REINO UNIDO

Boris Johnson, el futuro primer ministro que solo cree en “Boris Johnson”

Sustituirá a Theresa May; la reina le encargará hoy formar gobierno.

Boris Johnson, futuro primer ministro del Reino Unido. Foto: Reuters
Johnson venció con amplitud en la elección interna del Partido Conservador, que lo convertirá hoy en primer ministro. Foto: Reuters

Boris Johnson venía esperando su oportunidad desde el triunfo del Brexit en el referéndum que en 2016 habilitó la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE). Se le presentó entonces cuando cayó el gobierno de David Cameron. Pero, pese a ser un hombre con aspecto de llevarse todo por delante, decidió esperar. Fue el canciller de Theresa May hasta que vio que el barco no iba a buen puerto y decidió bajarse para capitanear su propia nave. Ayer martes lo nombraron capitán y hoy miércoles tomará el timón.

Conocido por su cabellera rubia y sus incendiarias declaraciones, Johnson, de 55 años, es uno de los políticos más populares del Reino Unido y uno de los más polémicos.

Gran admirador de Winston Churchill -sobre el que escribió una biografía- Boris Johnson surgió como uno de los principales defensores del Brexit en el referéndum de 2016.

“No creo que tenga una opinión muy clara sobre el Brexit, pero tiene una opinión muy clara sobre sí mismo. Lo único en lo que Boris Johnson cree es en Boris Johnson”, dice el ex director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC) Pascal Lamy, que conoce a la familia Johnson desde que Boris era un muchacho que estudiaba en la Escuela Europea de Bruselas, donde su padre, Stanley Johnson, fue funcionario y eurodiputado.

“Una vez que llegue (al poder), querrá quedarse. Creo que el Brexit será algo secundario a su estrategia para seguir siendo primer ministro”, dice Lamy.

Ayer martes, al ser elegido líder del Partido Conservador -lo que le convertirá en primer ministro una vez la reina Isabel le encargue formar gobierno hoy miércoles-, Johnson prometió “terminar el Brexit el 31 de octubre”.

Nacido en Nueva York en 1964 pero de regreso al Reino Unido muy pequeño con su familia, Alexander Boris de Pfeffel Johnson quería desde niño ser “rey del mundo”, contó su hermana Rachel.

Sus orígenes no son puramente británicos, ya que su bisabuelo por parte de padre fue un periodista llamado Ali Kemal que sirvió en el gobierno de Ahmed Pasha, gran visir del Imperio Otomano. El futuro primer ministro británico tiene antepasados turcos, franceses y alemanes.

Educado en los mejores colegios, Johnson tiene un acento inglés asociado a las clases privilegiadas.

Boris Johnson, conocido por su indisciplinada cabellera rubia e incendiarias declaraciones. Foto Reuters.
Boris Johnson, conocido por su indisciplinada cabellera rubia e incendiarias declaraciones. Foto Reuters.

“Boris”, como le llama todo el mundo y como le grita la gente en la calle cuando lo ven montando en bicicleta, fue alumno del colegio secundario de Eton -fundado por Enrique VII en 1440 y al que han asistido 19 primeros ministros, así como príncipes, diplomáticos, académicos y héroes militares-, y realizó Estudios Clásicos en el Balliol College de la Universidad inglesa de Oxford.

En 1987 comenzó su carrera de periodista en The Times, diario que lo despidió un año después por falsificar una cita sobre el supuesto amante de Eduardo II y atribuirla a su padrino, el historiador de Oxford Colin Lucas. “Tenía 23 años, estaba lleno de culpa y vergüenza porque este error -esta metedura de pata mía atribuida a Colin- se hubiera deslizado a la portada de The Times, que era territorio sagrado para mí”, admitió posteriormente.

Después fue corresponsal del Daily Telegraph en Bruselas entre 1989 y 1994. Algunos de sus artículos se convirtieron en mantras para los euroescépticos, como el que aseguraba que la UE iba a regular el tamaño de las bananas o acortar los condones. “No inventaba las historias pero siempre caía en la exageración”, recuerda Christian Spillmann, que fue periodista de AFP en Bruselas durante “los años Boris”.

Su artículo más famoso desde Bruselas fue, quizás, el titulado: “Delors quiere gobernar Europa”. Jacques Delors era entonces el jefe de la Comisión Europea y la nota detallaba un supuesto plan para crear el puesto de presidente permanente de la UE y aumentar sus poderes frente a los Estados, algo que nunca sucedió.

En Bruselas Johnson terminó su matrimonio con Allegra Mostyn-Owen, a quien conoció en Oxford, y se acercó a una amiga de la infancia, Marina Wheeler, que se convirtió en su esposa y madre de sus cuatro hijos. La pareja se separó en 2018 al conocerse la relación de Johnson con Carrie Symonds, de 31 años, y a la que según el Daily Telegraph le debe una imagen más moderna y algunos kilos menos.

Johnson fue elegido diputado por primera vez en 2001, pero adquirió rango de estrella a partir de 2008 al convertirse en alcalde de Londres, un cargo con más exposición pública que competencias, particularmente durante los esplendidos Juegos Olímpicos de 2012.

En la mente de todos quedó marcada una imagen del alcalde Johnson, atascado en una tirolina durante los Juegos de Londres y agitando una banderita mientras esperaba que le descolgaran, una situación ridícula que gracias a su carisma logró transformar a su favor.

Nombrado ministro de Relaciones Exteriores por May en julio de 2016, dimitió dos años después por su desacuerdo con la estrategia del gobierno sobre el Brexit.

Primera ministra británica, la conservadora Theresa May. Foto: AFP.
Theresa May. Foto: AFP.

Johnson genera pasiones y odios a partes iguales, entre los que le ven como un político talentoso y capaz de reunir abrumadores apoyos entre el electorado, y los que lo consideran superficial e irresponsable.

El ala dura del Partido Conservador está con él. Sin embargo, varios ministros del gobierno saliente de May ya adelantaron que no seguirán bajo su mandato, entre ellos el proeuropeo ministro de Economía, Philip Hammond, y el ministro de Justicia, David Gauke, y el responsable de Cooperación Internacional, Rory Stewart.

Johnson es el típico conservador partidario del Estado pequeño y de la mínima intervención estatal en los sectores de la sociedad.

También es un político que ha sido tachado de racista. Una vez comparó a las mujeres que llevan “burka” con buzones de correo, y en otra afirmó que Tony Blair -ex primer ministro laborista entre 1997 y 2007- había sido recibido en un viaje al Congo por “guerreros tribales” con sonrisas de “sandías”.

En 2001 entró en política al ser elegido diputado por Henley-on-Thames, un idílico pueblo a las afueras de Londres que es una de las circunscripciones más conservadoras de Inglaterra. Dada su popularidad, el Partido Conservador -que llevaba en la oposición desde 1997- vio rápido en Johnson una oportunidad y lo presentó como candidato “tory” a la alcaldía de Londres en 2007, venciendo un año más tarde al laborista Ken Livingstone, y cuatro años después volvió a repetir mandato como primer edil.

Ahora, con las encuestas sobre intención de voto desfavorables para los conservadores y el avance del Partido del Brexit de Nigel Farage, muchos “tories” ven a Johnson como la única figura capaz de ganar las próximas elecciones generales, previstas para 2022.

(En base a AFP, EFE, El País de Madrid y La Nación).

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