aprovechen la crisis "para silenciar a sus críticos y apretar la rienda política".

Pero subrayan que también hay gobiernos elegidos democráticamente que invocan poderes de emergencia para limitar los derechos humanos y reforzar la vigilancia estatal "sin tener en cuenta las restricciones legales, el control parlamentario o los plazos para restablecer el orden constitucional".

Los 480 firmantes de la carta, entre los que están incluidos también Muhammad Yunus, creador del Banco de microcréditos Grameen, o el profesor Francis Fukuyama, subrayan que "la represión no ayudará a controlar la pandemia".

"Silenciar la libertad de expresión, encarcelar a disidentes pacíficos, suprimir el control parlamentario y cancelar indefinidamente las elecciones no hacen nada por proteger la salud pública", afirman.

Numeros expresidentes y exministros latinoamericanos, el senador estadounidense Marco Rubio, la opositora cubana Rosa María Paya, representantes de organizaciones de derechos humanos, parlamentarios y empresarios de todo el mundo se han adherido a la iniciativa de IDEA Internacional.

"Por el contrario, esos asaltos a la libertad, la transparencia y la democracia harán más difícil para las sociedades el responder de manera rápida y efectiva a la crisis mediante la acción combinada del gobierno y la sociedad civil".

Los firmantes mencionan que no es un coincidencia que la pandemia comenzase en un país (China), donde "el flujo de información está cortado y el gobierno castiga a los que advierten de los peligros del virus".

"Cuando las voces de los ciudadanos responsables son suprimidas, los resultados pueden ser mortales no solo para un país sino para el mundo entero, dice "Un llamado a defender la democracia".

Los firmantes señala que es el sistema de gobierno más adecuado para enfrentar una crisis de la magnitud y complejidad de la COVID-19" y enumeran todas las cosas que solo son posibles con la democracia, aunque recuerda que no garantiza "un liderazgo competente y una gobernabilidad eficaz".

En este sentido indican que hay democracias que no han respondido bien a la pandemia y "han pagado un precio muy alto en vidas humanas y seguridad económica".

La crisis del COVID-19 es "una llamada de alerta, un aviso urgente de que las libertades que apreciamos están en riesgo y que no podemos darlas por seguras".

"Los autoritarios del mundo ven el COVID-19 como un nuevo campo de batalla en su lucha por estigmatizar la democracia como débil y revertir sus espectaculares avances de las décadas pasadas".

La carta termina con un llamamiento a reunir "la voluntad, la disciplina y la solidaridad" necesarias para defender la democracia, porque están en juego "la libertad, la salud y la dignidad de la gente en todo el mundo". 

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