ISRAEL

Benjamín Netanyahu, entre el apoyo de su partido y un dilema legal

Con un 72,5% de los votos, los afiliados del partido cerraron filas en torno a Netanyahu, que lidera el partido de forma ininterrumpida desde 2005.

El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que actuará conforme al Estado de derecho. Foto: AFP
Con un 72,5% de los votos, los afiliados del partido cerraron filas en torno a Netanyahu. Foto: AFP

Benjamín Netanyahu revalidó con una clara victoria su liderazgo en el Likud y ahora encabezará la lista para las elecciones de marzo en Israel, pero está por ver si su situación legal le permite reeditar también el cargo de primer ministro de Israel.

Con un 72,5% de los votos, los afiliados del partido cerraron filas en torno a Netanyahu, que lidera el partido de forma ininterrumpida desde 2005, pese a que su acusación por corrupción ha agravado el bloqueo político en el país que celebrará unas terceras elecciones en menos de un año.

Su rival, Guideon Saar, se quedó en el 27,5% del apoyo de casi la mitad de los más de 116.000 simpatizantes que votó: en mejor posición que anteriores contrincantes de Netanyahu en primarias, pero sin superar el 30% del umbral que le permitiría consolidarse como una alternativa interna.

En las últimas elecciones que celebró el partido en 2014, el hoy embajador israelí en Naciones Unidas, Danny Danon, alcanzó solo el 19 %.

Saar dijo no estar arrepentido de haberle desafiado en las elecciones internas porque “aquellos que no están dispuestos a arriesgarse, nunca tendrán éxito”, pero se ofreció a trabajar “juntos por el bien de una victoria del Likud en la Knéset (Parlamento).

Así que, de momento, la formación no ahonda en sus fisuras aunque Netanyahu no pueda garantizar otro Gobierno del Likud, porque su situación legal le ha invalidado como negociador ante la coalición centrista, Azul y Blanco, y la ley no asegura que pueda recibir el mandato del presidente para formar Ejecutivo.

Su figura seguirá siendo un escollo para Beny Gantz, de Azul y Blanco, como ha manifestado durante todo el curso de negociaciones después de los comicios de abril y septiembre. Una situación que hubiera cambiado con Saar como líder, que basó su campaña en la capacidad que tendría para llevar a cabo este acuerdo.

“Parece que el acusado Netanyahu, que está llevando al Estado de Israel por un camino de corrupción, continuará liderando el Likud”, lamentó Gantz. “Estas elecciones exigen que coloquemos un espejo frente al ‘partido Netanyahu’ y que tomemos la decisión de unidad, dignidad y reconciliación interna”, pidió a los votantes de cara a los próximos comicios que arrojan similares resultados a los anteriores con una leve ventaja de Azul y Blanco.

Los partidos aliados de derecha y el ultraortodoxo Shas felicitaron a Netanyahu y apostaron por mantener el bloque gubernamental.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados