LA PANDEMIA DEL COVID-19

Brasil: otra crisis de gabinete y récord de muertes por el coronavirus

Al presidente Jair Bolsonaro le estalló otra crisis de gabinete, en momentos en que las muertes por COVID-19 se disparan en Brasil.

Enfermeros de Jose Soares Hungria ayer en un homenaje a una compañera fallecida por COVID-19. Foto: Reuters
Enfermeros de Jose Soares Hungria ayer en un homenaje a una compañera fallecida por COVID-19. Foto: Reuters

A una semana de haber echado a su ministro de Salud, al presidente Jair Bolsonaro le estalló otra crisis de gabinete, en momentos en que las muertes por COVID-19 se disparan en Brasil.

Esta vez el lío lo tuvo con el ministro de Justicia, Sergio Moro, una de las figuras más importantes del gobierno, que amenazó con renunciar si el presidente no lo dejaba nombrar al nuevo jefe de policía federal. Moro retiró su amenaza solo cuando Bolsonaro le dio carta libre para designar al sustituto de Mauricio Valeixo al frente de la policía federal.

Moro es el ministro más popular dentro del gobierno debido a su historial de lucha contra la corrupción como juez federal, y por haber llevado a la cárcel al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, además de decenas de empresarios y políticos.

Pero Moro no es el único miembro del gabinete que está por estos días en problemas con Bolsonaro. Según los medios brasileños, el ministro de Economía, Paulo Guedes, otra pieza clave, está siendo marginado por el presidente.

La amenaza de Moro y la aparente marginación de Guedes sacudieron los mercados brasileños ayer, con el hundimiento del real en más de un 2% a un mínimo histórico de 5,5278 por dólar, mientras que el referente bursátil Bovespa perdió un 1,3%.

La continuidad de Moro se acordó en una reunión que mantuvo con Bolsonaro ayer jueves en el Palacio de Planalto. Valeixo había sido sugerido por Moro como jefe de la policía federal. Para el ministro, Valeixo es esencial para mantener a la institución policial apartada de la interferencia política.

Esta es la segunda vez en el año que Moro advierte a Bolsonaro que puede abandonar su gobierno. En enero, cuando Bolsonaro dijo que estaba considerando reformar el Ministerio de Seguridad y eliminarlo del paraguas del ministro, Moro advirtió que dejaría el gobierno. Bolsonaro terminó retirando la iniciativa.

Sergio Moro. Foto: Reuters.
Sergio Moro. Foto: Reuters.

Guedes relegado.

Otro frente abierto en el gabinete es con el ministro de Economía, Paulo Guedes, en momentos en que Brasil está preparando un nuevo paquete de estímulo fiscal para batallar contra los estragos económicos del coronavirus.

El plan “Pro-Brasil” para inversión en infraestructura, minería, energía y desarrollo regional fue anunciado en una conferencia de prensa el miércoles por el jefe del Gabinete, el general de Ejército Walter Braga Netto, junto con el ministro de Infraestructura, Tarcisio Freitas, un ingeniero militar.

Guedes no apareció, suscitando interrogantes en Brasilia sobre el compromiso de Bolsonaro con la disciplina fiscal y el impulso de la inversión privada más que del gasto público.

Aunque el programa “Pro-Brasil” aún se encuentra en planificación y no tiene objetivos de gasto anunciados, las inversiones solo del Ministerio de Infraestructura podrían ascender a 30.000 millones de reales (5.500 millones de dólares), frente a los 18.000 millones de reales del actual presupuesto.

Un 0,4% del PIB no es particularmente grande en términos económicos, pero podría tener un impacto político mucho más serio: es la más reciente señal de que la influencia militar en el gabinete de Bolsonaro está en aumento.

Jair Bolsonaro, este lunes en conferencia de prensa en Brasilia. Foto: Reuters
Jair Bolsonaro, este lunes en conferencia de prensa en Brasilia. Foto: Reuters

“Simbólicamente, (el miércoles) fue un momento terrible para Guedes”, dijo Creomar de Souza, fundador de la consultora Dharma Political Risk And Strategy. “Parece que Bolsonaro y los militares ahora están decidiendo la política económica y que Guedes ya no es la voz más importante en estos temas”.

Guedes, que reunió las competencias de tres ministerios en uno, fue anunciado como uno de los dos ‘súper ministros’ del presidente. El otro es Moro.

Lo que Guedes representa para la política económica ha sido claro desde el principio: reformas radicales para reducir el Estado, revisar el sistema de pensiones, privatizar las empresas estatales, desregular la economía y reformar el sistema tributario para estimular el crecimiento del sector privado y atraer la inversión extranjera.

Las consecuencias económicas de la pandemia de coronavirus han congelado esa agenda y forzado al gobierno a lanzar estímulos de emergencia.

La suma de todas las medidas fiscales y compromisos hasta ahora para proteger empleos, empresas y comercio asciende a alrededor de 1 billón de reales.

El gobierno espera que su déficit presupuestario primario de 2020 alcance al menos 600.000 millones de reales, alrededor del 8% del producto interno bruto.

Guedes y altos miembros de su equipo han dicho en repetidas ocasiones que este derroche de gastos es extraordinario y que los frenos fiscales se aplicarán nuevamente en 2021 una vez que la crisis haya pasado.

Récord de muertes.

En este contexto, Brasil registró 407 decesos en 24 horas por el nuevo coronavirus, un récord desde la primera muerte a mediados de marzo, con lo que el número de fallecidos suma 3.313, informó ayer jueves el ministerio de Salud. El número de contagios tuvo un aumento de 3.735 casos, totalizando 49.492 desde el primer diagnóstico a fines de febrero.

La cifra de muertes diarias registró entre el miércoles y el jueves un salto de 14%. Desde el 17 de abril, el porcentaje diario de incremento nunca había sido de dos dígitos.

En Brasil esperan que el pico de la curva llegue en mayo.

El ministro de Salud, Nelson Teich, que asumió el viernes pasado, consideró prematuro atribuir el aumento de muertes diarias a una aceleración o a que se estén realizando más tests del COVID-19. “Tuvimos un aumento de óbitos por encima de lo que sucedía anteriormente, 407. Todavía no sabemos si eso representa un esfuerzo por cerrar los diagnósticos o una línea de tendencia de aumento” de muertes, dijo.

Más de 1 de cada 5 ya se contagió en Nueva York
Calles vacías debido a la cuarentena; el número de muertos en Nueva York bajó en los últimos días. Foto: AFP

Más de uno de cada cinco neoyorquinos (21,2%) ya fue infectado por el nuevo coronavirus, según resultados preliminares de tests de anticuerpos realizados entre 3.000 personas, indicó ayer jueves el gobernador Andrew Cuomo. Los tests masivos -de diagnóstico y de anticuerpos- son considerados clave para que se levanten las órdenes de confinamiento y reabra la economía en Estados Unidos. La presencia de anticuerpos de la enfermedad COVID-19 significa que la persona ya estuvo infectada con el virus y quizás sea inmune, por lo cual podría regresar al trabajo sin enfermarse nuevamente.

Los tests de anticuerpos fueron realizados al azar en 3.000 clientes de supermercados del estado de Nueva York esta semana. En la ciudad de Nueva York, el 21,2% dio positivo. Estas cifras muestran que 2,6 millones de personas en el estado y unas 1,7 millones en la Gran Manzana ya habrían contraído el virus. Los números superan con creces los casos confirmados en el estado de Nueva York, el más golpeado por la pandemia en Estados Unidos con 263.460 casos y más de 15.500 muertes. “Creo que es vital que cualquier estado primero haga un estudio de base para ver dónde está en términos de infectados”, dijo Cuomo.

UE acuerda un fondo de recuperación

Los líderes de la Unión Europea (UE) acordaron ayer jueves poner en marcha un fondo de recuperación para relanzar la economía del continente tras la pandemia de coronavirus, pero dejaron para más adelante las decisiones sobre su estructura.

Tras una cumbre virtual de apenas cuatro horas, los líderes europeos encargaron a la Comisión Europea que presente propuestas para crear un fondo de recuperación ligado al presupuesto para el periodo 2021-2027. Como se preveía, los socios de la UE no lograron pactar el monto de este fondo -para el que se barajan cifras entorno a un billón y medio de euros-, cómo se financiará y, sobre todo, si las ayudas que conceda serán subvenciones a fondo perdido o préstamos.

El coronavirus podría hacer que el PIB de la eurozona caiga hasta un 15% este año, avisó a los líderes la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, advirtiéndoles del riesgo de hacer “demasiado poco demasiado tarde” ante una recesión más severa que la crisis financiera.

Los socios de la UE están divididos entre los que abogan por subvenciones para evitar créditos que eleven los ratios de deuda nacionales y aumenten la brecha económica en el bloque, como España, Italia o Francia, y los que creen que deben ser créditos que tengan que reembolsarse, como Holanda o Austria.

“En el momento que vivimos, esas transferencias deben ser mediante subsidios, verdaderas transferencias presupuestarias”, dijo el presidente francés, Emmanuel Macron, quien reiteró que si se abandona una parte de Europa “cae toda Europa”. El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, saludó que el fondo vaya a financiarse con “deuda común europea” y que se canalice en subvenciones.

El canciller de Austria, Sebastian Kurz, sin embargo, advirtió que su país no se hará cargo de las deudas de otros.

Las altas superan los contagios en Italia
Coronavirus en Italia. Foto: Reuters.

En Italia por primera vez el número de altas en hospitales superó al de nuevos contagios de COVID-19.

Italia registró ayer viernes 25.549 fallecidos por coronavirus, 464 más en 24 horas, y un aumento en 2.646 del número de contagios, aunque se redujo en 851 el número de enfermos.

Desde que se detectó el primer caso autóctono de COVID-19 en Italia el 21 de febrero, el país ha contabilizado 189.973 contagios, incluyendo a los fallecidos, los curados y los positivos.

Los enfermos suman actualmente 106.848, es decir, 851 menos que hace 24 horas, y se sigue reduciendo el número de hospitalizados y de ingresados en unidades de cuidados intensivos.

El jefe de protección Civil, Angelo Borrelli, celebró que por primera vez el número de altas supera al de nuevos contagios, pues desde el jueves se han curado 3.033 pacientes y ha habido 2.646 nuevos casos de contagio.

Del total de pacientes con coronavirus en Italia, 81.710 se encuentra en aislamiento domiciliar, sin síntomas o con síntomas leves, mientras que 22.871 están hospitalizados (934 menos en 24 horas) y 2.267 en cuidados intensivos (117 menos). El Gobierno italiano estudia el plan para iniciar la reapertura gradual del país el 4 de mayo, aunque bajo estrictas medidas de higiene y distanciamiento social.

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