RÍO DE JANEIRO

Asesinato de un líder indígena e invasión de tierras en la Amazonia

Bolsonaro reivindicó la soberanía de la región por parte de Brasil.

Deforestación. Bolsonaro pone en duda las cifras oficiales.
Deforestación. Bolsonaro pone en duda las cifras oficiales.

La muerte de un líder indígena y la invasión de una aldea por mineros fuertemente armados en el norte de Brasil, es investigada por la policía, en medio de una polémica sobre la explotación de las tierras en la Amazonia.

A comienzos de la semana pasada fue reportada la muerte de un líder indígena que habría sido apuñalado en el territorio de los wiapi, en el estado de Amapá. Luego, el viernes, alrededor de 50 garimpeiros (mineros informales), invadieron la aldea wiapi de Mariry, haciendo huir a los indígenas, según reportes de medios locales.

Un equipo de investigadores de la policía federal partió el sábado hacia Mariry, ubicada a casi 300 kilómetros de la capital estatal, Macapa. En tanto, algunos residentes han regresado a la zona para retomarla, lo que suscita el temor de un “baño de sangre”, según destacaron medios locales y políticos.

“¡La situación es urgente!”, alertó Randolfe Rodrigues, un senador opositor de Amapá, en su página oficial de Facebook.

La Fundación Nacional del Indio (Funai) de Brasil, confirmó la muerte del líder indígena e informó en una nota que agentes de la Policía Federal y de las fuerzas especiales se desplazaron hasta el lugar, de difícil acceso, para investigar lo sucedido y “garantizar la integridad de los indígenas”.

“Por ahora no hay registros de conflictos, a pesar de haberse confirmado un óbito, del que no hay detalles de las circunstancias”, señaló la entidad, dependiente del Ministerio de la Familia, la Mujer y los Derechos Humanos, a cargo de la pastora evangélica Damares Alves.

Los pueblos indígenas de la zona amazónica de Brasil han enfrentado durante mucho tiempo la presión de mineros, ganaderos y madereros, pero los activistas dicen que las amenazas se han intensificado desde que Jair Bolsonaro asumió el gobierno en enero y prometió aumentar la explotación de la selva.

Los waiapi -unos 1.300- viven en las profundidades de la selva amazónica, en una zona rica en oro, manganeso, hierro y cobre.

El suyo es uno de los cientos de territorios indígenas demarcados en Brasil desde la década de 1980 para el uso exclusivo de sus habitantes. El acceso a terceros está regulado.

Según destacó el diario Folha de Sao Paulo, esta sería la primera ocupación en décadas de mineros en el territorio ancestral de los waiapi.

El suceso se produce en medio de los llamados del presidente Bolsonaro para explotar, junto con otros países, los recursos minerales en la Amazonia, el bosque tropical más grande del planeta.

“Brasil es nuestro, la Amazonia es nuestra”, dijo el sábado el mandatario en una ceremonia militar en Río de Janeiro.

Bolsonaro también critica con frecuencia lo que él denomina como “ecologismo chiíta”, practicado por las ONG, así como la “industria de demarcación de tierras indígenas” impulsada por administraciones anteriores a la suya. Asimismo, ha puesto en duda los datos de deforestación en la Amazonia brasileña, que creció un 88,4% en junio respecto al mismo mes del año pasado, según el Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE).

Las políticas de Bolsonaro en relación a la Amazonia amenazan con obstaculizar en algunos países de Europa, como en Francia, la ratificación del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la UE.

Según Bolsonaro, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la canciller de Alemania, Angela Merkel, querían que, a su regreso a Brasil tras la última reunión del G-20 en Japón, “demarcase 30 reservas indígenas más” y ampliara los territorios protegidos. “Solo en reservas indígenas tenemos ya un 14% (del territorio) tomado aquí en Brasil”, apuntó.

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