Las primeras medidas del presidente

Bolsonaro anuncia "limpieza ideológica" en el Estado

“Es la única manera de terminar con las ideas comunistas “, dijo el jefe de gabinete.

Jair Bolsonaro. Foto: AFP
Jair Bolsonaro. Foto: AFP

Jair Bolsonaro reunió ayer jueves por primera vez a su consejo de ministros. Y lo hizo para ratificarles el rumbo de su gobierno y encomendarles una tarea: la próxima semana cada ministro deberá presentar una lista con las reformas que encararán en lo inmediato. La mayor expectativa está en el ministerio de Economía, donde Paulo Guedes ajusta los planes de privatizaciones y de reducción del gasto, y la reforma previsional, consideraba la mayor prioridad por el nuevo gobierno.

Pero hay una medida de fuerte impacto que ya comenzó a aplicar la administración Bolsonaro a fin de despejar el camino para las reformas que vienen. Se trata de una "limpieza" de simpatizantes de izquierda entre los cargos de confianza. "Es la única manera de poder gobernar con nuestras ideas, nuestros conceptos y hacer lo que la sociedad brasileña decidió por mayoría: terminar con las ideas socialistas y comunistas que durante 30 años nos llevaron al caos en que vivimos", afirmó Onyx Lorenzoni, ministro jefe de la Casa Civil, tras la primera reunión del gabinete en Brasilia.

En la Casa Civil, ministerio que articula las tareas del gobierno, ya fueron cesados 300 funcionarios que tenían cargos de confianza, es decir, cuyo nombramiento depende de la administración de turno y no de un concurso público.

Según Lorenzoni, algunos de los cesados podrán ser nuevamente contratados siguiendo criterios técnicos y una posterior evaluación sobre su alineación ideológica, y lo mismo podrá ocurrir en los otros ministerios. "No tiene ningún sentido que mantengamos en un gobierno con un perfil como el nuestro a personas que defienden otra lógica, otro sistema político, otra organización de la sociedad", argumentó. "Estamos teniendo el coraje de hacer lo que tal vez le haya faltado al gobierno saliente: ir limpiando la casa ya desde el comienzo", acotó.

El miércoles, Lorenzoni habló de "despetizar" el Estado, en referencia al Partido de los Trabajadores (PT) de Lula da Silva

Medidas de impacto.

"Por tratarse de un gobierno nuevo —un cambio de una magnitud que solo vimos en 2003 cuando asumió Lula— los electores lo cargan de expectativas y él tiene que tomar medidas de gran impacto, como está haciendo", evalúa el politólogo André César, de la consultora Hold. Medidas como la anunciada por Lorenzoni son como "música para los oídos de sus electores", añade César.

En su primer día como presidente, Bolsonaro emitió una ordenanza que colocó la demarcación de tierras indígenas y el manejo forestal en manos del ministerio de Agricultura y a las ONG bajo supervisión de una secretaría de Presidencia. Retiró a miembros de la comunidad LGBT de las políticas destinadas a la promoción de derechos humanos.

Eliminó además una secretaría de Diversidad dentro del ministerio de Educación, sustituyéndola por otra de "alfabetización". De ese modo, se pretende "formar ciudadanos preparados para el mercado de trabajo. El foco opuesto a los gobiernos anteriores, que deliberadamente invertían en la formación de mentes esclavas de las ideas de dominación socialista", tuiteó Bolsonaro.

Fuera de la agenda social, analistas coinciden en que la prioridad del gobierno será la recuperación definitiva de la economía, tras dos años de recesión y dos de débil crecimiento.

La lección de Maquiavelo.

El ministro de Economía, Paulo Guedes, anunció que se empeñará en reducir los gastos públicos y en "acelerar las privatizaciones" e insistió en la urgencia de una reforma del sistema de jubilaciones. Su discurso provocó el entusiasmo de los mercados y la Bolsa subió 3,56%, alcanzando un récord histórico de 91.012 puntos.

Pero esa "luna de miel" sólo continuará si las reformas avanzan, coinciden analistas. "Esa valorización, esa tendencia sólo se mantendrá si el gobierno consigue aprobar las reformas: de las jubilaciones, tributaria, disminución de los gastos públicos. Y para eso precisa la aprobación del Congreso", dijo Victor Candido, economista de la consultora Guide.

Según César, para aprobar la reforma jubilatoria el gobierno debe aprovechar su capital político en el Congreso que asumirá el 1 de febrero. "Es la lección de Maquiavelo: haces el mal de una vez y las bondades de a poco. La reforma de las jubilaciones será mal vista por los afectados, pero el gobierno debe hacerla mientras cuente con capital político", destacó César.

Varias de las medidas que promoverá Bolsonaro este año quedaron ratificadas ayer en la primera reunión con sus ministros. El jefe de gabinete Lorenzoni destacó que para comienzos de la próxima semana cada ministro anunciará su prioridad inmediata en una nueva reunión de gabinete.

Guedes ya dijo que planea reducir la carga fiscal de Brasil al 20% del Producto Interno Bruto desde un 36%, liberar al mercado crediticio de la saturación de los bancos estatales y reducir el proteccionismo.

La propuesta de reforma previsional que los técnicos del equipo económico de Guedes están ajustando para presentar a Bolsonaro prevé llevar a 62 años la edad mínima de jubilación para los hombres (hoy en el sector público es de 60 años), y a 57 años para las mujeres, informó ayer jueves el diario O Globo citando una entrevista que el presidente dio a la red SBT. Actualmente la edad mínima en el sector público es de 60 años para los hombres y 55 paras las mujeres.

En el marco del plan de reducción del gasto, Bolsonaro autorizó ayer la venta de muchos de los 700.000 inmuebles propiedad del Estado.

"Las primeras informaciones dicen que el Estado tiene cerca de 700.000 inmuebles" en todo el país, "lo que causa gastos inmensos de mantenimiento", indicó Lorenzoni.

Agregó que el nuevo Gobierno ha identificado, además, que hay ministerios que, pese a contar con inmuebles propios, "alquilan otros espacios, lo cual no tiene ningún sentido" e infla un gasto público que el presidente Bolsonaro está decidido a reducir a mínimos.

Lorenzoni insistió en que todas esas decisiones serán tomadas con criterios "absolutamente técnicos", que fueron los que Bolsonaro le ofreció a los brasileños en su campaña electoral. "Como dice el capitán, estamos para servirle a la sociedad y no a las ideologías", afirmó.

Inversiones por 1.800 millones de dólares

Jair Bolsonaro espera atraer "rápidamente" inversiones por 1.800 millones de dólares a través de concesiones en infraestructuras, anunció ayer jueves en Twitter, poco antes de reunirse por primera vez con sus 22 ministros. "Rápidamente atraeremos inversiones iniciales en torno a los 7.000 millones de reales (1.837 millones de dólares al cambio actual), con concesiones de vías férreas, 12 aeropuertos y 4 terminales portuarios", escribió Bolsonaro en la red social. La mayoría de Las concesiones a las que hace referencia fueron aprobadas durante el gobierno de Michel Temer. (AFP)

Ministra: "Chicos de azul y chicas de rosado"

Un video que circuló en las redes sociales muestra a la nueva ministra de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos, Damares Alves. En el video la ministra expresa su alegría porque "ahora (...) los chicos volverán a vestirse de azul y las chicas de rosa".

Gobernador: "Necesitamos un Guantánamo"

El gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, participó ayer de la ceremonia de asunción del secretario de la Policía Civil de Río. Al hablar sobre el combate al crimen, lanzó: "Necesitamos nuestro Guantánamo", en referencia a la base de EE.UU. en Cuba.

Petrobras. Río de Janeiro, la nueva Houston

Roberto Castello Branco, nuevo presidente de Petrobras, afirmó que el crecimiento de la petrolera puede hacer que Río se convierta en una nueva Houston, la ciudad del estado de Texas conocida como la capital internacional de la industria del petróleo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados