CAPTURA

Así fue la caída de “El Pollo”, el jefe de espías de Hugo Chávez

Hugo Carvajal usaba disfraces y cambiada de vivienda cada tres meses. Fue detenido en Madrid y EE.UU. lo requiere por tráfico de drogas.

Hugo Carvajal, exgeneral venezolano fugado y reclamado por EE.UU. Foto: EFE
Hugo Carvajal, exgeneral venezolano fugado y reclamado por EE.UU. Foto: EFE

Hugo Armando “Pollo” Carvajal Barrios (61), el exgeneral que fuera jefe de la contrainteligencia de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela, detenido el jueves en Madrid y requerido en Estados Unidos por tráfico de drogas, cambiaba de domicilio cada tres meses y usada peluca.

Carvajal está acusado en Estados Unidos de narcotráfico, blanqueo de capitales y colaboración con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para introducir drogas en territorio estadounidense.

Se trata de la segunda vez que es detenido en España, ya que en abril de 2019 fue arrestado en Madrid tras entrar en el país con pasaporte falso, pero la Audiencia Nacional denegó su extradición al entender que Estados Unidos lo reclamaba por “una motivación política”, por lo que fue puesto en libertad. Meses después la Audiencia acordó su extradición, pero ya había desaparecido.

Los agentes españoles que comenzaron las investigaciones cuando desapareció, constataron que no figuraba como propietario de ningún bien, ni tenía vehículo o línea telefónica, por lo cual utilizaría a personas de su entera confianza para pasar desapercibido.

Fruto del intercambio con la oficina antidroga estadounidense, DEA, la Policía española recibió información sobre el posible paradero de Carvajal en una vivienda de una zona acomodada de Madrid. Lo ubicaron en una tercera planta en la calle Torrelaguna, próxima curiosamente al complejo policial de Canillas.

Una vez localizada, el jueves se produjo la detención.

La Policía dijo que "el Pollo" se había encerrado con un cuchillo en una de las habitaciones de la casa, en un intento desesperado de evitar el arresto.

Carvajal reconoció que había permanecido en España desde su fuga y que cambiaba cada tres meses de escondite, utilizando domicilios diferentes, donde vivía enclaustrado, atemorizado por la difusión pública de su imagen. “Llevo dos años encerrado en pisos, me mudaba cada tres meses, menos en esta ocasión que llevaba ocho”, confesó a los policías mientras le ponían las esposas.

Además, usaba todo tipo de elementos de disfraz, como bigotes, barba y pelucas postizas para aparecer en los pasaportes falsos que tenía.

Los diez millones de dólares ofrecidos por la DEA a cualquiera que pudiese revelar su paradero propiciaron la llegada de múltiples informaciones, que fueron comprobadas “una por una” por los policías. “La información más concreta fue esta última: estaba en Madrid y tenía una persona que lo asistía”, aseguran fuentes policiales.

Esa persona resultó ser una mujer venezolana. “En teoría el piso estaba a nombre de esa mujer. Ella era la que le proveía de cuanto necesitaba. Ningún vecino le había visto nunca”.

El Pollo “no salía para nada, solo se asomaba a la terraza por la noche”. Sin embargo, los agentes pudieron comprobar que cuando la mujer abandonaba el piso seguía habiendo movimiento dentro. “Se escuchaban ruidos y se encendían luces cuando ella no estaba”. Los policías incluso esperaron a que la mujer saliera y le ofrecieron una suma millonaria por su confesión: “No quiso, se fue”. Pero poco después, comprobaron que ella alertaba a familiares y amigos de Carvajal de que le habían localizado.

Sintiéndose atrapado, El Pollo -que se despidió de su mujer, Angélica, hace dos años diciéndole “estaré bien, cuida de los niños” (tiene ocho fruto de dos matrimonios)-, se asomó por la ventana de la vivienda y fue visto por los agentes. Poco después le estaban colocando unas esposas.

Así terminó otra de sus largas huidas y ahora puede ser extraditado a Estados Unidos. Ya antes escapó a las autoridades estadounidenses con la ayuda de Hugo Chávez. Después huyó de su sucesor, Nicolás Maduro, que le consideraba un traidor y se instaló en Madrid.

Aunque en las informaciones de la DEA se aludía a que Carvajal podía haberse sometido a una intervención de cirugía estética para cambiar su aspecto, los agentes españoles que le detuvieron, por segunda vez, no lo confirman: “Está igual”. (EFE y El País de Madrid)

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