LA CUMBRE DEL G7

Biden y Johnson: renovada alianza para viejos y nuevos desafíos

En esta su primera salida al exterior como presidente, Biden busca marcar el “regreso” de Estados Unidos al multilateralismo tras el mandato de Donald Trump.

Boris Johnson y el presidente Joe Biden se reunieron ayer por primera vez para firmar una nueva Carta del Atlántico. Foto: AFP
Boris Johnson y el presidente Joe Biden se reunieron ayer por primera vez para firmar una nueva Carta del Atlántico. Foto: AFP

En su primer cara a cara, Joe Biden y Boris Johnson renovaron ayer jueves la histórica alianza entre Estados Unidos y el Reino Unido, y firmaron un nueva “Carta del Atlántico”.

En esta su primera salida al exterior como presidente, Biden busca marcar el “regreso” de Estados Unidos al multilateralismo tras el mandato de Donald Trump. Así lo destacó el miércoles a su llegada al Reino Unido para una gira europea de ocho días que terminará en Ginebra en un encuentro con el ruso Vladimir Putin.

Biden inició su visita reuniéndose con Johnson en Carbis Bay, ciudad costera del suroeste de Inglaterra donde participará en la cumbre del G7 entre hoy viernes y el domingo.

Los dos aliados firmaron una nueva “Carta del Atlántico”, concebida siguiendo el modelo de la acordada por sus predecesores Franklin D. Roosevelt y Winston Churchill en medio de la Segunda Guerra Mundial que sirvió para marcar los objetivos de Estados Unidos y del Reino Unido después del conflicto.

“Aunque el mundo ha cambiado desde 1941, los valores siguen siendo los mismos” en lo que respecta a la defensa de la democracia, la seguridad colectiva y el comercio internacional, afirmó Downing Street, sede del gobierno británico.

“Nos comprometemos a trabajar de cerca con todos los socios que comparten nuestros valores democráticos y para contrarrestar los esfuerzos de aquellos que buscan socavar nuestras alianzas e instituciones”, dice la declaración.

La agenda del G7.

A Johnson lo han comparado con Trump, ambos fervientes partidarios del Brexit, pero el primer ministro británico está mucho más en sintonía con Biden en los grandes temas internacionales, como la crisis climática o los desafíos que plantean China y Rusia.

En la cumbre del G7, la primera que se celebra en forma presencial en dos años, Biden ratificará su promesa de comprar 500 millones de dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech para donarlas a otros países, 200 millones de ellas este mismo año y los 300 restantes en 2022.

La otra prioridad del G7 será la lucha contra el cambio climático, muy importante para el Reino Unido que en noviembre organiza la conferencia de la ONU sobre el clima COP26 en Glasgow.

Pese a que el fin de la pandemia parece aún lejos, esta cumbre del G7 marca un momento de enorme simbolismo al reunir a líderes mundiales por primera vez en persona desde el estallido del covid.

Se trata del reencuentro de las siete economías más desarrolladas tras dos años, y el paisaje poco tiene que ver con el que se encontraron en Biarritz (Francia) en 2019.

Las soluciones que los líderes del Reino Unido, Alemania, Italia, Francia, Estados Unidos, Canadá y Japón buscarán a grandes problemas como la vacunación contra el Covid o el cambio climático son, además de todo, una pugna por conservar su capacidad de influencia.

Sobre la mesa aparecerán los dos antagonistas que, para los socios de este club, suponen la mayor amenaza a las democracias liberales y el viejo orden internacional: China y Rusia.

Biden ve al mundo en un “punto de inflexión” histórico y desea asegurarse el apoyo sin fisuras de las democracias ricas frente a China y Rusia.

Si las previsiones no se equivocan, al final de la cumbre, el domingo, puede haber vuelto la hora de los grandes consensos en un momento en que parecen más necesarios que nunca.

Tras la cumbre, Biden será recibido el domingo por la reina Isabel II en el castillo de Windsor y luego asistirá a la reunión de la OTAN en Bruselas antes de otra cumbre con la UE. Su gira culminará el miércoles en Ginebra con Putin.

El mensaje de la primera dama
Jill Biden. Foto: AFP

La primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, eligió un mensaje sencillo a su llegada a Cornualles para la cumbre del G7: LOVE. Estas cuatro letras podían verse en la parte posterior de su chaqueta durante el breve paseo que dio frente al mar con el presidente Joe Biden, el primer ministro británico Boris Johnson y su esposa, Carrie Johnson.

Jill Biden aseguró que quería traer un mensaje positivo de Estados Unidos. “Es importante que la gente sienta que hay unidad entre todos los países (del G7) y que hay esperanza después de este año de pandemia”, afirmó. El mensaje llamó aún más la atención porque contrasta singularmente con otro elegido por la anterior primera dama, Melania Trump, también en una chaqueta. Durante un viaje en junio de 2018 a la frontera con México, Melania vistió una en el que se leía “I really don’t care, do u?” (Realmente no me importa, ¿y a ti?). Explicó después que las palabras iban dirigidas “a la gente y a los medios de izquierdas que me critican”.

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