El empresario venezolano Guido Antonini Wilson hizo hoy su primera aparición para declarar en la corte en Miami donde se tramita el juicio por el escándalo del maletín con US$ 800.000 que le fue incautado en Argentina, constató un periodista de la AFP.
Al iniciar su declaración como testigo clave en el escándalo, Antonini dijo que cuando se generó el problema por el decomiso de los 800.000 dólares se reunió en un hotel de Buenos Aires con el vicepresidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA) filial argentina, Diego Uzcátegui, quien le preguntó donde estaban los otros 4,2 millones.
"El dinero había salido de PDVSA, no era mío", declaró Antonini en una corte federal de Miami, donde comenzó a revelar detalles de una operación ilegal de aporte de fondos venezolanos a la campaña electoral de la entonces candidata en Argentina Cristina Kirchner, según evidencias del juicio.
"La noche del domingo (dos días después del decomiso) fui a ver a Diego Uzcátegui a su hotel. Le pregunté por qué había quedado yo metido en medio de esto, y me respondió: ´¿Donde está el resto del dinero?´. Yo le dije: ¿De qué me hablas? Y me dijo: ´Había otra maleta con 4,2 millones´, relató Antonini.
Antonini Wilson, con ciudadanía estadounidense y radicado en Miami, es el testigo clave de un juicio que se inició en Miami tras la detención de tres venezolanos y un uruguayo acusados de actuar como agentes extranjeros encubiertos para obligarlo a ocultar el origen y el destino de ese dinero.
De acuerdo con su testimonio, estando en Caracas fue invitado a viajar a Argentina por Claudio Uberti, ex funcionario argentino de control de autopistas y vinculado a la campaña electoral de Cristina Kirchner.
"Ibamos a hablar de un negocio por un gasoducto en Argentina y me pareció bueno ir", declaró el empresario.
Su viaje, en un avión en el que volaba una delegación de funcionarios argentinos y venezolanos, coincidió con la visita del presidente venezolano, Hugo Chávez, que en esos días estaba en Buenos Aires.
"Fue un vuelo con turbulencias y miramos una película. El avión llegó como a las 3 de la mañana", recordó Antonini.
Al llegar a Buenos Aires una funcionaria de Aduana abrió una de las maletas que el empresario llevaba en sus manos y aparecieron los 800.000 dólares. "El resto de las maletas ya las habían subido a autos que esperaban en el aeropuerto", contó.
"Yo dije: ¿y esto?", pero todos se marchaban y nadie le respondió, continuó.
Antonini dijo que aceptó firmar un documento aduanero que indicaba que el dinero era suyo porque una persona en la Aduana le dijo que así lo hiciera para solucionar el problema. "Yo quería salir de la situación y dejar el aeropuerto", explicó.
Unos días después, cuando regresó a Miami, comenzó a recibir llamadas de empresarios venezolanos radicados en esta ciudad, socios suyos en varios negocios y vinculados al gobierno de Chávez. Querían asegurarse de que no revelara el origen y el destino del dinero incautado en Buenos Aires, que ya estaba poniendo en aprietos a muchos en Caracas.
El empresario denunció al FBI en Miami las presiones del gobierno venezolano y comenzó suministrar información a la oficina de investigaciones estadounidense.
Así grabó encuentros con los empresarios venezolanos Franklin Durán --que es el único que se declaró inocente y está siendo juzgado-- Carlos Kauffman, el abogado venezolano Moisés Miónica y el uruguayo Rodolfo Wanseele, que intentaban convencerlo para que callara sobre lo ocurrido.
En base a AFP