ROCHA | EDUARDO GONZÁLEZ
Luego de ocho horas de exposiciones en la sede judicial a cargo de la magistrada Jacqueline Enríquez, mañana miércoles se visitará el fraccionamiento "Las Garzas", ubicado entre las lagunas de Garzón y Rocha, donde el empresario Eduardo Costantini, plantea un proyecto de urbanización que merece reparos en cuanto a la forma y a la tramitación por parte de la Sociedad Civil de Abogados (SPU) y la ambientalista Vida Silvestre. Ambas organizaciones presentaron un recurso de amparo en la sede a cargo de Enríquez.
Dos posiciones firmes y opuestas se presentaron en la sesión: la del oceanógrafo Luis Anastasia, responsable de aprobar o no los proyectos en la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) y por el otro, el master en ciencias ambientales, Daniel De Álava.
Anastasia se mostró convencido en sus declaraciones que el proyecto no tendrá afectación para un enclave ambiental entre dos lagunas costeras, Rocha y Garzón, con frente hacia el océano Atlántico. Dijo que "el fraccionamiento está alejado de la costa, cumple con las ordenanzas de Rocha y las nacionales, es de baja densidad de uso, alejado de interferir con la dinámica costera".
Agregó que el proyecto presentado y que alcanzó la categoría A, sin necesidad de estudios de impactos ambientales, corrigió las diversas observaciones que se plantearon en la primera iniciativa de la cual se desistió por parte de los interesados y que fuera archivada por parte del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente. "El primero planificaba actuar sobre las cárcavas, suavizando taludes y en el norte de la playa hacer tajamares y lagos."
En el segundo no se tocaron las cárcavas, fijándose una zona de exclusión con una franja de 20 metros desde el borde de las cárcavas, indicó.
En las antípodas se encuentra la visión también científica de Daniel De Álava. Expresó que en Uruguay están todas las condiciones para formular los estudios necesarios y realizar proyectos con toda la garantías, elemento que no advierte con relación a la iniciativa que impulsa el argentino, Eduardo Costantini. "¿Cómo se puede evaluar, si no se sabe cómo serán las residencias?", se preguntó.
El experto aseguró que desde su perspectiva el impacto sobre la flora y fauna, como así también en referencia a la costa se encuentra superficialmente considerado para un lugar que lo definió con características únicas en Uruguay. "Agregaremos más carga humana para un lugar que aún no podemos manejar", subrayó.