Dos opuestos ideológicos van por el poder

Brasil vive una reñida elección

Bolsonaro, que lidera, pero ve reducirse su ventaja, solo reconocerá el resultado si él gana.

Movimiento Mujeres con Bolsonaro expresó ayer su adhesión al candidato. Foto: AFP
Movimiento Mujeres con Bolsonaro expresó ayer su adhesión al candidato. Foto: AFP

En una campaña electoral que es golpeada por las fake news o noticias falsas —un problema que tiene creciente impacto en las democracias— el candidato ultraderechista del Partido Social Liberal Jair Bolsonaro sigue liderando la intención de voto para la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil. Pero, en la misma jornada en que una nueva encuesta indica que se reduce su ventaja, Bolsonaro amenaza con reconocer el resultado de las elecciones presidenciales del próximo domingo solo si él resulta ganador.

Al ser preguntado en el programa Brasil Urgente de la cadena de televisión Bandeirantes, si las Fuerzas Armadas aceptarían una derrota suya, Bolsonaro, un militar retirado y actual diputado, de 63 años, respondió: "Si las instituciones militares aceptan o no el resultado, yo no puedo hablar por los comandantes, los respeto. Por lo que veo en las calles, yo no voy a aceptar ningún otro resultado que no sea mi elección. Ese es un punto de vista cerrado".

Asimismo, indicó que las Fuerzas Armadas podrían actuar ante la primera falta que cometiera un eventual gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) que postula a la presidencia a Fernando Haddad, de 55 años, académico, ex ministro de Educación de los gobiernos del PT y ex alcalde de São Paulo. Estimó que podría haber una reacción militar "si el PT errara. Nosotros, de las Fuerzas Armadas, avalamos la Constitución. No existe democracia sin Fuerzas Armadas".

Bolsonaro consideró que su postura no es antidemocrática, debido a que, a su juicio, un sistema electoral como el que tiene Brasil no existe "en ningún país del mundo". Hizo ese comentario al cuestionar el voto electrónico que rige desde hace varios comicios.

Brasil elige
Foto: AFP

El abanderado del PSL subrayó que el Partido de los Trabajadores —liderado desde la cárcel por Lula— solo lograría vencer en una segunda vuelta mediante un fraude.

"Lamentablemente, no tenemos forma de auditar las elecciones. Solo ganarían con el fraude", señaló en referencia a una eventual victoria de la izquierda.

Bolsonaro se presentó como un demócrata y acusó al PT de ser el camino para que Brasil termine convirtiéndose en una Venezuela.

Aseguró que ahora se encuentra con más fuerza para enfrentar las elecciones y lograr la victoria.

En la entrevista también comentó los desencuentros que ha tenido con su compañero de fórmula, Hamilton Mourao, a quien desautorizó en el tema salarial.

A primera hora de la tarde de ayer sábado, Bolsonaro fue dado de alta del Hospital Albert Einstein, en São Paulo, donde estuvo internado durante 23 días a raíz de las graves heridas que sufrió en un ataque con cuchillo en un acto de su campaña electoral, el 6 de este mes. El candidato se despidió del equipo médico y el personal de enfermería que lo atendió, les agradeció por la dedicación que mostraron y partió del centro de asistencia en compañía de familiares. No hizo comentarios a los medios de comunicación.

En una caravana de doce vehículos se dirigió al aeropuerto de Congonhas, donde tomó un vuelo a Río de Janeiro. Acompañado de algunos asesores y custodias, fue el último en embarcar.

Todavía no se conoce si podrá participar de algún acto en la recta final de la campaña. Desde la agresión, Bolsonaro ha usado las redes sociales y videos para seguir en contacto con los ciudadanos.

Confusión.

Las fake news, que dominaron el escenario político estadounidense durante la campaña que eligió a Donald Trump en 2016, se tomaron la campaña brasileña y apuntan contra todos los candidatos.

¿Bolsonaro fue realmente apuñalado? ¿Haddad cree que los niños son propiedad del Estado? Las noticias falsas se viralizan en las redes sociales como reguero de pólvora, mientras las autoridades tratan de limitar los daños.

"Hecho comprobado: Jair Bolsonaro fabricó el atentado contra él mismo para ganar el corazón de electores indecisos", dice uno de los mensajes difundido tras la puñalada recibida el 6 de septiembre por el candidato que lidera con vista a la primera vuelta.

La teoría conspirativa sobre la fake facada (puñalada falsa) se registró en el 40,5% de los perfiles que comentaron el evento, según un estudio de la Fundación Getulio Vargas (FGV).

"¡Al cumplir 5 años, el niño pasa a ser propiedad del Estado! ¡Nos cabe decidir si el niño será niña y viceversa!", asegura una declaración atribuida al izquierdista Fernando Haddad en un meme compartido más de 150.000 veces en Facebook desde el 23 de septiembre hasta el miércoles, cuando fue retirado. El servicio de verificación de la AFP con apoyo del proyecto Comprova determinó que no hay indicios de que el candidato haya hecho tal declaración.

Las noticias falsas son "otra herramienta del juego político, como la propaganda electoral", explicó a la AFP Pedro Burgos, creador del proyecto Impacto.jor, de análisis mediante robots de la repercusión de notas periodísticas. "Ahora aparecen más [gracias a internet] porque las noticias falsas forman parte de la historia de todas las elecciones", afirmó.

Aunque todos los partidos hayan firmado un compromiso de colaboración contra las noticias falsas, es difícil controlar ese tsunami de desinformación.

"La comprobación de datos es una contención de daños, pero el daño ya está hecho y lo que se puede hacer es disminuirlo un poco, ya que probablemente ese material siga difundiéndose ", estimó Fabricio Benevenuto, profesor adjunto del Departamento de Ciencia y Computación de la Universidad Federal de Minas Gerais y coordinador del proyecto Eleições Sem Fake.

La justicia electoral realiza campañas educativas y montó equipos de inteligencia para controlar la propaganda virtual.

De su lado, los políticos salen a desmentir historias en el valioso horario electoral televisivo o sobre sus propios servicios de chequeado: "No, Ciro Gomes nunca agredió a (su exesposa) Patricia Pillar"; "Grandes mentiras circulan en internet: Geraldo Alckmin NO va a apoyar al PT".

Para detectar noticias falsas, en Brasil funcionan al menos nueve núcleos de análisis.

Estos se dividen entre aquellos que verifican contenidos audiovisuales, como Cromprova (que engloba a 24 medios locales, incluida la AFP en Brasil), y las agencias que corroboran los discursos de personas públicas. Comprova desmiente un promedio de once por semana y las agencias de chequeo siete.

Aunque la tía en el grupo familiar de WhatsApp no haya divulgado noticias falsas adrede, "se le puede mostrar un chequeo y decirle: tía eso está equivocado. Y tal vez no lo haga de nuevo. (...) Es una forma de vacunar a la sociedad contra esta enfermedad", explicó Benevenuto.

Pero dado que el 48% de los brasileños utiliza internet para informarse sobre los candidatos, según Ibope, las consecuencias de esta desinformación en las urnas serán difíciles de medir.

Desinformación.

Para Burgos, las noticias falsas "tienen mucho menos influencia de lo que se piensa", ya que generan "adhesión en personas que ya están hiperpolitizadas". Su papel es "reforzar las diferencias tribales, sin cambiar necesariamente el voto".

Las noticias falsas suelen ser creadas en el marco de una campaña de desinformación y pueden incluir imágenes y videos.

Detrás de esas campañas "pueden existir grandes grupos (económicos), empresas, pero también activistas, personas que realmente creen en un determinado candidato", conjeturó Benevenuto.

La campaña brasileña se ha caracterizado por la radicalización del electorado, que según las encuestas da preferencia a dos candidatos de polos opuestos: Bolsonaro y Haddad.

"Esta elección no solo está polarizada, también es muy negativa de forma general: se trata de un clima de si no te gusta mi partido estás contra mí. Y eso no tiene nada que ver con robots" o programas creados para dar visibilidad a publicaciones en Facebook o convertirlas en tendencia en Twitter, sentenció Burgos.

En promedio, el 37,4% de los seguidores de los candidatos a la presidencia en Twitter son perfiles bots, de acuerdo con lo que indica una investigación del instituto InternetLab.

"Si nuestra elección transcurriera mucho en Twitter podría creer que los robots tienen un papel importante en ella. Pero ocurre mucho en WhatsApp. (...) El boca a boca, la palabra de tu amigo en WhatsApp tiene mucho más influencia que 80.000 bots en Twitter", estimó.

Autorizan a lula a dar entrevistas a los medios

El magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lewandowski autorizó que Lula, condenado a 12 años de prisión por corrupción, conceda entrevistas a medios de comunicación. La decisión fue en respuesta a un reclamo de dos periodistas del periódico Folha de Sao Paulo por una negativa que les había dado en agosto la jueza Carolina Moura Lebbos. Lewandowski acogió los argumentos de los reclamantes y entendió que la decisión de la jueza sería una censura previa al trabajo de la prensa. Asimismo, indicó que no se crea un problema de seguridad.

El balotaje lo gana el que resulte menos malo

"El problema de Bolsonaro es que cerca de dos tercios de los votantes no adhirieron a su campaña", señala Paulo Celso Pereira, analista de O Globo. Agrega que lo más relevante de las dos últimas encuestas es que creció con fuerza el rechazo a Bolsonaro.

Sostiene que Haddad sigue en rápido crecimiento y "si mantiene el ritmo actual no es improbable que en la primera vuelta supere a Bolsonaro. Pero, con el crecimiento de la intención de voto del petista, también aumenta su rechazo".

Estima que el balotaje será "una disputa entre dos campos que inspiran más rechazo que confianza. Del mismo, no saldría un vencedor, sino un sobreviviente. Todo indica que una parte significativa de la sociedad será obligada a elegir a alquien que no le gusta para impedir que gane otro, que le gusta menos aún".

Escenario
Bolsonaro tiene 28% y perdería en el balotaje
Fernando Haddad aparace rodeado de simpatizantes en un acto que realizó ayer en Río de Janeiro como parte de la movilización electoral del PT. Foto: AFP

Jair Bolsonaro sigue liderando la intención de voto para la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, el próximo domingo, pero el candidato del Partido de los Trabajadores, Fernando Haddad crece y reduce la diferencia.

La nueva encuesta de Datafolha, que se difundió a última hora del viernes, muestra a Bolsonaro con 28%, seguido de Haddad, cuya intención de voto creció del 16% al 22%, Ciro Gomes (60 años, ex ministro de Hacienda e Integración de 2003 a 2006, candidato del Partido Democrático Trabalhista) con 11%, al tener una caída de dos puntos porcentuales, y Geraldo Alckmin (65 años, ex gobernador de São Paulo, candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña) con 10%. Marina Silva (60 años, ex ministra de de Medio Ambiente del gobierno de Lula y candidata de Rede Sustentabilidade) que busca la presidencia por tercera vez, sigue en descenso y ahora aparece con 5%, después que comenzó con 16%.

La amplia encuesta de Datafolha, que incluyó entrevistas a 9.000 electores en 343 ciudades, también planteó escenarios para un balotaje, que se realizaría el 28 de octubre, si ninguno de los candidatos obtiene el 50% de los votos en la primera vuelata, como todo lo indica. Bolsonaro perdería con todos los candidatos y empataría con Marina Silva.

En el anterior sondeo de Datafolha, difundido el 20 de septiembre, Haddad y Bolsonaro aparecían empatados en el balotaje, pero ahora el sucesor de Luiz Inácio Lula da Silva vencería por seis puntos porcentuales. Haddad, quien asumió la candidatura el 11 de septiembre tras la inhabilitación de Lula, tiene 45% de apoyo en la segunda vuelta contra 39% de Bolsonaro.

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