CAMBIO DE RUMBO

Brasilia blindada y Bolsonaro llevará un chaleco antibalas

Aviones, tanques y más de 12.000 efectivos custodiarán la toma de mando.

Simpatizantes de Bolsonaro se toman fotos frente a vehículos militares. Foto: Reuters.
Simpatizantes de Bolsonaro se toman fotos frente a vehículos militares. Foto: Reuters.

Atono con la fuerte impronta militar del próximo gobierno y para evitar cualquier riesgo de nuevo atentado contra su vida, Jair Bolsonaro asumirá mañana el poder en una Brasilia blindada por espectaculares medidas de seguridad que incluyen un escudo de misiles antiaéreos, helicópteros y cazabombarderos, más de 12.000 efectivos en las calles y francotiradores en puntos estratégicos.

Se suman un inédito cerco mediático, que restringirá el movimiento de la prensa; el centro de la capital cerrado al tránsito y a los vendedores ambulantes, y la utilización de un chaleco antibalas por parte del nuevo mandatario brasileño.

“El ataque a Bolsonaro desencadenó un cuidado aún mayor. Fortaleció la necesidad de un esquema de seguridad muy bien montado”, señaló el general Augusto Heleno, uno de los siete militares que integrarán la futura administración como ministro a cargo del Gabinete de Seguridad Institucional, en referencia al cuchillazo que recibió el ahora presidente electo durante la campaña, el 6 de septiembre, en una manifestación callejera en Juiz de Fora, Minas Gerais.

El operativo implementado para proteger a Bolsonaro solo es comparable al montado durante el Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro en 2016, con la instalación de 12 baterías terrestres de misiles a los costados de la Explanada de los Ministerios, eje de la parte central de Brasilia. Por decreto presidencial, los militares están autorizados a derribar cualquier aeronave tripulada o no que sobrevuele el radio de 7,5 km que cubrirá el área “roja” de seguridad principal.

Paso a paso de la asunción

De acuerdo con el cronograma, Bolsonaro y su esposa, Michelle, irán a la Catedral Metropolitana sobre las 14:00 (13:00 de Uruguay) donde se encontrarán con el vice Hamilton Mourão y su mujer. Luego de una breve oración religiosa, el nuevo presidente recorrerá la avenida que bordea la Explanada hacia el Congreso, a bordo de un histórico Rolls Royce descapotable o con techo si llueve. En una sesión en la Cámara de Diputados, Bolsonaro jurará como presidente sobre la Constitución y la Biblia. Pronunciará sus primeras palabras como jefe de Estado y se trasladará después en auto hasta el vecino Palacio del Planalto, donde el actual jefe de Estado, Michel Temer, le pasará la banda presidencial en la rampa del elegante edificio diseñado por Oscar Niemeyer. Allí dirigirá un discurso a la nación. Tras tomar juramento a sus 22 ministros, se dirigirá al Palacio de Itamaraty, la cancillería, para ofrecer una recepción a invitados extranjeros.

En la vallada Explanada -y en la Plaza de los Tres Poderes, cercada por el Palacio del Planalto, el Congreso y el Supremo Tribunal Federal- se concentrará la mayor parte del público que asistirá a la ceremonia. Según estimaciones del equipo de transición, unos 200.000 simpatizantes estarán presentes; se trataría de una multitud incluso mayor que las 150.000 personas que participaron de la primera asunción de Luiz Inacio Lula da Silva, en 2003, la más concurrida hasta ahora.

La ceremonia que comenzará a las 15:00 locales (14:00 de Uruguay) en la Explanada de los Ministerios y se extenderá hasta la Plaza de los Tres Poderes en Brasilia, con la participación de al menos diez jefes de estado y de gobierno, entre otros representantes.

Visitantes.

Seguidores de Bolsonaro en la asunción del Presidente. Foto: AFP
Seguidores de Bolsonaro esperan a la asunción del Presidente en Brasilia. Foto: AFP

Entre las personalidades que suelen desplazarse con fuertes custodias figuran el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo.

Las personas que asistirán al acto tendrán que atravesar por lo menos cuatro puntos de control y detectores de metales instalados en lugares aleatorios. Los vendedores ambulantes no podrán ingresar.

Aunque hay previsiones de lluvias el día de la investidura, el público no podrá llevar paraguas, coches para bebés, mochilas, bolsos o máscaras. Botellas de agua, animales, objetos cortantes, productos inflamables, fuegos artificiales y láser también están prohibidos.

Los asistentes podrán llevar solo fruta y bizcochos. Habrá puntos de entrega de agua, atención médica y baños públicos. Las señales de celular no serán bloqueadas, pero sí las de controladores de drones.

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