POLÍTICA EXTERIOR

Biden a Europa con China y Rusia en la agenda

El presidente estadounidense participará de las cumbres del G7, la OTAN y la Unión Europea, y se reunirá con Vladimir Putin en Ginebra.

Biden llega hoy a Inglaterra; el domingo lo recibirá la reina Isabel II. Foto: AFP
Biden llega hoy a Inglaterra; el domingo lo recibirá la reina Isabel II. Foto: AFP

El presidente estadounidense Joe Biden viajará hoy miércoles a Europa en su primera salida al exterior desde que asumió en enero pasado. Biden participará de las cumbres del G7, la OTAN y de la Unión Europea, y se reunirá en Ginebra la próxima semana con el presidente ruso Vladimir Putin.

El objetivo principal de su gira es ratificar la alianza de Estados Unidos con sus socios europeos, luego del período de tensiones que vivieron ambos bloques con Donald Trump. Además, Biden procura aliados para pararse ante China, además de evitar tensiones mayores con Rusia.

Desde su llegada a la Casa Blanca, Biden insiste en que Estados Unidos volvió a la mesa del multilateralismo, decidido a desempeñar un papel clave, desde la lucha contra la pandemia de COVID-19 hasta la del cambio climático.

Tras su llegada hoy miércoles a Cornualles, en el suroeste de Inglaterra, Biden asistirá a la cumbre del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) tras una reunión con el primer ministro británico, Boris Johnson.

El domingo 13, junto con la primera dama Jill Biden, visitará a la reina Isabel II en el Castillo de Windsor.

Con la excepción de Lyndon B. Johnson, la monarca se habrá reunido con todos los presidentes estadounidenses en sus 69 años de reinado.

Con Putin.

A continuación, irá a Bruselas (cumbre de líderes de la OTAN y cumbre UE-EEUU), antes de finalizar su gira de ocho días en Ginebra con una esperada cumbre con Putin.

Ucrania, Bielorrusia, el destino del opositor ruso encarcelado Alexéi Navalni, los ciberataques: los debates con el líder ruso se prevén duros y difíciles. La Casa Blanca, que alterna mensajes conciliadores y advertencias, insiste en que sus expectativas son modestas. El único objetivo planteado es hacer que las relaciones entre ambos países sean más “estables y predecibles”.

La Casa Blanca ha dado muy pocos detalles sobre el desarrollo de este encuentro, sugiriendo únicamente que una conferencia de prensa conjunta de los dos mandatarios no estaba en la agenda. Trump y Putin se reunieron una sola vez, en Helsinki, Finlandia, en julio de 2018.

Vladimir Putin, presidente de Rusia. Foto: AFP
Vladimir Putin, presidente de Rusia. Foto: AFP

Aquel día, en una extraña rueda de prensa que provocó protestas incluso en su bando republicano, Trump pareció darle más valor a las palabras de Putin que a las conclusiones unánimes de las agencias de inteligencia estadounidenses sobre la injerencia rusa en la campaña presidencial de 2016. El equipo de Biden asegura que el tono esta vez será muy diferente. “No vemos una reunión con el presidente ruso como una recompensa para él”, subraya Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional.

Para la ciudad de Ginebra, la reunión tendrá un sabor especial: en 1985, acogió una cumbre entre el presidente estadounidense Ronald Reagan y el líder soviético Mijail Gorbachov.

China.

Sin participar en ninguna reunión, China será la protagonista en la sombra de la gira europea de Biden.

“Biden tiene un enorme interés en salir de este viaje con un fuerte sentido de unidad transatlántica en lo relativo a Pekín”, dijo a EFE el que fuera asesor para Europa del expresidente Barack Obama (2009-2017), Charles Kupchan.

“¿Serán capaces las alianzas e instituciones democráticas que diseñaron tanta parte del último siglo de demostrar su capacidad contra las amenazas y adversarios modernos? Creo que la respuesta es que sí, y esta semana, en Europa, tenemos la oportunidad de demostrarlo”, escribió Biden el sábado, en The Washington Post.

Su alegato destila nostalgia por la era de la “Pax Americana”, de hegemonía estadounidense apoyada en Europa; un período que muchos en el viejo continente consideran más que cerrado, y su insistencia en la dicotomía entre democracias y autocracias puede llevarle a caer en un “error estratégico”, según Kupchan.

Senado vota incentivo para frenar a China

El Senado de Estados Unidos debatía anoche un enorme proyecto de ley de política industrial destinado a contrarrestar el avance económico de China, inyectando más de 170.000 millones de dólares en investigación y desarrollo. La medida, una de cuyas disposiciones clave aborda la escasez de semiconductores que ha ralentizado la producción de automóviles este año, se considera crucial para que Estados Unidos no sea superado por Pekín en la carrera por la innovación tecnológica. Las señales eran ayer de que el proyecto recibiría un amplio apoyo.

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