PLAN DE REESTRUCTURACIÓN

Argentina propone una quita en la deuda y comenzar a pagar en 2023

El plan argentino para reestructurar bonos emitidos bajo legislación extranjera por unos 66.300 millones de dólares será presentada formalmente hoy viernes a los acreedores.

Cristina junto al presidente Fernández ayer al anunciar la oferta del canje de deuda. Foto: AFP
Cristina junto al presidente Fernández ayer al anunciar la oferta del canje de deuda. Foto: AFP

Con una escenificación que buscó enviar un mensaje de consenso político -Cristina Kirchner sentada entre el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán-, el Gobierno de Argentina anunció ayer jueves la oferta para la reestructuración de su deuda pública con los acreedores privados.

El plan argentino para reestructurar bonos emitidos bajo legislación extranjera por unos 66.300 millones de dólares será presentada formalmente hoy viernes a los acreedores, que tendrán un plazo de veinte días para aceptarla o rechazarla.

La oferta “de buena fe” a los acreedores privados implica una reducción en la carga de intereses de 62% (37.900 millones de dólares), un alivio en el stock de capital (5,4% o sea, 3.600 millones de dólares) y un período de gracia por tres años, hasta 2023. Eso significa que el Gobierno no pagaría hasta entonces. Ese año, el país empezaría a abonar un cupón promedio -una tasa de interés- de 0,5%. Las mismas irían creciendo a niveles “sostenibles”. El cupón promedio rondaría el 2,33%.

El presidente Alberto Fernández y el ministro Guzmán explicaron algunos de los detalles de la propuesta en la Quinta de Olivos junto a varios gobernadores y a los principales aliados políticos, entre ellos la vicepresidenta Cristina Kirchner.

“Hoy la Argentina no puede pagar nada. Durante ciertos años no puede pagar nada”, dijo Guzmán, quien abrió el encuentro y ratificó los apoyos del FMI, el G20 y el G7 al país. “Aún no se ha llegado a un entendimiento (con los acreedores privados) sobre qué es sostenible”, anticipó el ministro, que dijo además que daría 20 días a los bonistas para analizar la propuesta que presentará oficialmente hoy viernes.

“Lo que se dice del otro lado es que tiene que haber más ajuste fiscal, rápido y en mayor cantidad. Eso destruiría el futuro, las oportunidades de millones de personas en la Argentina”, criticó Guzmán, quien señaló que seguirá buscando “el entendimiento entre las partes”.

“Creo que es una buena propuesta”, dijo Gabriel Zelpo, director de la consultora Seido. “Suena mejor que lo que los mercados cotizaban. Los bonistas tenían miedo de algo radical, como que no hubiera pagos de cupón o fuertes recortes de capital”, añadió.

Otros especialistas en el mercado describían la oferta argentina como “restrictiva por el lado de los pagos”, y, aunque esperaban ver la letra chica hoy viernes, indicaban que había que “trabajarla bastante”.

Al FMI no.

Por otra parte, Guzmán dijo que Argentina no puede afrontar en estos momentos su deuda por 44.000 millones de dólares con el FMI. “Continuaremos trabajando con el FMI de forma constructiva, como viene ocurriendo, para tener un nuevo programa que implique que Argentina no tenga que hacer ningún desembolso de pagos de capital adeudado al Fondo en los próximos tres años”, sostuvo.

Destacó que el FMI ha evaluado cuál es la capacidad de pago de Argentina y que la conclusión del organismo guarda “fuertes similitudes” con la del gobierno.

“Hay consenso en el hecho de que Argentina hoy no puede pagar nada, no está en una situación en la que hoy eso se pueda sostener. No sólo hoy no puede pagar nada, sino que durante ciertos años no puede pagar nada. Hay consenso en que tiene que haber una reducción fuerte de la carga de deuda”, apuntó Guzmán.

Antes del anunció, la Bolsa se desplomó 6,2%

El índice líder Merval de la Bolsa de Buenos Aires se derrumbó 6,21%, a 30.077,72 puntos ayer jueves en una jornada de tensión ante el anuncio de la reestructuración de deuda de Argentina.

A la espera del anuncio oficial, la caída de la Bolsa se produjo luego de tres jornadas de fuerte alza de 3,08%, 6,58% y 4,19%, entre el lunes y el miércoles. El volumen negociado en acciones alcanzó los 911,7 millones de pesos (unos 13,6 millones de dólares). En el tablero de vanguardia, no se registraron ganancias. Las caídas más significativos fueron Telecom (-10,6%) y Transportadora Gas del Sur (-9,95%).

“Esto es una suerte de default virtual”
Alberto Fernández, presidente de Argentina, en conferencia de prensa por el nuevo coronavirus. Foto: AFP.

“Mañana (por hoy viernes) va a ser un día definitorio para Argentina, va a ser el día en que los mercados van a saber lo que Argentina está en condiciones de pagar y de cumplir”, dijo el presidente Alberto Fernández. “Nos propusimos ser serios y no aprovechar ni siquiera la coyuntura del coronavirus, que ha dado vuelta la economía del mundo, para dilatar la solución de este problema”, aseguró en la presentación de la oferta a los acreedores.

Alberto Fernández dijo que ahora se propone “hacer lo mismo” que hace quince años, cuando, siendo jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, el país tuvo que reestructurar bonos por 102.000 millones de dólares que cayeron en default en la crisis de 2001. “Heredamos una situación en ese momento de default explícito. Éste de ahora es una suerte de default virtual”, señaló el mandatario.

En la reestructuración de 2005, Argentina logró una adhesión del 76,1% para una oferta de canje que implicaba una quita del 65,4%, entre capital e intereses. El canje fue reabierto en 2010, durante el Gobierno de Cristina Kirchner, y Argentina logró elevar el nivel de adhesión al 92,4%. Fondos de inversión especulativos que no aceptaron el canje litigaron por años contra Argentina, hasta que en 2016, bajo el Gobierno de Mauricio Macri, el país logró un acuerdo con los querellantes.

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