DÍA INTERNACIONAL

¡Atrevámonos con la francofonía!

Uruguay fue, en 2012, el primer país de América del Sur en adherir a la Organización internacional de la Francofonía (OIF) como miembro observador.

Un café en París con clientes minutos antes de iniciarse el toque de queda nocturno. Foto: Reuters
Café en París. Foto: Reuters

Nosotros, los embajadores de Bélgica, Canadá, Egipto, Francia, Grecia, Líbano, Rumania y Suiza, también somos los representantes de la Francofonía en Uruguay, y el 20 de marzo es nuestra fiesta. La fiesta del idioma francés y de las culturas francófonas.

Uruguay fue, en 2012, el primer país de América del Sur en adherir a la Organización internacional de la Francofonía (OIF) como miembro observador.

Uruguay, entonces, forma parte de nuestra familia. Una familia de dimensiones planetarias.

Cada una y cada uno, como diplomáticos, comprobamos en nuestra vida profesional, social o con nuestros amigos, la vitalidad de la lengua francesa en Uruguay y la herencia cultural, política, histórica, científica, económica del francés.

Muchos uruguayos dominan el francés y es raro no encontrar en una oficina pública, en el parlamento, en una institución cultural, en la prensa, en la universidad, en un hospital, en una empresa o en la sociedad civil, un interlocutor francófono de gran calidad.

En el mundo resuena la lengua francesa, de Alejandría a Quebec, de Lausana a Bucarest y a Lovaina, de Atenas a Beirut, de Hanoi a Seúl y a Vientián, de Dakar a Cotonú, de Ereván a Tiblisi, de México a Puerto Príncipe, de Buenos Aires a San José y a Montevideo.

Los sonidos y el resplandor del idioma francés se extienden a través del mundo; se oyen y brillan en el cine, el deporte, la filosofía, la economía, la política, la poesía, el teatro, la ciencia, la música, el mundo digital.

Desde hace mucho tiempo el idioma francés ya no pertenece a Francia, ya no es más su centro. El francés se emancipó de Francia y pasó a ser una lengua-mundo.

La publicación reciente del “Diccionario digital de los francófonos” lo ilustra maravillosamente: la riqueza de las palabras, de las sintaxis, de las literaturas, en la actualidad se experimentan lejos de Francia.

La Francofonía es, en primer lugar, un aprendizaje. Todo idioma se aprende. No hay aprendizaje de una lengua sin profesores. Los profesores de francés son los magos del idioma francés. Les debemos muchísimo: el idioma francés es rico gracias a sus conocimientos, a su generosidad, a su capacidad para transmitir, para emancipar y para despertar la inteligencia, para formar el espíritu crítico, para enseñar la libertad, la humanidad, el sentido de las cosas y sus perspectivas.

Uruguay puede sentirse orgulloso de su rica tradición de profesores de francés: en 1882, se creó la Sociedad francesa de enseñanza; en 1922, el colegio Carnot se convierte en el Liceo Francés de Montevideo, el más antiguo liceo francés de las Américas, hoy el Liceo Jules Supervielle; en 1924, se crea la red de Alianzas francesas.

Nuevamente, el IPA está formando los futuros profesores de francés. El francés vuelve a ser un horizonte de enseñanza profesional.

En 2018, Bélgica, Canadá, Francia y Suiza firmaron con el CODICEN y la ANEP un acuerdo histórico de introducción experimental de enseñanza del francés a nivel de la educación primaria pública, en las clases de 5° y de 6° año.

En dos años, 14 escuelas han participado en este proyecto “Ensemble” (“Juntos”) y más de 1.000 alumnos recibieron con éxito este primer aprendizaje lingüístico, y también cultural, con la participación en varios eventos organizados por nuestras embajadas, entre ellos la exposición Picasso.

El más hermoso regalo que el Uruguay podrá ofrecer a estos jóvenes es la continuación de este programa y su extensión.

Ya que la Francofonía debe alcanzar nuevos públicos, ir hacia esos jóvenes que tienen sed de conocimiento y de creatividad, tanto en el interior del país como en Montevideo.

Con Uruguay compartimos esta convicción fundamental: el plurilingüismo es la llave para una inserción internacional armoniosa, que facilita los intercambios interculturales y económicos en un mundo amenazado por una uniformidad lingüística y cultural empobrecedora.

En breve inauguraremos una “Aula francófona” en la UDELAR, en el marco de una asociación con la Agencia universitaria de la francofonía.

La Francofonía es, después, una organización de 88 Estados miembros y gobiernos, la OIF, que reúne a más de 300 millones de franco-hablantes en los cinco continentes.

El 20 y 21 de noviembre tendrá lugar en Djerba (Túnez) la Cumbre de la Francofonía que celebrará el 50° aniversario de la Francofonía alrededor del tema de “La conectividad en la diversidad: el digital, vector de desarrollo y de solidaridad en el espacio francófono”.

En un mundo fracturado y envenenado por informaciones falsas, amenazado por agendas hegemónicas, la Francofonía también es un espacio de innovación y de dominio de las tecnologías más innovadoras, para incorporarse a las nuevas formas de comunicación.

El Uruguay tendrá su lugar en esta Cumbre del Cincuentenario.

La Francofonía también es un Secretariado general, presidido por la Sra. Louise Mushikiwabo, cuya visita al Uruguay deseamos que se realice, y una red de cooperación multilateral francófona, compuesta por una Asamblea parlamentaria, una Agencia universitaria (AUF), una red de televisoras (TV5), una Asociación internacional de Alcaldes francófonos (AMF) de la que forma parte Montevideo, una universidad, la Universidad Senghor de Alejandría.

La Francofonía es, finalmente, una comunidad de valores compartidos al servicio de la paz, de la democracia y de los derechos humanos, de la educación, de la formación, de la enseñanza universitaria y de la investigación, del deporte, de la cooperación económica al servicio del desarrollo sostenible y de la promoción de la igualdad entre las mujeres y los hombres.

Esta Francofonía de valores es nuestro fundamento. Es un espejo en el que se refleja la diversidad de nuestros países, de nuestros pueblos, de nuestras experiencias, de nuestras alteridades.

Esta lengua común y estas culturas francófonas son nuestro tesoro.

Entonces, en este sábado 20 de marzo en Uruguay, ¡atrevámonos y celebremos juntos la Francofonía!

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