TENSIÓN CON ISRAEL

Asesinan al cerebro del programa nuclear iraní

El ataque fue efectuado en la zona de Absard, en la provincia de Teherán, por hombres armados que abrieron fuego contra el vehículo del científico Mohsen Fajrizadeh.

Mohsen Fajrizadeh: tenía 63 años e iba siempre con guardias. Foto: AFP
Mohsen Fajrizadeh: tenía 63 años e iba siempre con guardias. Foto: AFP

El asesinato ayer viernes cerca de Teherán del científico Mohsen Fajrizadeh, considerado el cerebro del programa nuclear iraní, va camino a convertirse en un nuevo motivo de tensiones entre Irán e Israel.

Fajrizadeh, de 63 años, murió en un hospital tras recibir varios disparos.

El ataque fue efectuado en la zona de Absard, en la provincia de Teherán, por hombres armados que abrieron fuego contra el vehículo del científico.

Según un comunicado del Ministerio iraní de Defensa, se entabló un enfrentamiento con los asaltantes en el que resultaron heridos algunos guardaespaldas del científico.

La agencia de noticias semioficial Tasnim había dicho más temprano que “los terroristas hicieron explotar otro automóvil” antes de disparar contra un vehículo que transportaba a Fakhrizadeh y sus guardaespaldas en una emboscada.

Se desconoce por el momento la autoría del ataque, pero Irán ya está acusando a Israel, ya que este hecho recuerda los asesinatos de otros cinco científicos vinculados con el programa nuclear iraní entre 2010 y 2012 a los que el régimen iraní responsabilizó al Mosad, el servicio de inteligencia exterior israelí.

Esta vez las sospechas fueron similares. El ministro iraní de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, aseguró que hay “serios indicios del papel de Israel” en el asesinato de Fajrizadeh.

Zarif también pidió a “la comunidad internacional, y especialmente a la Unión Europea (UE), que ponga fin a su vergonzoso doble rasero y condene este acto de terrorismo de Estado”.

Por su parte, el influyente comandante iraní Hosein Dehqan denunció que, “en los últimos días de vida política de su aliado (el presidente saliente Donald Trump), los sionistas buscan aumentar la presión sobre Irán para librar una guerra en toda regla”.

Trump retuiteó ayer viernes las informaciones sobre el asesinato del científico iraní, pero sin añadir ningún comentario personal.

“¡Descenderemos como un rayo sobre los asesinos y haremos que lamenten sus acciones!”, afirmó Dehqan, asesor militar del líder supremo de Irán, Alí Jameneí.

Por su lado, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Mohamad Baqerí, amenazó con “una dura venganza”.

“Los grupos terroristas y los autores de esta cobarde acción deben saber que les espera una venganza terrible” tuiteó Baqerí, según informó la agencia estatal Irna.

Un portavoz de la Oficina del primer ministro israelí Benajmín Netanyahu declaró a la agencia española EFE que “no hay comentarios sobre las informaciones” que apuntan a la supuesta responsabilidad de Israel en el asesinato de un científico iraní hoy en la provincia de Teherán.

¿Quién era Fajrizadeh?

El científico asesinado era jefe de la Organización de Investigación e Innovación Defensiva del Ministerio de Defensa, pero tiene un pasado plagado de sombras. Según la inteligencia occidental, Fajrizadeh tuvo un rol fundamental en el programa secreto iraní para desarrollar armas nucleares en 2003.

También fue identificado en un informe de la ONU y en las resoluciones de sanciones del organismo internacional debido a su trabajo en el desarrollo de armas atómicas.

Más recientemente, hace un par de años, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, le acusó de dirigir el programa de armas nucleares de Irán que, según dijo, no se detuvo en 2003.

Irán niega todo esto, al punto de rechazar que Fajrizadeh tuviera algún vínculo con actividades atómicas. De hecho, el portavoz de la Organización de la Energía Atómica de Irán, Behruz Kamalvandí, aseguró ayer viernes que no ha muerto “ningún científico nuclear”.

Fakhrizadeh fue asesinado al día siguiente del envío por Tailandia de tres iraníes detenidos por un ataque fallido con explosivos contra diplomáticos israelíes en Bangkok en 2012.

Según el gobierno iraní, esta operación se hizo a cambio de la liberación el miércoles de la investigadora australobritánica Kylie Moore-Gilbert, que fue condenada en Irán a diez años de prisión por espionaje a favor de Israel, acusación que ella niega.

La investigadora, especialista de Medio Oriente, fue liberada tras 800 días de detención.

Varios otros científicos especializados en el sector nuclear en Irán han sido asesinados en los últimos años, y la República islámica atribuye la autoría sistemáticamente a Israel.

Por otra parte, el diario New York Times informó a mediados de noviembre que Abdulá Ahmed Abdulá, alias Abu Mohamed al Masri y número dos de Al Qaeda, fue abatido en Teherán por agentes israelíes, durante una misión secreta encargada por Estados Unidos. Irán desmintió la información.

El pacto nuclear espera por Biden

Para evitar que Irán se hiciera con la bomba atómica, se firmó en julio de 2015 un acuerdo entre este país y seis grandes potencias para limitar su programa nuclear, a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales. Este acuerdo, conocido como JCPOA, está muy debilitado desde que el presidente Donald Trump retiró a Estados Unidos del mismo y volvió a imponer sanciones a Irán.

Trump considera que este acuerdo no ofrece las garantías para impedir que Irán se dote del arma nuclear. Israel, que ha tenido en Trump a un aliado sin fisuras, siempre se ha manifestado en contra del acuerdo con Irán y ha acusado al régimen iraní de tener un programa secreto para producir bombas atómicas. La elección del demócrata Joe Biden abre la posibilidad de la vuelta de Estados Unidos al pacto nuclear con Irán. Biden, que asumirá el 20 de enero, prevé cambiar la posición de su país ante Irán.

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