VÁZQUEZ ENTRE LOS PRESIDENTES EXTRANJEROS

Bolsonaro asume hoy el gobierno en Brasil con varios desafíos en su gestión

Jair Bolsonaro asume hoy con enorme apoyo popular, pero muy pocos anuncios.

Jair Bolsonaro. Foto: AFP
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Al grito de “¡Mito! ¡Mito!”, decenas de simpatizantes recibieron el domingo a Jair Bolsonaro en Brasilia, donde el presidente electo pasó el Año Nuevo para asumir hoy 1° de enero como nuevo mandatario en medio de enormes expectativas y desafíos tras los años más convulsionados de la historia política de Brasil.

Se estima que entre 250.000 y 500.000 simpatizantes participarán de una asunción enmarcada por un fuerte operativo de seguridad y la visita de unos 12 mandatarios extranjeros.

Algunos simpatizantes de Bolsonaro pasaron Año Nuevo en la ruta para llegar a la asunción del Presidente. Foto: Reuters
Algunos simpatizantes de Bolsonaro pasaron Año Nuevo en la ruta para llegar a la asunción del Presidente. Foto: Reuters

Bolsonaro, un exmilitar de 63 años, llega al poder con la legitimidad de una clara victoria en las urnas y con un paisaje político devastado por cuatro años de escándalos de corrupción, crisis económica y auge de la criminalidad.

El exdiputado, que se hizo conocido por sus polémicos comentarios de tono machista, homofóbico y racista, ancló su campaña en la confrontación con el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), del encarcelado Lula Da Silva y prometió recuperar la economía con recetas neoliberales, aplicar mano dura contra la criminalidad y la corrupción e impulsar una agenda sociocultural conservadora, basada en la familia, la religión, la propiedad privada y el patriotismo.

El discurso logró unir a grandes actores conservadores de la sociedad brasileña que le dieron su apoyo: los militares, los grandes productores agrícolas, las ultraconservadoras iglesias pentecostales y los defensores de la flexibilización al porte de armas. También obtuvo el respaldo del mundo de los negocios, seducido por sus promesas de recortes fiscales y privatizaciones.

Bolsonaro formó un equipo de 22 ministros, siete de ellos militares retirados; confió el ministerio de Economía al ultraliberal Paulo Guedes, el de Relaciones Exteriores a un diplomático convencido de que Trump puede “salvar a Occidente” y el de la Mujer, Familia y Derechos Humanos a una pastora evangélica. En Justicia, colocó al juez anticorrupción Sergio Moro, quien llevó a la cárcel a decenas de políticos, incluyendo a Lula.

“Se trata de una plataforma muy ambiciosa, que le ganó un apoyo muy amplio de grupos heterogéneos -agentes del mercado, militares, evangélicos, el agronegocio-. Ahora tendrá que demostrar que tiene habilidad para gobernar, unir al país y sacarlo adelante. No será una tarea fácil”, dijo Paulo Calmon, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Brasilia.

Seguidores de Bolsonaro aguardan a su asunción en Brasilia. Foto: AFP
Seguidores de Bolsonaro aguardan a su asunción en Brasilia. Foto: AFP

Bolsonaro venció con el 55% de los votos y cuenta con un 75% de popularidad. Pero algunos analistas le reprochan la falta de propuestas.

“Estamos en vísperas de la asunción del presidente electo y aún hay una gran incógnita sobre cómo será el gobierno”, afirma Rogério Bastos Arantes, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Sao Paulo.

Uno de sus pocos anuncios concretos fue el de la retirada de Brasil del Pacto Mundial de la ONU sobre Migración. Otro, la precipitación del fin de la cooperación médica con Cuba. También se pronunció a favor de garantizar el porte de armas. Pero fuera de eso, no hubo mayores anuncios y los especialistas estiman que será difícil satisfacer las demandas, a menudo contradictorias, de los grupos conservadores que apoyan a Bolsonaro.

Gobernabilidad.

Se espera que cientos de miles de brasileños participen de la ceremonia: habrá una ceremonia religiosa, jura ante el Congreso y entrega de banda. Foto: Efe.
Se espera que cientos de miles de brasileños participen de la ceremonia. Foto: EFE

En el plano legislativo no la tendrá fácil. El Partido Social Liberal (PSL) del mandatario, con apenas 52 escaños de un total de 513, será la segunda bancada de una pulverizada Cámara de Diputados. Aunque dividida, la izquierda tiene la mayor bancada y le hará la vida imposible a Bolsonaro. Para empezar, los legisladores del PT anunciaron que no irán a la ceremonia de toma de mando en el Congreso de mañana.

Para asegurar la gobernabilidad, Bolsonaro deberá hacer concesiones. El primer gran objetivo será inyectar confianza para en la economía, que dejaría 2018 con una modesta expansión de cerca del 1,2%, un desempleo aún alto del 11,6% y un déficit en torno de 41.000 millones de dólares.

La propuesta del neoliberal Paulo Guedes, designado superministro de Economía para reducir el déficit y atraer inversiones conjuga una serie de modificaciones estructurales, entre las que se destacan las difíciles reformas previsional y tributaria, con ajuste fiscal y privatizaciones.

Asunción

Según fuentes oficiales, al menos doce jefes de Estado, en su mayoría de países vecinos, han confirmado hasta ahora su presencia al evento donde habrá representantes de unos 60 países.

Entre los mandatarios están el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y presidentes latinoamericanos como el boliviano Evo Morales; el colombiano Iván Duque, el chileno Sebastián Piñera, el hondureño Juan Orlando Hernández, el paraguayo Mario Abdo Benítez, el peruano Martín Vizcarra y el uruguayo Tabaré Vázquez.

La Izquierda Ausente en sala

Bolsonaro “lamentó” que los legisladores del Partido de los Trabajadores (PT), formación liderada por el encarcelado exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, hayan anunciado que no asistirán a su investidura de mañana. “Supe que PT y PSOL no comparecerán a la ceremonia de posesión presidencial por repudio a mí. Lamento!”, escribió Bolsonaro en su cuenta en Twitter.

El PT tiene la mayor bancada en la cámara de representantes con 56 diputados y anunció su decisión ante la falta de “rectitud” en el proceso electoral, el cual, explicó, estuvo marcado por la “prohibición ilegal” de la candidatura de Lula.

A la decisión del PT se sumó el Partido Socialismo y Libertad. “No hay nada que conmemorar”... “el (nuevo) Gobierno tiene como principios el odio, el preconcepto, la intolerancia”, argumentó.

Primer decreto: garantizar la posesión de armas

Paulo Pimenta, diputado del PT. Foto: Agéncia Brasil.
Paulo Pimenta, diputado del PT. Foto: Agéncia Brasil.

El presidente electo de Brasil anunció ayer que pretende impulsar un decreto para “garantizar” la posesión de armas de fuego para quien no tenga antecedentes criminales.

“Por decreto pretendemos garantizar la POSESIÓN de arma de fuego para el ciudadano sin antecedentes criminales, así como hacer su registro definitivo”, tuiteó el ultraderechista que asumirá el mandato el 1° de enero.

La posesión de armas de fuego en casa es permitida en Brasil siguiendo los requisitos establecidos por la ley, entre ellos, ser mayor de 25 años, no tener antecedentes criminales, no tener procesos criminales abiertos ni haber sido condenado, comprobar la capacidad técnica y psicológica para su uso, tener ocupación lícita y justificar la necesidad del arma.

La aprobación recae sobre la Policía Federal. Este procedimiento es válido apenas para la posesión del arma y no para el porte, que implica cargar el arma fuera del domicilio y que está reservado principalmente, por ejercicio profesional, a militares, policías y el ramo de seguridad, entre otros.

El diputado Paulo Pimenta, líder del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) en el Congreso, cuestionó, también por Twitter, el anuncio, diciendo que el mismo se trataría de un “pago al lobby de la industria de armas en Brasil, Estados Unidos e Israel”.

Pimenta agregó que “más armas en la sociedad” estimulaban la violencia y no resolverían los problemas de seguridad pública.

Bolsonaro, excapitán del Ejército, se mostró a favor de políticas armamentistas durante la campaña electoral, defendiendo que “ciudadanos de bien” tienen derecho a tener armas para defensa propia. Durante una entrevista incluso dijo que su casa, que ocupa un área de más de 200 metros cuadrados en Rio de Janeiro, nunca fue asaltada porque él estaba armado.

Brasil marcó un triste récord mundial en 2016 con 62.500 homicidios, según cifras del Atlas de la Violencia.

Las dos ministras de “armas tomar”

Las únicas mujeres del Gabinete que el presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, comandarán las carteras de Agricultura y Derechos Humanos, desde donde ya se prevé que buscarán beneficios para el agronegocio y retrocesos en temas como aborto e identidad de género.

Tereza Cristina da Costa Dias y Damares Alves llegarán, cada una a su nueva rama, con posiciones controvertidas, acordes con los planteamientos que promueve el ultraderechista Bolsonaro y que van en contramano de las políticas impulsadas por más de una década por los exmandatarios Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, que gobernaron Brasil bajo la bandera del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).

Da Costa Dias llega de coordinar la bancada de los hacendados en el Congreso -el mayor frente parlamentario- y es amiga de los agrotóxicos y de la producción agrícola a gran escala, modelo que puede afectar el equilibrio ecológico en Brasil y que ha conllevado un histórico de conflictos por disputas territoriales con pequeños agricultores e indígenas.

Alves viene de asesorar un frente parlamentario evangelista, es pastora de ese culto y, aunque promueve los derechos civiles, se opone al aborto y a la identidad de género.

Ambas fueron recibidas con reservas por grupos ambientalistas y feministas, y por organizaciones defensoras de los derechos humanos que ven un panorama sombrío bajo su mando.

Da Costa Dias conoce de cerca el sector no solo por ser ingeniera agrónoma sino por venir de una familia con tradición en el área.

La nuevo ministra de Derechos Humanos también enciende las alarmas de algunas organizaciones. Alves considera que las mujeres “nacieron para ser madres” y que, en un modelo ideal de sociedad, deberían poder quedarse en casa y ser sostenidas por los maridos.

No comparte la unión entre homosexuales ni concuerda con el concepto de identidad de género, al que considera “una teoría”.

Un gabinete con militares y pastores

Jair Bolsonaro cumplió su promesa de campaña y ejercerá el poder de mañana con un Gabinete cívico-militar en el que destacan varios miembros de alto rango de las Fuerzas Armadas.

Además del vicepresidente electo, el general Hamilton Mourao, y del propio Bolsonaro, quien es capitán también en la reserva, cinco ministros de un total de veintidós son oficiales de las Fuerzas Armadas. Además, otros cuatro ministros han estudiado o trabajado en el Ejército.

La lista de ministros la encabezan los generales de la reserva del Ejército Fernando Azevedo e Silva, que estará al frente de la cartera de Defensa, Augusto Heleno Ribeiro (Gabinete de Seguridad Institucional) y Carlos Alberto dos Santos Cruz (Secretaría de Gobierno).

De la Fuerza Aérea Brasileña, Bolsonaro llamó al teniente coronel de la reserva Marcos Pontes, quien será ministro de Ciencia y Tecnología. Pontes es hasta ahora el único brasileño que ha viajado al espacio, donde permaneció diez días gracias a una misión de la NASA.

El único representante de la Marina es el almirante aún activo Bento Costa Lima Leite de Albuquerque, quien asumirá el despacho de Minas y Energía.

Luiz Mandetta, futuro ministro de Salud, se desempeñó como médico del Hospital General del Ejército, con el grado de teniente, y el colombiano Ricardo Vélez Rodríguez dirigirá la cartera de Educación tras ser profesor de la Escuela de Estado Mayor del Ejército.

En Derechos Humanos, nombró a la pastora evangélica Damares Alves. 

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