ARGENTINA

Adelanto de un triunfo K en Argentina proyecta alta tensión en la región

Varias preguntas surgen por estas horas, a partir del resultado de las internas argentinas y de los primeros chisporroteos entre Fernández y Bolsonaro.

Alberto Fernández, candidato a la presidencia en Argentina. Foto: Reuters
El candidato kirchnerista, favorito paga ganar en octubre, visitó en julio a Lula en Curitiba, donde cumple prisión. Foto: Reuters

El terremoto político que significó el resultado de las internas del domingo, que colocó al kirchnerista Alberto Fernández con un pie en la Casa Rosada, no solo sacudió a Argentina, sino que alborotó a todo el vecindario.

¿Qué implicará para la región un gobierno de Fernández con Jair Bolsonaro en Brasil, dos polos opuestos que rompen con el principio de atracción? ¿Volverá Uruguay a tener con Argentina una relación de puentes rotos como en los tiempos de Néstor y Cristina Kirchner? ¿Tendremos un Mercosur más político que económico? ¿Qué sucederá con el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea? ¿Pasará Argentina al bloque de países que apoyan al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela?

Estas son algunas de las preguntas que surgen por estas horas, a partir del resultado de las internas argentinas y de los primeros chisporroteos entre Fernández y Bolsonaro, y las reacciones en el oficialismo uruguayo festejando por adelantado la salida de Mauricio Macri del gobierno.

Las primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) argentinas se hacen para habilitar las candidaturas que competirán en las elecciones generales de octubre -este año serán el domingo 27, como en Uruguay-. Pero como en Argentina el voto en las internas es obligatorio, se pueden tomar como una muestra fiel del caudal electoral que exhibirán. El domingo Fernández y su compañera de fórmula Cristina Kirchner le sacaron a la dupla Macri-Miguel Ángel Pichetto una diferencia de quince puntos (47,6% a 32,2%), que los analistas en Buenos Aires dan como indescontable en octubre. De confirmarse, Fernández ganaría la presidencia en primera vuelta (necesita el 45% o 40% y diez puntos de ventaja con el segundo), sin necesidad de un balotaje el 24 de noviembre, que podría coincidir también con la segunda vuelta en Uruguay.

Mauricio Macri en conferencia de prensa tras el resultado de las elecciones internas. Foto: Reuters
Mauricio Macri en conferencia de prensa tras el resultado de las elecciones internas. Foto: Reuters

Tras las PASO, los primeros en mostrarse los dientes fueron Bolsonaro y Fernández. El presidente brasileño, abiertamente partidario de la reelección de Macri, lanzó el lunes una sorprendente profecía. Dijo que el retorno del kirchnerismo al poder en Argentina provocaría una oleada de refugiados similar a la que Brasil enfrenta en su frontera norte con Venezuela. “No queremos a nuestros hermanos argentinos huyendo hacia aquí”, dijo Bolsonaro, temeroso de que en Río Grande del Sur suceda lo mismo que en el estado de Roraima, que en los últimos años recibió a decenas de miles de venezolanos. “Si esos izquierdosos vuelven en Argentina, podremos tener, sí, en Río Grande del Sur, un nuevo estado de Roraima”, pronosticó.

La respuesta de Fernández no se hizo esperar y fue igual de dura. El candidato kirchnerista tildó de “misógino”, “racista” y “violento” a Bolsonaro, y estimó que el presidente brasileño es una mera “coyuntura en la vida de Brasil” como también lo es, según él, Macri en Argentina.

“Con Bolsonaro no tengo problema en tener problemas”, dijo Fernández ayer martes a los periodistas argentinos María O’Donnell y Ernesto Tenembaum del programa Corea del Centro, del canal Net TV.

“Celebro que Bolsonaro hable mal de mí. Es un misógino, un racista y violento”, indicó Fernández, y reclamó al presidente brasileño “que deje a Lula en libertad” y que se someta a elecciones con el exmandatario del Partido de los Trabajadores. Luiz Inácio Lula Da Silva está en prisión en Curitiba desde abril de 2018 cumpliendo una pena de casi 9 años por corrupción y lavado de dinero en el marco de la causa Lava Jato.

Lula calificó el lunes de “impresionante” el resultado obtenido por Fernández. “Felicitaciones a nuestros amigos @alferdez y @CFKArgentina por el impresionante resultado en las primarias argentinas. Debemos dar esperanza a la gente, traer mejores días y cuidar a quienes lo necesitan. Un gran abrazo de parte del amigo Lula”, dijo en Twitter desde la cárcel.

Lula da Silva. Foto: AFP
Lula da Silva. Foto: AFP

Lula fue visitado en julio pasado por Fernández. El candidato K también estuvo en Montevideo, donde se entrevistó con el expresidente José Mujica, que también ha visitado a Lula a la cárcel.

La “coyuntura” brasileña, como llamó Fernández a Bolsonaro, lo acompañará tres años si asume el 10 de diciembre en la Casa Rosada.

“Todo apunta a que la relación entre ambos, si gana Fernández, será dura, pero un estado de tensión prolongado no le interesa a ninguno de los dos”, dijo a la AFP Vinicius Vieira, profesor de relaciones internacionales de la Universidad de San Pablo.

Es que Brasil es el principal socio comercial de Argentina, y Argentina es el tercero de Brasil, después de China y Estados Unidos. Y ambos socios no solo comparten el Mercosur con Paraguay y Uruguay, sino que acaban de suscribir un acuerdo de libre comercio con la UE luego de dos décadas de tensas negociaciones.

Todavía faltan las ratificaciones parlamentarias, y además del otro lado del Atlántico Francia no quedó muy conforme con lo acordado.

Fernández ha dicho que quiere revisar el pacto con la UE, y esto tampoco le cayó bien a Bolsonaro. “Está dando señales, más que las necesarias, concretas, de que no quiere alinearse con lo que en su momento nos alineamos con Macri, con Marito (el presidente paraguayo Mario Abdo Benítez) y con el presidente de Uruguay” Tabaré Vázquez, dijo Bolsonaro.

En Uruguay, el director del Departamento de Negocios Internacionales de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, observa con preocupación qué puede pasar con el Mercosur y el acuerdo con la UE bajo un gobierno de Fernández.

Bartesaghi dijo a El País que la visión de los gobiernos kirch-neristas sobre el libre comercio, el Mercosur, los organismos internacionales y potencias como Estados Unidos “es muy negativa”. Y señaló que “más allá de que Fernández puede matizar un poco algunas de sus posturas, la posibilidad de volver a un escenario de enfrentamiento está”.

Macri afina paquete de medidas económicas

El gobierno argentino anunciará en las próximas horas medidas económicas. El objetivo es que el paquete demuestre que se escuchó el mensaje de las urnas tras la bofetada que recibió el gobierno en las primarias, pero también que funcione como paliativo por el efecto de traslado a precios que generaría la devaluación abrupta del peso tras las PASO, informó anoche el diario La Nación.

Bajo estudio está una suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y una moratoria para pymes, además del anticipo del aumento en las jubilaciones, según pudo reconstruir La Nación entre fuentes oficiales.

En el gobierno dejaron trascender que los anuncios se harían hoy miércoles.

Ayer martes, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, estuvo reunido en la Casa Rosada con el jefe de Gabinete Marcos Peña. A ese encuentro se sumó el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, que, según trascendió, llamará al Consejo del Salario para fines de agosto, para determinar el nuevo salario mínimo.

Por la explanada de la Casa Rosada durante la tarde entraron y salieron funcionarios del gabinete económico toda la tarde. “Son medidas que vienen a decir que escuchamos a la sociedad”, señalaron desde el equipo económico. Las fuentes reconocieron que hay “un reclamo de una soga para muchos”, aunque no quisieron dar precisiones sobre el alcance de las medidas.

Según confirmaron fuentes oficiales, se evalúa la actualización del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, como un gesto a la clase media, que dio un adverso mensaje al gobierno en las urnas. Según los especialistas, se podría hacer como excepción desde el Poder Ejecutivo, aunque sujeto a que luego sea convalidado por el Congreso.

Así lo habló Elisa Carrió con Macri esta mañana en Olivos. Al encuentro se sumó también el exvicejefe de gabinete, Mario Quintana, de excelente relación con la diputada. Carrió también conversó con el Presidente de una moratoria para las pymes, que quedó bajo estudio de Sica.

En la CGT, la CTA y en las cámaras empresarias, en tanto, esperan una convocatoria al Consejo del Salarios para los últimos días del mes. Actualmente, el sueldo mínimo es de $ 12.500, unos 225 dólares. (La Nación, GDA)

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)