PELIGROSO Y BUSCADO

Yorka, un delincuente "todo terreno"

Lo acusan de narco, sicariato, participar en sonados atracos e integrar la barrabrava mirasol.

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En el atraco a la remesa del BBVA, el delincuente fue herido en una mano. Foto: F. Ponzetto

El 23 de septiembre de 2014, Negro Paolo, Vietito y Yorka seguían a un ómnibus de la línea 494 de Coetc en un Fiat Siena alquilado, color gris plateado. En el ómnibus viajaba el exrecluso Nilson Varaiti Cora y su esposa. Varaiti Cora sabía que pendía sobre su cabeza una sentencia de muerte y se dirigía a Tres Cruces a comprar un pasaje hacia la ciudad de Minas en Lavalleja.

Una filmación de una empresa cercana al viaducto del Paso Molino muestra al Fiat circulando a baja velocidad tras el ómnibus. Una cuadra antes de la esquina de la Avenida Agraciada y Nasazzi, el Siena adelantó al ómnibus. Dobló por Nasazzi y estacionó. Investigadores policiales creen que Yorka —entonces con 22 años— subió al ómnibus y disparó siete tiros con una pistola 9 milímetros contra Varaiti Cora.

No le importó que en el ómnibus viajasen más de 40 personas.

Las fotos del trío fueron difundidas por el Ministerio del Interior en su página web en febrero de 2015 cuando estos delincuentes también eran buscados por la muerte de un ex recluso de Cerro Norte, Richard Luján, alias Richardito.

El asesinato de Luján parece salido de una película sobre la mafia. Un joven de Cerro Norte, conocido como Penda, le sugirió a Luján que fuera a hablar con Vietito, quien vivía en el otro extremo del barrio, para limar asperezas.

Horas más tarde, Luján se subió a una moto y se dirigió al encuentro con Vietito para dialogar sobre sus enfrentamientos por temas familiares.

Luján no sabía que con Vietito estaba Negro Paolo. Si lo supiese jamás se habría subido a la moto. Había herido a Paolo en un "duelo criollo" ocurrido dentro del Comcar en 2014.

Según el expediente judicial al que tuvo acceso El País, Luján llegó sonriendo al pasaje 55 de "Los Palomares" de Cerro Norte. No llegó a bajarse de la moto. "Vos vas a morir", le gritó Paolo saliendo de uno de los apartamentos.

La banda le disparó a Luján 24 balazos. Penda, considerado traidor en el barrio según declaró en el juzgado, se llevó la moto de Luján. Por este caso, Vietito, Paolo, Luisito y otros tres individuos fueron procesados por homicidio por el entonces juez de 19° Turno, Gabriel Ohanián, y el fiscal penal Enrique Rodríguez.

Yorka se encontraba prófugo por el homicidio de Luján hasta que participó, el lunes 5 pasado, con otras diez personas, en el asalto a un camión de remesa frente al hipermercado Géant. Fue herido en el intercambio de disparos con los guardias y la Policía lo identificó por el ADN.

El miércoles 21, la jueza Letrada de la Ciudad de la Costa, María Elena Iriarte, lo procesó por un delito de homicidio muy especialmente agravado. Ese mismo miércoles, la Policía informó al fiscal Rodríguez sobre el encarcelamiento de Yorka, ya que estaba requerido por el asesinato de Luján.

"La banda que desarticulamos es una de las más importantes de los últimos tiempos. Tuvimos que brindarles seguridad a los testigos para que hablaran", dijo Rodríguez a El País.

Señaló que Yorka, Negro Paolo y Vietito se dedicaban a traficar drogas en Cerro Norte, realizar asaltos voluminosos y en el expediente surge que estaban vinculados a la barrabrava de Peñarol. "Hay una transversalidad del delito. Cualquier cosa le servía a esta banda. Es obvio que realizaron muchas más cosas de lo que se probó en el juzgado", dijo Rodríguez, quién indagará a Yorka por el crimen de Luján en Cerro Norte y de Varaiti Cora en el ómnibus de Coetc.

Peligroso.

El 13 de febrero de 2015, Yorka, Vietito y Negro Paolo tirotearon a móviles policiales desde azoteas con ametralladoras. Un testigo relató en el Juzgado Letrado de 19° Turno que los delincuentes parapetados en las azoteas "esperaban a los Alvariza" cuando llegó la Policía. Paolo tenía una ametralladora; Vietito, Coco, Luisito y Yorka usaban pistolas 9 milímetros, una con cachas plateadas.

"El Coco es un pibito de la hinchada de Peñarol requerido por un secuestro. El Coco cobra por Peñarol. Coco tenía un plan para matar a un guacho en el estadio y Paolo lo frenó", declaró uno de los integrantes de la banda en el Juzgado Penal 19° Turno a principios de 2015.

El testigo se refería a Renny Auditore, quién terminaría muerto a tiros. Dos menores le dispararon, pero Coco resultó procesado como coautor. En noviembre pasado, Coco, desde la cárcel, amenazó a encargados de seguridad de Peñarol. También fue procesado por ese ilícito por el juez penal Néstor Valetti.

Yorka es sindicado de haber participado con Coco en 2013 del secuestro de J.C.M., el propietario de una cantina del barrio Marconi e integrante de una de las facciones de la barrabrava aurinegra.

Las huellas dactilares de Yorka fueron halladas por Policía Científica en una de las cajas del peaje de Pando asaltado en 2015. El atraco duró segundos. Se llevaron $ 2 millones.

DROGAS, TIROS Y RAPIÑAS.

Vivir con miedo en Cerro Norte.

El 10 de febrero de 2015, Yorka, Negro Paolo y Vietito ultimaron a balazos en plena tarde a Richard Luján en Cerro Norte. Al otro día, munidos de armas de guerra —un fusil de asalto FAL y pistolas calibre 9 y 45 milímetros—, se dirigieron a la casa de "los Alvariza". Un testigo protegido declaró en el Juzgado Penal de 19° Turno según consta en el expediente: "Nos tiraron de las puntas del pasaje (del asentamiento). No murió nadie de suerte; estaba lleno de gente. Tiraban a matar. No a intimidar. Las balas daban en las paredes de la casa". Enseguida agregó: "Hasta el día de hoy sueño con eso. Me tuve que ir del barrio, de tarde, disfrazado de mujer. No veo a mis hijos porque estoy amenazado de ser amigo de Richard Luján". Según el testigo, la banda de Yorka, Vietito y Negro Paolo "amenazaron a mi madre con un fierro (revólver)". El juez preguntó: "¿Por qué la gente tiene miedo a declarar?". El testigo respondió: "Vivimos en un barrio que nos conocemos todos. Y la gente sabe lo que le pasa si hablo. No va a ser la primera ni la última vez que matan a alguien en Cerro Norte. Ya han habido otros homicidios en el barrio". Otro testigo protegido relató que la violencia impera en Cerro Norte. "No se puede vivir en el barrio. Hay tiros todos los días, siempre hay tiros", sostuvo. Agregó que vivir en Cerro Norte "es horrible. No podés salir de tu casa porque ellos están en las esquinas. Mucha gente se fue del barrio por ellos".

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