UN PAÍS EN CRISIS

Fin de año en Francia con marchas y huelga en el transporte

Como consecuencia de la huelga, solo seis de cada diez líneas de alta velocidad circulan este fin de semana, aunque el porcentaje bajará hasta el 35% el próximo 1° de enero.

Barricadas y fuego en la marcha realizada en París. Foto: AFP
Barricadas y fuego en la marcha realizada en París. Foto: AFP

De poco han servido los llamamientos del Gobierno de Francia a una tregua navideña de las movilizaciones, y miles de personas se manifestaron ayer sábado en París, convocadas por los sindicatos y los “chalecos amarillos”, para exigir la retirada de la reforma de las jubilaciones.

La marcha, que recorrió entre consignas y pancartas varias avenidas del centro de la capital, se sumó a la huelga convocada en la compañía estatal ferroviaria SNCF y en el transporte metropolitano de París, que hoy cumplió su día 24.

Como consecuencia de la huelga, solo seis de cada diez líneas de alta velocidad circulan este fin de semana, aunque el porcentaje bajará hasta el 35% el próximo 1° de enero.

La manifestación de ayer contó con la particularidad de unir a dos grupos, que no siempre han gozado de las mejores relaciones, los sindicatos más radicales, encabezados por la CGT, y el movimiento ciudadano de los “chalecos amarillos”, que nació hace poco más de un año con el rechazo a las organizaciones tradicionales por bandera.

La movilización continúa.

Los “chalecos amarillos”, no más de tres centenares, se congregaron antes de la manifestación en la Plaza de la Bolsa y desfilaron por París hasta la Estación del Norte, donde comenzaba la marcha convocada por los sindicatos.

Para el líder de la CGT, Philippe Martinez, “si el Gobierno contaba con una tregua por navidades, debe de estar muy decepcionado, porque la movilización sigue aquí”.

“La CGT practica una forma de sindicalismo que rechaza cualquier reforma. Pero hay otras formas de sindicalismo, con la CFDT o la UNSA, que es más constructivo que el de la oposición sistemática”, dijo a los medios el secretario de Estado de Transporte, Jean Baptiste Djebbari.

El Ejecutivo cuenta con que la larga duración de la huelga y la desunión sindical puedan erosionar el movimiento antes de afrontar una nueva ronda de negociaciones, el 7 de enero. Pese a todo, los manifestantes se mostraban en París igual de determinados que el 5 de diciembre, cuando comenzó la movilización.

El próximo martes, Macron ofrecerá su tradicional discurso de fin de año a los franceses, en el que se espera que aborde la crisis social desatada por el proyecto de reforma, una de las más graves de su mandato.

El propósito del presidente Macron es unificar los 42 sistemas de jubilación que existen en Francia. La edad legal de jubilación es de 62 años, aunque si se tienen periodos de cotización completo (41 años y medio) hay que seguir hasta los 67 para no sufrir una quita. Sin embargo, millones de trabajadores -especialmente del sector público- gozan de regímenes especiales que les permiten dejar de trabajar antes o recibir jubilaciones superiores al promedio. Hay sectores que se jubilan a los 52 años.

El plan del gobierno promueve que las personas sigan trabajando hasta los 64 años.

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